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Los desalojos obligan a las personas sin hogar a buscar nuevos refugios en Zaragoza: de la ribera del Ebro a la plaza San Bruno

Un grupo de entre 15 y 20 personas duerme en esta zona del casco antiguo de la ciudad desde febrero, cuando se produjo una crecida del río

Personas sin hogar en la plaza San Bruno de Zaragoza, este martes.

Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

Dormían en las inmediaciones del Centro de Historias y el Albergue Municipal de Zaragoza. Fueron desalojados y se movieron al parque Bruil. Era junio de 2025 y la misma situación se repetiría en agosto. A principios de octubre, y después de haber pasado durante meses la noche en la sala de espera del hospital Miguel Servet, pernoctaban en la estación Delicias. A final del mismo mes, fueron desplazados de nuevo. Volvió a suceder en diciembre con quienes pernoctaban en el Bruil. Entonces, el ayuntamiento valló esta zona verde para llevar a cabo una limpieza, desinfección y acondicionamiento. Desde hace algo más de un mes, las personas sin hogar que pasaban las noches en la Ribera del Ebro lo hacen en la plaza San Bruno. Es un sinhogarismo itinerante: se mueve, pero no desaparece.

"Es común que se desplacen de una zona de la ciudad a otra, y suelen hacerlo en grupo", explica Javier Muñoz, presidente de la Coordinadora de personas sin hogar de Zaragoza. Muñoz explica que se desplazan conjuntamente porque de esta forma se sienten más protegidos. Entre las posibles causas que asocia a este desplazamiento se recogen algunas como la situación del entorno -salubridad, convivencia, etc.-., por orden de las administraciones -limpiezas, desinfecciones, etc.- o las condiciones meteorológicas.

Marian Orós, concejala de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, ahonda en las posibles causas de esta itinerancia. Según informa, el rostro más tradicional del sinhogarismo, el de hombre mayor que sufre alguna adicción y/o patología, "se mueve menos por la ciudad". Sin embargo, los jóvenes migrantes en situación de calle, un perfil creciente de un tiempo a esta parte, suelen desplazarse más en busca de oportunidades. "Suelen estar en contacto a través de Internet y se organizan bien para si, por ejemplo, extranjería está siendo más ágil en un lugar, acudir ahí, o si hay un sitio que está bien, moverse para aprovechar esa oportunidad", desgrana.

Orós menciona que también entra en juego el factor meteorológico. "En Zaragoza influye mucho el clima a la hora de buscar un espacio para refugiarse. En invierno buscan un espacio más recogido para refugiarse, y en primavera y verano otros entornos como parques", remarca.

REPORTAJE SOBRE LAS PERSONAS SIN HOGAR ESTABLECIDAS EN LA PLAZA SAN BRUNO - SINHOGARISMO - INDIGENCIA - POBREZA - PERSONAS SIN TECHO - PARO

Personas sin hogar duermiendo en la plaza San Bruno de Zaragoza, este martes. / MIGUEL ANGEL GRACIA / EPA

Fue precisamente por esta causa por la que, hace cerca de dos meses, parte de un grupo de personas sin hogar que dormía a orillas del Ebro se desplazó a la plaza San Bruno. Lo hizo por la crecida del río de febrero, de la que les alertó la Policía y les recomendó que se desalojaran de la zona por motivos de seguridad. Elisa Torres, responsable de Salud de Cruz Roja de Zaragoza, señala que ahora pernoctan en esta zona del centro de la ciudad entre 15 y 20 personas. Orós explica que, como sucediera cuando se valló el parque Bruil en diciembre, el consistorio les ofreció plaza en el Albergue Municipal, pero en una gran mayoría declinó la oferta.

"La mayoría son del Norte de África, de países como Argelia o Marruecos, y las edades son comprendidas entre los 30 y los 40 años de forma aproximada", explica Torres sobre las personas que ahora duermen en la plaza San Bruno. Añade que también hay perfiles algo más mayores, de entre 40 y 50 años. "No están ahí porque haya cambiado el tiempo y haga mejor. Es gente reubicada tras la crecida del Ebro", sostiene.

Cruz Roja detectó este nuevo asentamiento de personas sin hogar de la plaza San Bruno gracias a su Unidad de Emergencia Social, con la que salen de ruta todas las noches de la semana para atenderles. "Está la ciudad dividida en rutas y cada día hacemos una", aclara. A ello se suma el servicio de atención en la sede de la entidad.

Torres informa de que, en los últimos años, se ha incrementado el número de personas sin hogar de forma exponencial, como también así lo han señalado en repetidas ocasiones desde la Coordinadora de personas sin hogar de Zaragoza y desde el ayuntamiento. Esta situación fue confirmada en noviembre con los datos que se desprendieron del recuento realizado por Cruz Roja y el consistorio de gente que no tiene un techo en la ciudad. Del estudio, que se realiza de forma bienal y que da una foto fija de la capital aragonesa en un momento determinado, se desprendió que en esta situación hay 266 personas, un 60% más que en 2023.

Orós indica que los recursos de la ciudad tienen sus plazas completas, tanto los pisos conveniados con entidades como el albergue. En este se mantienen abiertos los pabellones de frío, en principio contemplados para emergencias climáticas como temperaturas bajas, para no dejar a las personas sin recursos. "Ahora no hay mucho más que el año pasado, pero seguimos viendo muchas personas sin hogar", afirma Torres, que señala a puntos con grupos más grandes como bajo el puente de La Almozara.

La concejala también hace referencia a esta zona, y explica que los puntos de Zaragoza en los que hay personas en situación de calle de forma más "crónica" son aquellos que están próximos a los recursos municipales o de las entidades sociales. Es el caso de El Trovador, el parque Bruil o el Centro de Historias, cercanos al Albergue Municipal, o el entorno del río, cercano a la entidad San Blas. Además, hay otras como bajo el puente de La Almozara, en Etopia o el Portillo donde también es común que duerman grupos.

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