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Este sábado abre bajo mínimos el Parque de Atracciones de Zaragoza: “Si tengo dudas, no pondré en marcha la atracción”

Los trabajadores denuncian que la reapertura parcial y sin garantías pueda ser un riesgo y un incumplimiento para los ciudadanos

Imagen de archivo del Parque de Atracciones de Zaragoza.

Imagen de archivo del Parque de Atracciones de Zaragoza. / JOSEMA MOLINA

Zaragoza

Sigue el lío en el Parque de Atracciones de Zaragoza. La incertidumbre es total y pocas cuestiones han quedado claras desde que este 9 de abril entrase en vigor el ERTE anunciado por la empresa. Este sábado se presenta como una fecha importante, más aún tras el giro de los acontecimientos vivido este viernes. La compañía aún gestora del recinto, vinculada a la familia Morte, ha comunicado al ayuntamiento su intención de reabrir al público de manera progresiva a partir de junio. De momento, solo se celebrarán los eventos programados.

El ERTE afecta desde este viernes a 81 trabajadores y la falta de acuerdo entre el Grupo Morte, actual gestor, y el inversor argentino Fénix Entertainment ha llevado a la plantilla a enfrentarse a un posible preconcurso de acreedores, dejando en el aire la temporada 2026. La reapertura prevista incluiría la puesta en marcha de alguna atracción, aunque ni siquiera se sabe cuáles. De hecho, para este sábado solo han sido requeridos dos operarios, que deberán personarse a las 15.00 en la atracción Moncayo.

Uno de ellos es Raúl Jiménez, también presidente del comité de empresa, quien advierte de que solo pondrá en funcionamiento esta mítica montaña rusa zaragozana si considera que la seguridad está totalmente garantizada. “Si tengo cualquier duda, no la abriré. Llamaré a la Unión de Consumidores de Aragón para que tengan conocimiento de la situación”, asegura.

Raúl será el encargado de comprobar que la atracción cumple con todos los requisitos. “Estamos hablando de seguridad. Sabemos que las atracciones han pasado una revisión, pero no tenemos el informe. Solo contamos con la información que nos ha trasladado el ayuntamiento”, añade.

En este sentido, desde el consistorio han asegurado que algunas atracciones ya se han sometido a inspección, aunque no se ha detallado cuáles. Este 10 de abril es el último día con personal trabajando antes de la aplicación efectiva del ERTE. La plantilla está formada por 81 trabajadores y, desde el 9 de abril, se han producido 69 suspensiones de contrato durante 113 días. Además, varios empleados, muchos de ellos temporales, fueron dados de alta y posteriormente dados de baja para aplicarles el expediente.

Imagen de la rueda de prensa realizada este viernes.

Imagen de la rueda de prensa realizada este viernes. / LAURA TRIVES

Para los trabajadores, no se trata de un simple empleo de fin de semana, sino de una auténtica vocación de servicio a la ciudadanía. Consideran que en este conflicto hay dos grandes perjudicados: la plantilla y los zaragozanos. De hecho, no creen que el parque pueda abrir este año.

Confianza en la seguridad

Pese a ello, confían en que las revisiones técnicas se hayan realizado correctamente. Raúl ha mostrado su confianza en el criterio del Ayuntamiento de Zaragoza, que hace unos meses ya decidió no poner en marcha la noria prevista, que finalmente fue desmontada sin llegar a girar con público en su interior. Según explica, se han realizado pruebas de carga en algunas atracciones, aunque desconocen tanto los resultados como cuáles han sido sometidas a esos ensayos.

En principio, este sábado trabajarán entre 10 y 15 personas. Los representantes de los trabajadores ofrecieron este viernes sus impresiones en la sede de Comisiones Obreras en Zaragoza, acompañados por su asesor, Juan Leiva. Raúl compareció junto a Mapi Casas y Carlota García, quienes trasladaron a la ciudadanía que abrir el parque solo para 70 invitados, con una operativa mínima, supone un riesgo difícil de asumir. “Somos profesionales y queremos abrir con la seguridad y la calidad que Zaragoza merece, no de tapadillo y solo para unos pocos comensales”, señalaron.

También quisieron acordarse de todas las personas que habían cerrado eventos con el parque. “Lo hicieron pensando en unos servicios que ahora no van a recibir”, lamentaron. En el Parque de Atracciones trabajan personas que llevan décadas de cara al público, viendo pasar a varias generaciones de zaragozanos. La plantilla insiste en que no lo considera un trabajo más: “El parque no es solo un trabajo, es una institución en Zaragoza. No vamos a permitir que termine así, con un ERTE sin acuerdo. Tenemos un compromiso con Zaragoza tras más de 50 años de historia”.

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