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Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena"

Recetas de la abuela y precios populares que conquistan cada jueves, ahora con bocadillo de calmares y el resto de días de la semana

"Comida casera, de la abuela y buena". Así se describen en el Bar Miguel, en la calle de Jacinto Corralé, número 12, a pocos minutos del Pilar de Zaragoza, donde Isabel y su marido llevan al frente desde hace ya siete años, desde el 14 de febrero de 2019.

"La chica que lo llevaba se lo quería quitar, me lo ofreció, y por cercanía, por facilidad y siempre habíamos pensado que podíamos hacerlo mejor". Así comenzó la aventura de Isabel y Javi en este bar, que lleva abierto casi 40 años, con idas y venidas.

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena"

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena" / PABLO IBÁÑEZ / EPA

Un año después de coger el traspaso llegó la pandemia del COVID-19. "Cuando empezábamos un poquito a ver la luz de todo lo que es el meterte en el bar, llega la pandemia y nos encierran, y la verdad que eso fue muy difícil", confiesan. "Vendiendo cafés por la ventana, en vasos para llevar… pues claro, los clientes que tenías te llamaban: ¡prepárate los bocadillos que te los cojo!".

Ahora reconocen que están muy contentos tras superar el gran reto que supuso la pandemia y las restricciones posteriores. "Hemos conseguido hacer una clientela muy majica. La verdad que la clientela casi es lo mejor del bar. El 90% ya son amigos".

Bocadillo de calamares y paellas

Aunque se definen como un "bar de toda la vida", la realidad, como ellos mismos explican, es que son un bar, pero "hacemos de restaurante". Han llegado a preparar de todo: desde paellas para celebraciones de más de 30 personas, hasta menús cerrados o cenas más habituales con bocadillos. Lo más famoso son sus paellas, sus empanadillas y los jueves especiales. Muchas de las recetas son de la madre de Isabel, lo que refuerza ese carácter casero que tanto defienden.

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena"

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena" / PABLO IBÁÑEZ / EPA

"Los jueves eran un día muerto", confiesa Isabel. "Así que se nos ocurrió hacer algo diferente: empezamos a hacer patatas asadas con salsa casera y triunfó". Así comenzaron con sus especiales, y más adelante, con la llegada del verano, decidieron cambiar la propuesta. "Para verano, como la patata era más de invierno, decidimos hacer bocadillo de calamares con salsa casera también".

Todo lo hace Isabel: desde hornear el pan hasta preparar la salsa. El bocadillo cuesta solo 3,50 €, y si se acompaña con un tercio de cerveza, 5 €, manteniendo viva la esencia del bar. "Desde entonces los jueves no paramos".

"Que vengan y prueben"

De cara al futuro, aunque sus hijos les ayudan, describen la hostelería como un sector duro. "Lo que pasa es que la hostelería en Zaragoza está complicada, está muy complicada. Entonces, no sé, yo sí les deseo que sigan con un negocio así".

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena"

En imágenes | Bar Miguel, en Zaragoza, un sitio 'de toda la vida' con bocadillos de calamares a 3,50 euros: "Comida casera, de la abuela y buena" / PABLO IBÁÑEZ / EPA

Tras un gran esfuerzo por renovar el bar —desde la iluminación hasta la oferta de tapas— y atraer a nueva clientela, siguen trabajando día a día para mantener el negocio. "Lo que pasa es que el sitio está un poco escondido, pero la gente que viene repite y nos recomienda a otra gente". Comentan, aunque como dicen ellos mismos: "Lo mejor es que vengan y prueben".

El Bar Miguel es el reflejo de una hostelería cercana y resistente, donde el esfuerzo diario, la cocina casera y el trato familiar han convertido a sus clientes en algo más que eso: una pequeña comunidad.

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