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El barrio de Zaragoza que recupera un histórico espacio para reconvertirlo en un equipamiento vecinal

El ayuntamiento ha concluido la rehabilitación de la Celda del Prior de La Cartuja Baja con una inversión de 1,5 millones

La Celda del Prior de La Cartuja Baja (Zaragoza), este martes.

La Celda del Prior de La Cartuja Baja (Zaragoza), este martes. / Jaime Galindo

El Periódico de Aragón

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Zaragoza

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha visitado el resultado final de las obras de rehabilitación y reforma de la Celda del Prior, un espacio multifuncional que ha requerido una inversión municipal de 1,5 millones de euros, de los que 562.875 euros forman parte de la financiación europea Next Generation a través del Programa de Impulso a la Rehabilitación de los Edificios Públicos (PIREP). De hecho, este proyecto municipal zaragozano fue el tercer mejor valorado (74,58 puntos) de los 405 proyectos aprobados en la convocatoria estatal en concurrencia competitiva, sólo superado por las propuestas de los municipios de Elorrio y La Pobla de Vallbona.

El proyecto de la Celda del Prior ha supuesto crear un albergue y un centro social y vecinal que permitirá desarrollar actividades multidisciplinares. La rehabilitación de este edificio, además, nace de la demanda vecinal y basa su transformación en la accesibilidad y la integración ejemplar de procesos de eficiencia energética, como así se reclaman en la Agenda Urbana Española y en la Nueva Bauhaus Europea.

Tras las reuniones mantenidas entre Participación Ciudadana y la Alcaldía de barrio, y tras recoger sus propuestas, este nuevo espacio será un equipamiento que dará respuesta a las necesidades planteadas por vecinos y asociaciones, según han informado desde el ayuntamiento. Así, en la planta superior se instalará el albergue de peregrinos, para cuya gestión ya se han comenzado la tramitación necesaria, y la planta inferior servirá para múltiples actividades.

Natalia Chueca y Víctor Serrano, este martes en la Celda del Prior de La Cartuja.

Natalia Chueca y Víctor Serrano, este martes en la Celda del Prior de La Cartuja. / Jaime Galindo

Por una parte, se dedicará una sala para el Centro de Convivencia de Mayores, ampliando así sus servicios, con el espacio Nos gusta hablar; habrá una sala para distintos usos por parte de las diferentes asociaciones y colectivos vecinales; se adecuará otro espacio para hacer talleres; y la Banda de Música de La Cartuja Baja tendrá un espacio estable.

Reforma integral

De este modo, el edificio rehabilitado por Urbanismo, servirá como espacio multifuncional tras unas obras que han contemplado la reforma integral del inmueble. En materia de aislamiento térmico en fachada, atendiendo a su catalogación BIC, se ha actuado a través de trasdosados por la cara interior para disminuir la transmitancia térmica de la sección, sin alterar su valor monumental. También se ha proyectado aislante térmico en la cara interior de la cubierta y se han sustituido todos los vidrios sencillos por otros dobles con cámara, resolviendo al mismo tiempo, los puentes térmicos de las carpinterías existentes.

En este mismo sentido, se ha mejorado la eficiencia energética mediante la instalación de luminarias de bajo consumo, y en materia de renovación de instalaciones, se cuenta con un sistema de geotermia con apoyo asociado a los estándares de consumo energético casi nulo. Al mismo tiempo se acometen mejoras ligadas a la accesibilidad, la sostenibilidad, la digitalización, la habitabilidad y la seguridad.

Natalia Chueca, este martes en la Celda del Prior.

Natalia Chueca, este martes en la Celda del Prior. / Jaime Galindo

La antigua Celda del Prior está ubicada en el recinto de la Cartuja de la Concepción y es una construcción del siglo XVII. Además, está formada por dos edificios contiguos independientes; el de mayores dimensiones es de titularidad privada y el segundo es de propiedad municipal, situado en una parcela rectangular de superficie 635 m2 con doble acceso.

La Cartuja de la Inmaculada Concepción en Zaragoza es el monasterio que es origen del hoy barrio rural. El espacio destaca por su estructura amurallada que integró las celdas de los monjes, reconvertidas tras la desamortización de 1835-1836 en viviendas, siendo un caso singular de pueblo construido dentro de una cartuja.

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