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La zaragozana que se abre paso con sus tatuajes reconstructivos y prótesis de areola y pezón: "Hay pacientes que no saben que esto existe"

María Paracuellos está al frente de un proyecto en el barrio de San José apuesta por una técnica aún desconocida que combina estética, salud y acompañamiento emocional

María Paracuellos está al frente de un innovador proyecto en el barrio de San José que combina estética y salud..

María Paracuellos está al frente de un innovador proyecto en el barrio de San José que combina estética y salud.. / Laura Trives / EPA

Zaragoza

En Zaragoza hay iniciativas que nacen con la intención de cubrir vacíos que, aunque no siempre visibles, son importantes. Es el caso de un nuevo proyecto centrado en el tatuaje reconstructivo y la creación de prótesis de areola y pezón, una alternativa todavía poco conocida tanto por pacientes como por profesionales sanitarios.

Su creadora llevaba años queriendo dedicarse al tatuaje, pero no fue hasta ahora cuando decidió dar el paso. Tras trabajar como profesora, volvió a ese sueño con una idea clara: diferenciarse. “Hay muchísimos tatuadores, tenía que buscar algo distinto. Y además, algo que ayudara de verdad”, explica María Paracuellos al frente de Vicco Micropigmentación. Así descubrió el tatuaje paramédico, aunque prefiere llamarlo reconstructivo para evitar el rechazo que puede generar el término médico.

Este tipo de técnica tiene muy poco que ver con el tatuaje convencional, ya que se trata de micropigmentación, más superficial, con pigmentos específicos y un enfoque mucho más delicado. Se utiliza para mejorar cicatrices, disimular manchas, tratar estrías o recrear areolas tras una mastectomía. “Es más sutil, más cuidadoso. No tiene nada que ver con el concepto clásico del tatuaje”, señala.

REPORTAJE TATUADORA VICCO MICROPIGMENTACION

El establecimiento de Vicco Micropigmentación está ubicado en la calle Monasterio de Samos, en Zaragoza. / Laura Trives / EPA

En este último caso, además del tatuaje, ofrece prótesis personalizadas de areola y pezón, elaboradas artesanalmente con silicona de platino. El proceso incluye la creación de un molde del pecho y un trabajo detallado de color para conseguir el mayor realismo posible. “Intentas que cuando la persona se mire, lo vea natural. Es artesanía pura”, afirma la tatuadora zaragozana.

Sin cirugía ni tiempos de espera

Una de las principales ventajas de estas prótesis es que no requieren cirugía ni largos tiempos de espera. Mientras que el tatuaje necesita que la cicatriz esté completamente curada, lo que puede ser hasta un año, las prótesis pueden colocarse antes, siempre que la piel esté en buen estado. Son indoloras, hipoalergénicas y pueden durar hasta tres años.

REPORTAJE TATUADORA VICCO MICROPIGMENTACION

Paracuellos buscaba diferenciarse con su propuesta en el mundo del tatuaje. / Laura Trives / EPA

Además, se presentan como una solución para quienes no pueden tatuarse: personas en tratamiento, con cicatrices recientes o con una mala cicatrización. “No todo el mundo puede hacerse un tatuaje, y aquí es donde entra la prótesis como alternativa”, detalla Paracuellos. Incluso hay quienes optan por combinar ambas opciones: tatuaje para el efecto visual y prótesis para aportar volumen.

Más allá del resultado estético, el impacto emocional es fundamental. “Después de un proceso tan duro, poder mirarte al espejo y reconocerte ayuda mucho. Es cerrar una etapa”, asegura.

REPORTAJE TATUADORA VICCO MICROPIGMENTACION

Las diferentes prótesis están elaboradas en silicona de platino. / Laura Trives / EPA

Sin embargo, uno de los principales problemas sigue siendo la falta de información. Según denuncia María Paracuellos, muchos cirujanos y oncólogos no informan sobre estas opciones porque las desconocen. “Hay pacientes que no saben que esto existe. Y es una pena, porque podría ayudarles muchísimo”.

En ciudades como Madrid o Barcelona este tipo de técnicas están más extendidas, pero en Zaragoza todavía cuesta abrirse camino. “Aquí somos más reacios a lo nuevo. Parece que si no está fuera, no existe”, comenta la joven con su propio estudio en el corazón del barrio de San José.

REPORTAJE TATUADORA VICCO MICROPIGMENTACION

Con precios que rondan los 200 y 300 euros, el servicio busca ser accesible. / Laura Trives / EPA

Con precios que rondan entre los 200 y 300 euros, tanto el tatuaje como las prótesis buscan ser accesibles. “No es solo el material, es el tiempo, la técnica y la experiencia”, explica.

A corto plazo, su objetivo es claro darse a conocer y a largo, consolidarse y colaborar con profesionales sanitarios. “No quiero sustituir nada, quiero complementar. Que la gente tenga todas las opciones”. Porque, como resume, “si no se conoce, no se busca. Y si no se busca, no puede ayudar a nadie”.

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