El parque de Zaragoza que un día fue tierra, chabolas y promesas: esta es la transformación que le espera
El Ayuntamiento de Zaragoza se ha comprometido a reformar parcialmente este pulmón verde de la ciudad inaugurado en los 80 y construido sobre las antiguas graveras del distrito de Torrero


A orillas del Canal Imperial de Aragón, los vecinos de Torrero-La Paz disfrutan de 32.000 metros cuadrados de verde. El Parque de La Paz de Zaragoza se construyó al norte del barrio, en una zona conocida como Las Graveras, un asentamiento donde vivieron más de cien familias gitanas que fueron desalojadas y trasladadas a la Quinta Julieta en 1982.
Desde su inauguración, el 31 de octubre de 1987, no se han hecho apenas actuaciones, más allá del obligado mantenimiento que exige una zona verde de estas características. Ahora, parece, ha llegado su momento y el Gobierno del PP en la ciudad ha trasladado un boceto de lo que pretende hacer en este espacio. Eso sí, son solo ideas porque ni hay proyecto, ni fechas, ni financiación, pero al menos ahí queda la intención de reformarlo, que no es poco.
Lugar de descanso, reunión y punto de encuentro para el disfrute y esparcimiento de los perros, recibió este nombre por situarse en el corazón del barrio de La Paz, como símbolo de convivencia y asociado a la entidad vecinal que en su día lideró la transformación del barrio.

Las antiguas graveras donde hoy se encuentra el Parque de La Paz de Zaragoza. / Gran Archivo de Zaragoza Antigua
Antes de reverdecerse fue un lugar de extracción de áridos para obras. Desde los años 50, lo que hoy es un hermoso parque fue un asentamiento de chabolas hasta 1979, cuando, con la recuperación de la democracia, el ayuntamiento exploró distintas fórmulas para dignificar este rincón de la ciudad. Optó por trasladar a estas familias a la Quinta Julieta. Una vez expulsadas, en 1982 se inició la transformación de esta zona tal y como la conocemos ahora.
Barrio obrero desde su origen
El barrio de La Paz surgió como un asentamiento de trabajadores, muchos llegados desde Andalucía, durante la posguerra. El boca a boca popularizó esta zona con el nombre de La Paz, y así acabó llamándose. Este parque, que cuenta con zonas verdes y un escenario central, formó parte de un plan que se impulsó a finales de los años 80 desde el consistorio para dotar con esculturas públicas a los puntos destacados de Zaragoza.
El acto de inauguración del Monumento a La Paz coincidió con la entrega de los Galardones a la Paz que otorgaba el ayuntamiento y que ese año recayeron, entre otros, en Hortensia Bussi, la viuda de Salvador Allende.
Para reforzar su simbolismo, se pusieron en libertad palomas blancas y, al pie del monumento, se esparció tierra mezclada de las ciudades de Zaragoza, Pau, Biarritz, Olot y Santiago de Chile para demostrar su hermanamiento.

Estado actual del Parque de la Paz en Zaragoza. / PABLO IBÁÑEZ / EPA
La reforma
Más allá de la historia, los vecinos llevan años reclamando mejoras. Muchos de sus caminos de tierra presentan hoyos que han provocado alguna que otra caída y que acostumbran a encharcarse durante los episodios de lluvia.
El anfiteatro también necesita mejoras, puesto que sus gradas son el reflejo del paso del tiempo, igual que la carpa que cubre un escenario grafiteado y vandalizado.
Los vecinos quieren recuperar esos días de jolgorio que caracterizaron a este barrio y para ello quieren crear un espacio concreto donde celebrar las tradicionales hogueras de San Antón y San Juan.
Esta semana, la concejala de Medio Ambiente, Tatiana Gaudés, se reunió con los vecinos para trasladarles su intención de reformar los viales principales del parque, además de acometer alguna que otra reforma puntual.
Con la mirada puesta en las elecciones
El proyecto fue anunciado por la alcaldesa, Natalia Chueca, en el último debate sobre el estado de la ciudad y, a un año de las elecciones, quiere activar toda la maquinaria para llegar a mayo de 2027 con, al menos, un proyecto que justifique que ha hecho los deberes.
Según el borrador, se renovarán los viales, y para ello se sustituirá el firme de árido en los caminos con pendiente por una solera de hormigón tintado para evitar la erosión por lluvia; se creará una gran zona de juegos central vallada, con aparatos para todas las edades y juegos adaptados, y se habilitará una zona específica para el fuego de las fiestas con mobiliario de seguridad.
También, según el borrador, está previsto que se elimine la fuente frontal para instalar un talud con rampa y escaleras, garantizando la accesibilidad universal y evitando riesgos de caídas.

Estado actual del Parque de la Paz de Torrero. / PABLO IBÁÑEZ / EPA
Por otro lado, se renovará el arbolado en mal estado y se mejorará el sistema de riego. En la parte baja, junto al canal, se creará un espacio de drenaje natural con bolos de piedra para gestionar el agua de lluvia de forma sostenible.
Igualmente, está prevista la sustitución completa de la valla actual por una nueva de más fácil mantenimiento.
Habrá que esperar al proyecto definitivo para conocer exactamente cuál es el plan del Gobierno del PP para este parque. Mientras, los vecinos del Arrabal celebran que, por fin, han comenzado las obras de reforma integral en el parque del Tío Jorge después de años de reivindicación, promesas incumplidas y plazos retrasados. Está por ver si en La Paz todo fluirá más rápido.
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