El Gobierno mantiene el misterio sobre el futuro uso del Pabellón de España: "Será un proyecto de gran interés e impacto positivo"
El Gobierno de Aragón ha visto frustrado su intento de conseguir la cesión del edificio hasta en dos ocasiones en los últimos meses

El Periódico de Aragón

El futuro del Pabellón de España, uno de los iconos arquitectónicos de la Expo Internacional del Agua de Zaragoza, sigue siendo una incógnita pese a los anuncios del Gobierno de España, propietario del inmueble. Desde Madrid han aireado en más de una ocasión que tienen un plan para devolver este edificio a la vida después de 18 años abandonado, sin embargo, esa iniciativa sigue guardándose como oro en paño pese al interés que ha mostrado el Gobierno de Aragón en una cesión que permitiera poder darle un uso concreto que alivie la situación de falta de espacio que padecen algunos equipamientos como el conservatorio profesional de música de la capital aragonesa.
Esa fue la última petición que hizo el Gobierno de Aragón al de España para conseguir la cesión del edificio, puesto que la DGA lleva tiempo buscando una solución para los alumnos del conservatorio que actualmente tiene su sede en San Vicente de Paúl. Prácticamente desde la inauguración de esa sede, las instalaciones se quedaron pequeñas. Pero la respuesta del Gobierno de España fue clara: no.
Ese 'no', aseguraron, no es un capricho, sino que el Ejecutivo central, argumentaron, tiene sus propios planes con el edificio, aunque no desvelaron cuáles. Ante tal incógnita, los diputados aragoneses del PP en el Congreso registraron una pregunta por escrito dirigida al Gobierno de España para tratar de acabar con tanto misterio.
La pregunta del PP en el Congreso
La pregunta se registró el 29 de enero y decía lo siguiente: "¿Qué proyecto tiene el Gobierno para el Pabellón de España de la Expo 2008 de Zaragoza que impide su cesión al Gobierno de Aragón para albergar un conservatorio profesional de música?". La firman los diputados populares Pedro Navarro, Luis María Beamonte, Raúl Cuevas, Ana Alós, Javier Folch, Alberto Herrero y Raquel Clemente.
La respuesta llegó el 11 de marzo y, pese al tiempo transcurrido, la respuesta no resulta demasiado clarificadora: "Se trabaja en un proyecto de gran interés e impacto positivo en la ciudadanía que se ubicará en el citado pabellón", reza el texto. En esa respuesta, el Gobierno de España recuerda también que ya en noviembre el Gobierno de Aragón había realizado una "primera solicitud de cesión" del edificio "en la que se proponía un destino distinto al ahora planteado (el conservatorio) para el citado pabellón; en concreto, un centro de formación digital no reglada".
A día de hoy, desde la Delegación del Gobierno de España en Aragón siguen sin querer desvelar nada con respecto a su proyecto. "No podemos dar ningún detalle por el momento", apuntan fuentes del organismo, que ni siquiera utilizaron la campaña electoral de las autonómicas -un terreno siempre propicio para hacer anuncios, se cumplan después o no- para desvelar el futuro del Pabellón de España.
Intentos anteriores
Así, a la espera de que se conozca ese proyecto "de gran interés e impacto positivo en la ciudadanía", solo queda mirar atrás a todos los proyectos que se han ido planteando a lo largo del tiempo para darle un uso a un edificio que costó 30 millones de euros y que es obra del arquitecto Patxi Manglano, resultando uno de los edificios más majestuosos de la Exposición universal.
En 2018 se produjo el anterior intento de darle un uso al edificio aunque entonces parecía que había acuerdo entre el Gobierno central y el autonómico, entonces en manos de Pedro Sánchez y Javier Lambán. Antes de la que ha sido la última comisión bilateral Aragón-Estado, ambos ejecutivos parecían estar de acuerdo la cesión del edificio, pero jamás se sustanció.
En su momento, este icono de la Expo pudo ser el Centro de Investigación sobre el Cambio Climático que prometió el Gobierno central en 2008, pero fracasó la idea. Luego estuvo en el radar de las universidades aragonesas, pública y privada, para alojar nuevos servicios en la ciudad aprovechando su ubicación y su espléndido diseño, diferencial con el resto de construcciones de Zaragoza. También se pidió que alojara la Escuela de Arquitectura de Aragón, pero tampoco funcionó.
Un uso que sí que se le ha dado al edificio últimamente es el de almacén. Allí se han amontonado cajas de archivos provenientes de la antigua comisaría de Mayandía, parcialmente derruida a la espera del proyecto que volverá a levantarla.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un histórico campo de fútbol de Zaragoza desaparecerá para convertirse en un tanque de tormentas
- Zaragoza Alta Velocidad mueve ficha para impulsar el mayor rascacielos de la ciudad: podría llegar a 150 metros con 440 viviendas libres
- En concurso de acreedores y sin pagar la nómina a sus trabajadores: la difícil situación de una entidad financiada por el Ayuntamiento de Zaragoza
- Abre en Zaragoza un nuevo gimnasio 24 horas con biblioteca y comedor
- Del Parque de Atracciones al Acuario de Zaragoza: las tres empresas de Jesús Morte arrastran una deuda de siete millones de euros
- El pueblo de Aragón con una preciosa laguna y un parque temático inspirado en cuentos infantiles
- El colegio de Fernando Simón en Zaragoza: un centro privado bilingüe exclusivo para hombres
- Tolosana abrirá su cuarta pastelería en Zaragoza en el local de una de las cafeterías Mi Marrano que cerró en enero