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"Ya vale con la pérgola": los vecinos de San Miguel insisten en sus dudas con la reforma a semanas de reabrir la plaza al tráfico

El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en la reforma de la plaza San Miguel, pero los vecinos reclaman mayor claridad sobre el diseño y las cuestiones más técnicas mientras sigue sin haber fecha comunicada del fin de los trabajos

VÍDEO | Así avanzan las obras en la plaza San Miguel de Zaragoza

Laura Trives

Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Está previsto que en las próximas semanas, a lo largo del mes de mayo, reabra al tráfico la calzada de la plaza San Miguel, que lleva cortada desde que comenzaron las obras de reforma de este emblemático entorno de centro de Zaragoza el pasado mes de octubre. Este hito marcará el inicio de las próximas fases de la obra, que se centrarán en las aceras de la plaza y en dos puntos concretos del Coso, lo que obligará a cortar la calle Don Jaime. Sin embargo, a pesar de los avances, los vecinos en la zona insisten en sus dudas que han mantenido durante todo este tiempo.

Según explican desde la plataforma de vecinos que se montó con motivo precisamente de la reforma de la plaza, son muchas las cuestiones que han lanzado en los últimos meses y que todavía siguen teniendo. "No hay transparencia", insisten desde esta argupación de residentes, mientras que desde el Gobierno municipal han defendido siempre la comunicación que existe con los vecinos de la zona.

Entre los detalles que siguen preocupando a los vecinos integrados en esta plataforma, y que en su día forraron los edificios de la plaza San Miguel con pancartas con mensajes de protesta, está el ancho de la calzada. La semana pasada, el ayuntamiento realizó una prueba para comprobar si cabían al mismo tiempo dos autobuses y un vehículo de emergencia por el medio de los dos carriles. El coche pasó, por lo que el consistorio dio por bueno el diseño del trazado.

Dudas vecinales

Sin embargo, los vecinos apuntan que no ocupa lo mismo un coche que un camión de bomberos y recuerdan que fueron ellos mismos los que apuntaron a la necesidad de ampliar el ancho del trazado reservado a los coches para que pudieran pasar vehículos de emergencias cuando hubiera dos buses ocupando cada uno de los dos carriles existentes. Ante la advertencia de los residentes de la zona, el consistorio tomó nota y decidió no enfrentar las paradas del autobús para evitar que hubiera dos vehículos parados al mismo tiempo en el mismo punto haciendo un tapón. Sin embargo, tras las pruebas de la semana pasada, el ayuntamiento ha optado por mantener las dos marquesinas una frente a la otra, lo que sigue generando dudas a los vecinos.

También cuestionan la solución que se ha dado para el acceso al garaje del número 12 de la plaza San Miguel, un asunto que va a llegar hasta el pleno de este jueves debido a una moción presentada por Voxcon la que solicitarán al Gobierno municipal que se debata y que se voten algunas mejoras que, "dentro de las posibilidades", se puedan incorporar en el proyecto.

La pérgola

Más allá de los aspectos más técnicos de la obra, los vecinos siguen insistiendo en su rechazo frontal a uno de los elementos ornamentales que formarán parte del diseño de la nueva plaza San Miguel, una pérgola que el Gobierno municipal vende como 'refugio climático' pero que los vecinos consideran que desentonará con el aspecto monumental del entorno y que no cumplirá con su función de ayudar a reducir la temperatura. Insisten desde la plataforma en que sería muchísimo más conveniente instalar una fuente de lámina como la que antaño hubo en este mismo emplazamiento.

Cartel protestando por la reforma en la plaza San Miguel el pasado mes de septiembre.

Cartel protestando por la reforma en la plaza San Miguel el pasado mes de septiembre. / JOSEMA MOLINA

Asimismo, desde la plataforma explican también que no confían en los plazos anunciados por el Gobierno municipal hace algunas semanas y que ya suponían un retraso conforme a lo previsto inicialmente. Según el plan que se estableció en origen, la reforma de San Miguel iba a estar terminada en seis meses para después mover las máquinas al Coso. Esto hubiera supuesto que la plaza hubiera estado todalmente terminada en abril.

Sin embargo, las lluvias del pasado invierno y los restos arqueológicos encontrados en el subsuelo obligaron a modificar este cronograma y a solapar la urbanización de la plaza San Miguel durante el mes de mayo con el inicio de las obras en el Coso. No obstante, los vecinos no ven posible que toda la plaza esté terminada este próximo mes ya que mientras la acera este está bastante avanzada, la oeste aún tiene las baldosas antiguas sin tocar.

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