Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ZGZ con voz propia

Los gemelos de Zaragoza que tienen 100 corrales de gallinas en Bolivia: "Nuestra labor es compartir"

Ricardo y Francisco Domingo, al frente de Raíces Andinas, trabajan en Bolivia en la creación de huertos urbanos y corrales de gallinas para garantizar la alimentación

Los gemelos de Zaragoza que tienen 100 corrales de gallinas en Bolivia: "Nuestra labor es compartir"

Javier Río

David Chic

David Chic

Zaragoza

La Casa de las Culturas de Zaragoza esta semana ha estado en primera línea de la actualidad debido al proceso de regularización de inmigrantes. En su interior se ha recibido a las personas que buscan papeles para integrarse en Zaragoza tras haber vivido en la economía sumergida en los últimos años. Además, esta misma semana el espacio de integración zaragozano también ha acogido la actuación del grupo Raíces Andinas, al que pertenecen desde su creación los gemelos Francisco y Ricardo Domingo, enamorados del folclor latinoamericano y muy implicados en un proyecto solidario con Bolivia que incluye cien corrales de gallinas, aulas de educación especial y 300 huertos urbanos.

Minutos antes de comenzar su actuación destacan su fuerte vinculo con el país andino, nacido por la relación de sus padres, en los años ochenta, con las primeras familias latinas que se instalaron en el barrio de San Pablo. De hecho, la bandera oficial que el país andino utilizó en la Expo 2008 fue una que ellos tenían en la asociación, por entonces con diez años de vida. «Se olvidaron de traer una que se pudiera izar y un militar vino a nuestra sede a buscar la nuestra para el protocolo», cuentan entre risas recordando aquel momento en la calle Cereros.

Los gemelos lamentan que en la actualidad se está creando «un caldo de cultivo complicado» para la convivencia entre personas llegadas desde distintos países con la llamada prioridad nacional por parte de la ultraderecha. «Esto ha pasado siempre, pero ahora cobra fuerza porque la gente ve que, aunque trabaje ocho horas, no llega a fin de mes», afirman. Para ellos este mensaje de que «a los de fuera se les regala todo» cala fácil «cuando la gente está jorobada», aunque la premisa no sea cierta.

Volviendo la vista atrás, se sienten afortunados por haber vivido una infancia atípica. «Entre nuestros amigos éramos los únicos que conocíamos a gente nacida fuera de España», destacan. Recuerdan que los primeros latinoamericanos que llegaron a la ciudad fueron un grupo de estudiantes de medicina peruanos entre los años 60 y 70 del siglo pasado, así como algunos argentinos que solían reunirse en el restaurante El Mangrullo. «Nuestra familia gracias a la parroquia de San Pablo comenzó a juntarse con aquellos matrimonios e intercambiaban experiencias, cocinas y músicas en muchas cenas», narran. Ahí nació su pasión por la música y comenzaron a dominar instrumentos como el charango, poco o nada conocido en España. «Nosotros desde los seis años hemos estado metidos en rondallas joteras y en la tuna», cuentan.

Los gemelos Ricardo y Francisco Domingo, esta semana en la Casa de las Culturas de Zaragoza.

Los gemelos Ricardo y Francisco Domingo, esta semana en la Casa de las Culturas de Zaragoza. / Javier Río

Viajaron a Bolivia por primera vez en 2006, justo cuando Evo Morales fue nombrado presidente. «Nos encontramos con un país que recordaba a la España de veinte años atrás, mejorando poco a poco, pero con contrastes terribles entre lo rural y la ciudad», indican. En su visita recorrieron escuelas en sitios perdidos para entregar material escolar y de salud descubriendo una «diferencia abismal» entre las zonas pobres y los lugares desarrollados.

En La Paz, los fundadores de Raíces Andinas recibieron el diploma al mérito Cultural del viceministerio de Culturas en reconocimiento a su labor de ayuda a los bolivianos en España y su divulgación cultural. La clave fue la fundación unos años antes de esa entidad solidaria, que comenzó como un grupo de agitación cultural y musical pero pronto sirvió como plataforma de acción social, tratando de desarrollar programas de acogida a migrantes en Zaragoza.

«Cuando empezó a llegar la inmigración de forma masiva, creamos programas sociales para acoger y ayudar», recuerdan. Así colaboraron con el banco de alimentos o lanzaron redes para tratar de buscar empleos a los recién llegados. «Queríamos que no estuvieran solos, pues nuestra pasión es compartir», inciden. Gracias a este trabajo altruista y a la colaboración de muchas personas descubrieron que entre los recién llegados había muchos jóvenes apasionados por la música y el baile, algo que les permitió ampliar el grupo. Han tocado en Barcelona, Valencia, Madrid e incluso en la conmemoración de un Inti Raymi en Múnich. La crisis de 2008 complicó mucho su actividad. «Los últimos migrantes en llegar fueron los primeros en perder el empleo», evidencian.

Uno de los corrales de gallinas impulsados por Raíces Andinas en Bolivia.

Uno de los corrales de gallinas impulsados por Raíces Andinas en Bolivia. / Raíces Andinas

Fue a partir de 2018 con el actual presidente William Cáceres cuando abrieron el foco de su labor social y comenzaron a desarrollar proyectos internacionales con el apoyo de Ayuntamiento y Diputación Provincial de Zaragoza por lo que Raíces Andinas se convirtió formalmente en una organización de utilidad pública. De este modo en Bolivia, gracias a donaciones que reciben en sus actos culturales y en veladas solidarias como la que organizarán el próximo 23 de junio en los locales de la parroquia de la Esperanza en el Actur, mantienen una guardería a la que asisten casi doscientos niños de escasos recursos. También han rehabilitado un edificio en desuso en la guardería para la instalación de aulas de educación especial con psicopedagogas, logopedas y fisioterapeutas. Además, velan por el desarrollo autónomo de las comunidades como trescientos huertos urbanos familiares que garantizan el autoabastecimiento alimentario. Una actividad que se completa con 100 corrales de gallinas en diferentes puntos de la periferia rural de Santa Cruz.

Toda esta labor, realizada en colaboración con la fundación focolar Unisol de Bolivia, ha permitido, por ejemplo, crear nuevos negocios que garantizan un horizonte vital, como venta de huevos, verduras o tartas de cumpleaños... «Vemos como las familias pueden especializarse en lo que les gusta gracias a la base que se les proporciona», narran.

Los gemelos Domingo siempre tienen a mano el charango y la guitarra, así como un repertorio infinito de tangos, zambas, valses peruanos de Chabuca Granda o cuecas en quechua. «A mucha gente le gusta este tipo de música, cada vez más, pero no encuentran lugares donde escucharla», explica. A ellos les han servido para interpretarla con libertad y entre amigos espacios como La Dolores, El garito de Gareta, La cepa dorada... Los definen como bares «al estilo de las peñas latinoamericanas», donde no se acude solo a escuchar, sino con ganas de participar. «Si quieres cantar, cantas; si alguien conoce la canción, te sigue; si sabes tocar un instrumento, lo coges», celebran.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents