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El antiguo convento de San José hallado durante las obras del Huerva en Zaragoza se integrará en las riberas: así avanzan los trabajos

El tramo entre el Parque Grande José Antonio Labordeta y Gran Vía está ejecutado al 35% y el que comprende desde Miguel Servet hasta la desembocadura al 60%

Estado de las obras del río Huerva a su paso por Zaragoza.

Estado de las obras del río Huerva a su paso por Zaragoza. / AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las obras de regeneración de las riberas del río Huerva a su paso por Zaragoza se acercan a su final, previsto para principios de 2027. En ese sentido, los operarios trabajan ahora en la ejecución de la segunda fase, la más estética, después de concluir una primera parte en la que la intervención se centró sobre todo en cuestiones más delicadas como la renovación de las redes de saneamiento o la construcción del nuevo tanque de tormentas en los Viveros Sopesens, sobre el que se edificará un nuevo parque. Una de las novedades es que los muros del antiguo convento San José, sacados a la luz durante las obras junto al Camino Las Torres, se integrarán en las sendas.

La inversión total supera los 31 millones de euros, con 20 aportados por el Gobierno de Aragón, cinco por Europa y el resto por las arcas municipales, siendo uno de los "proyectos estratégicos" de la legislatura de Natalia Chueca. Esta segunda etapa, al igual que la primera, se divide en dos tramos. El primero, entre los citados Viveros Sopesens y el soterramiento de Gran Vía, es el que va más a la zaga, con un avance del 35% en las obras. El segundo, entre la calle Miguel Servet y la desembocadura en el Ebro, va más ágil y se acerca al 60% de ejecución, estando previsto su estreno para finales de año.

En total, se renovarán 2,5 kilómetros, aunque todavía faltará un último tramo por reformar, el que transcurre de forma paralela al paseo La Mina y que llega hasta el puente de la calle Miguel Servet. En ese proyecto no habrá financiación externa, en principio, y su recuperación será asumida por las arcas municipales.

Estado de las obras de regeneración del Huerva en Zaragoza.

Estado de las obras de regeneración del Huerva en Zaragoza. / AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

En cuanto a las actuaciones ligadas a la biodiversidad en los dos primeros trayectos, financiadas desde la UE a través de la Fundación Biodiversidad, ya está prácticamente al 100% y en los últimos trámites formales. "Hemos cumplido con Europa y estamos cumpliendo con Zaragoza", ha reivindicado el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano.

El arbolado, después del verano

Más allá de la recuperación de las sendas que van junto a las riberas del Huerva, para las que se han tenido que talar más de 1.500 ailantos (una especie invasiva que copaba más del 80% de la vegetación), la plantación de especies autóctonas sigue su curso. Las plantas de orilla ya han sido colocadas y están en fase de arraigo, mientras que el arbolado de las sendas y los cinco nuevos parques fluviales (además de renovar otros tres) está al 70% y se completará tras el verano, ya que la estival no es la época más propicia para ello.

El Huerva, junto a uno de los nuevos parques fluviales que se están construyendo.

El Huerva, junto a uno de los nuevos parques fluviales que se están construyendo. / AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

Por otro lado, desde el consistorio informan que se han aplicado dos técnicas de bioingeniería para estabilizar las riberas de cara al futuro. Por un lado, se siguen levantando muros Krainer (troncos de madera rellena de tierra y vegetación) en los dos tramos, y a partir de la próxima semana se empezarán a levantar, especialmente entre Gran Vía y el Parque Grande José Antonio Labordeta, las loricatas, estructuras pensadas para soportar los taludes más pronunciados del cauce.

Integración del patrimonio y las calles en el Huerva

Otra de las apuestas del proyecto pasa por integrar las sendas del Huerva en la escena urbana de Zaragoza. Por un lado, con el patrimonio descubierto, como los muros del antiguo convento de San José, que lejos de ocultarse se incluirán dentro de la propia senda, junto al camino Las Torres. Además, ya se han retirado todos los restos hallados de la antigua necrópolis musulmana para que sean analizados por los expertos, ya que han permitido redefinir los límites de la Saraqusta islámica.

Por otra parte, se van a aprovechar las obras, especialmente las del primer tramo, para recuperar varias de las calles colindantes e integrarlas igualmente en las riberas, al igual que los nuevos parques fluviales, cuyas zonas de juegos infantiles ya están diseñándose. El cambio más sustancial se producirá en la calle Manuel Lasala, aunque también se está interviniendo en Martín Ruizanglada, Catalina Salazar, Marina Española y Genoveva Torres.

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