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Rotura de cristales y suciedad en el entorno del antiguo convento de las Carmelitas Descalzas: "Cuando no se invierte todo va a peor"

Los residentes denuncian la acumulación de basura, vandalismo y el asentamiento de personas sin hogar en el histórico claustro de las Fecetas

Los vecinos alertan por la degradación del entorno de las Fecetas: "Cuando no se invierte todo va a peor"

Miguel Ángel Gracia

David Chic

David Chic

Zaragoza

"Es un sitio recóndito dado a trapicheos". Así resume una de las vecinas del recodo de la calle Santa Lucía de Zaragoza, en la parte trasera del antiguo convento de Carmelitas Descalzas, conocido como de las Fecetas, la situación de degradación que afrontan desde hace varios años. Con el aumento de los problemas de sinhogarismo en la capital aragonesa el malestar se ha multiplicado y exigen tanto al consistorio como al arzobispado que tomen cartas en el asunto mejorando la accesibilidad del entorno y tomando medidas para evitar la vandalización del patrimonio. "Cuando no se invierte todo va a peor", explica otro de los residentes de la zona, Víctor Oribe.

Los vecinos de este recogido espacio de Zaragoza entre la plaza Europa, el paseo María Agustín y la plaza Santo Domingo denuncian que el abandono del monumento ha sido constante en los últimos años. La actual iglesia anglicana de la ciudad fue declarada patrimonio histórico-artístico en 1970, pero el aspecto actual de su claustro deja mucho que desear. "Hace treinta años este lugar dejaba mucho que desear, pero gracias al movimiento vecinal se actuó en la zona a pesar de que ahora se está volviendo a degradar", denuncia la que fuera presidenta de la comunidad de vecinos, Milagros Núñez.

Además de la suciedad acumulada por la presencia de personas durmiendo en los bancos del viejo claustro o en el pasaje comercial que une la zona con el paseo de María Agustín, los vecinos lamentan el aumento del vandalismo en los últimos días. La semana pasada, sin ir más lejos, durante una pelea apareció roto el cristal del portal número 11 de la calle. Y también han desaparecido y vaciado los extintores dentro de un pasaje comercial que en la actualidad solo mantiene abierto uno de los negocios, a pesar de que en tiempos era recorrido por multitud de compradores. "Se ruega no orinar en la puerta", reza el cartel de un local cerrado.

Los vecinos piden más vigilancia en el entorno de las Fecetas, en Zaragoza.

Los vecinos piden más vigilancia en el entorno de las Fecetas, en Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

Milagros Núñez destaca la importancia artística de la iglesia del siglo XVI. "Merece mucho la pena visitarla, de hecho llegan muchos turistas a conocerla, algo que también pasa con los restos que se conservan del claustro, pero ahora está muy deteriorado por la presencia de personas sin hogar y otras que acuden a este rincón apartado a drogarse, todos dejan tiradas las cosas, mantas y colchones", asegura.

El problema que sufren los vecinos está vinculado con el asentamiento de personas sin hogar del puente de La Almozara, pues muchos de ellos acuden al cercano Alcampo en busca de provisiones. "Los del Ayuntamiento de Zaragoza vienen a limpiar bastante, pero en los últimos años la situación se está complicando bastante, todas las tardes acude gente a dormir, algo que se nota en toda la ciudad", expresa la también residente María Pueyo.

La solución que plantean los vecinos es cerrar el pasaje donde se generan la mayoría de los conflictos y poner cámaras de vigilancia en la zona del claustro para evitar el vandalismo, algo que correspondería al propio Arzobispado de Zaragoza como propietario del templo. "A nosotros no nos molesta que se quede la gente durmiendo durante la noche, pues si lo dejan todo limpio no molestan, el problema son las personas que tienen problemas con el alcohol y las drogas, porque generan situaciones complicadas cuando se pasa por delante con niños pequeños", indica otro propietario de la zona que prefiere no identificarse. "La situación irá todavía a peor con la llegada del buen tiempo", advierte.

Los vecinos piden más vigilancia en el entorno de las Fecetas, en Zaragoza.

Los vecinos piden más vigilancia en el entorno de las Fecetas, en Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

Otro de los aspectos que molestan a los residentes es el abandono urbanístico del recodo en el que viven. Al estar alejados del tramo principal de la calle, en las últimas décadas no se han producido arreglos ni de la calzada ni de las aceras. Por esta razón no se han adaptado a las normas actuales de accesibilidad y no cumplen con las alturas ni estándares legales. "Este tramo tendría que ser de cota cero, pero existe una gran altura y hemos visto caídas de gente mayor, creemos que debería estar en mejores condiciones", afirma Núñez.

Por el momento los vecinos no descartan crear una plataforma de afectados para reclamar medidas, tanto municipales como eclesiásticas. "Por ahora estamos organizados en las redes y somos los que llamamos a la policía cuando hay problemas, pero tenemos que ir más lejos", señalan al recordar que se encuentran en una zona que tiene interés artístico e histórico. "Esperamos que alguien nos escuche, porque es verdad que hay personas mendigas viviendo aquí, pero es la consecuencia del abandono que tiene todo esto, ellos son el último eslabón dentro de todo lo que sucede", lamenta Oribe.

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