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Paso clave para que Instalaza abandone el centro de Zaragoza: el ayuntamiento quiere aprobar el proyecto definitivo en junio

La intención del Gobierno municipal es que la recalificación definitiva del suelo, que permitirá construir 155 viviendas, se apruebe antes del debate del estado de la ciudad

La operación de Instalaza para salir del centro de Zaragoza encara su recta final

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

La salida de la empresa armamentística Instalaza del centro de Zaragoza está cada vez más cerca de hacerse efectiva. Tras el acuerdo alcanzado el pasado mes de diciembre, después de años de negociaciones entre la compañía aragonesa y el Ayuntamiento de Zaragoza, para rubricar un convenio que permitirá la construcción de 155 viviendas y la reurbanización de la zona, los trámites burocráticos tocan a su fin.

En estos momentos, el período de alegaciones está en su fase final y tan solo se aceptarán algunas de carácter técnico, de las que se dará traslado a Instalaza para que las incorpore a su proyecto, si bien las modificaciones serán muy menores y no sustanciales. Según ha podido saber este diario, el plan que ahora tiene el Gobierno municipal del PP es poder aprobar de forma definitiva la recalificación de los terrenos en el penúltimo pleno ordinario del curso, que se celebrará el 25 de junio. De esta forma, se llegaría al debate sobre el estado de la ciudad, programado en julio, con esta cuenta pendiente saldada.

Antes deberá pasar por dos filtros: el consejo de Gerencia de Urbanismo, que ya dio su visto bueno inicial a finales de 2025 al convenio para que este se sometiese a información pública; y posteriormente la comisión plenaria de Urbanismo. Ahí, los grupos deberán votar y aprobar por mayoría el proyecto definitivo, algo para lo que no debería haber inconvenientes. Una vez se logre, el acuerdo llegará al salón de plenos y saldrá aprobado de forma definitiva.

Puerta de acceso a la fábrica de Instalaza situada en la calle Monreal.

Puerta de acceso a la fábrica de Instalaza, situada en la calle Monreal. / Laura Trives

Comenzará entonces una cuenta atrás fijada en los términos del convenio entre el consistorio e Instalaza en 40 meses (algo más de tres años), aunque en principio la intención de la empresa armamentística es la de que ese proceso sea mucho más rápido. Hay que tener en cuenta que el traslado de la compañía a un nuevo complejo en el polvorín de Cadrete va a suponer una importante inversión de 52 millones de euros, por lo que la venta de los suelos que ahora ocupa en el Casco Histórico de Zaragoza, en el barrio de Tenerías y a pocos metros de la plaza del Pilar, le permitirían ganar liquidez para afrontar una operación de tamaña magnitud.

El convenio

El acuerdo alcanzado entre ambas partes, que comenzó a fraguarse en 2021 y que tuvo sus principales desavenencias en el número de viviendas que Instalaza quería poder comercializar a una promotora, contemplaba una modificación en la capacidad residencial que hasta ahora contemplaba el PGOU. En ese sentido, se pasó de las 90 a un máximo de 155, elevando la densidad residencial de 85 pisos por hectárea a 145 (la parcela tiene 10.850 metros cuadrados). De las 155 viviendas proyectadas, 31 (un 20%, el mínimo legal) serán de protección oficial, aunque los costes de edificación correrán a cuenta de los promotores.

En la nueva urbanización residencial habrá varios edificios. El más alto será el que dará al paseo Echegaray y Caballero, y contará con diez plantas (baja más nueve). Habrá otros de ocho alturas (baja más siete) que completarán la pastilla. Los bloques de pisos formarán, en un espacio de 4,5 hectáreas, una suerte de serpiente y estarán acompañados de tres zonas verdes y un nuevo viario que conectará la calle Rodríguez de la Fuente con el paseo Echegaray.

Así quedarán distribuidos los suelos de Instalaza.

Así quedarán distribuidos los suelos de Instalaza. / EL PERIÓDICO

Asimismo, el consistorio recibirá a cambio cerca de un millón de euros –987.000– y dos locales de 450 metros cuadrados cada uno, estos en forma de aprovechamientos urbanísticos, que se agruparán en un solo edificio de 900 metros cuadrados útiles en el que el ayuntamiento pondrá en marcha un equipamiento público, aunque todavía no está decidido su contenido.

Segunda intentona

Con el fin de este culebrón urbanístico, Instalaza abandonará la parcela que ocupa desde los años 40 del siglo pasado. Aunque, eso sí, ya hubo otro convenio que llegó a rubricarse entre la compañía armamentística y el ayuntamiento en 2011, en ese entonces gobernado por el socialista Juan Alberto Belloch y con Carlos Pérez Anadón como concejal de Urbanismo. Entonces se contemplaba construir 160 pisos, 45 de ellos de protección oficial, aunque el acuerdo nunca llegó a ejecutarse.

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