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La peatonalización del puente de Piedra en Zaragoza, un debate sin fin: "Para nosotros es fundamental que sigan pasando autobuses"

Los vecinos de la Margen Izquierda junto con los gobernantes de la ciudad rechazan la posibilidad de peatonalizar el puente

El puente de Piedra, cortado al tráfico, en una imagen de archivo.

El puente de Piedra, cortado al tráfico, en una imagen de archivo. / ANGEL DE CASTRO

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Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Se trata de un debate que el actual Gobierno municipal al frente del Ayuntamiento de Zaragoza zanjó incluso antes de iniciar el presente mandato. "Ni se ha peatonalizado ni se va a peatonalizar el puente de Piedra", afirmó Natalia Chueca en marzo de 2023, cuando era concejala de Movilidad y justo antes de ganar las elecciones que le dieron la Alcaldía de la capital aragonesa. Sin embargo, las voces a favor del cierre total al tráfico resuenan de vez en cuando en la ciudad, y más ahora cuando se va a examinar el estado de esta infraestructura del siglo XV para proceder a su reparación. Hace justo ahora 35 años se inauguró la reforma que sacó a los coches particulares de este puente.

Pero la decisión de no cerrar el puente de Piedra al tráfico de buses y taxi es en Zaragoza mucho más que una posición política ligada a la escala izquierda-derecha. Y es que pese al clamor que existe entre los patrimonialistas y estudiosos sobre lo relevante que sería despejar la circulación en el puente, esta infraestructura es uno de los principales nexos de comunicaciones entre las dos márgenes del río. De ahí lo importante que resulta para muchos vecinos del Rabal que sus buses puedan seguir pasando por ahí.

"Para nosotros es fundamental", explica el presidente de la asociación Tío Jorge del Arrabal, Rafael Tejedor. "Nuestra posición es clara y firme. Es imprescindible que sigan pasando autobuses porque el puente de Piedra es una vía directa de conexión con el centro de la ciudad sin tener que dar grandes rodeos. La alternativa sería colapsar San Vicente de Paúl", asume el representante vecinal.

Las líneas que cruzan el puente

Por el puente de piedra cruzan en la actualidad las líneas 28, 35, 36 y 39, indispensables para los miles de habitantes de la margen izquierda. Un informe técnico del área de Movilidad del ayuntamiento fechado en enero de 2023 ya concluía la necesidad de evitar este puente y desviar el tráfico de autobuses por otros, una opción que, en opinión de Tejedor, solo sería aceptable si se permitiera la circulación de buses sobre las vías del tranvía en César Augusto para que sus líneas pudieran llegar hasta Conde Aranda y el paseo Pamplona.

"Sería la única solución que vemos viable. Así las líneas podrían cruzar por el puente de Santiago y continuar recto para llegar al Casco y tener conexión con el tranvía", aun así, insisten en las dificultades que esto entrañaría. En función de cómo se reajustaran los trayectos, habría vecinos que verían como sus paradas se desplazan "hasta un kilómetro" en caso de que, por ejemplo, la línea 36 se llevara por Valle de Zuriza y la avenida Puente del Pilar, como sucede cuando se corta el puente por algún evento, algo que cada vez ocurre "con más frecuencia".

Esos cortes puntuales sirven para dar cuenta de las posibles alternativas que se pondrían en marcha si se corta el puente de Piedra. En febrero del año pasado, con el Zaragoza Luce, se desviaron las líneas 28, 35 y 39 por el paseo de la Ribera, calle Arquitecto La Figuera, puente de Santiago y de ahí a la izquierda a Echegaray y Caballero hasta llegar a Don Jaime. La 36, por su parte, se llevó por Valle de Zuriza, la avenida Puente del Pilar, el puente de Hierro y girar hacia la derecha al paseo Echegaray para llegar también hasta Don Jaime. En el informe de 2023 se optaba, sin embargo, por que algunos de estos trayectos circularan por San Vicente de Paúl en vez de Don Jaime, una opción que tampoco gusta a los comerciantes de esta céntrica calle comercial, en contra de la peatonalización al considerar que les restaría visibilidad y facilidades a los clientes.

En los últimos años, reconoce Tejedor, el consistorio no ha llamado a la puerta de los vecinos para sondear la posibilidad de acometer una peatonalización del puente. "Son unos 37 buses los que pasan cada hora, creemos que es soportable. Lo que tienen que hacer es invertir en mantenimiento", piden desde el Arrabal.

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