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Atasco en el examen de conducir: 2.000 alumnos aún no tienen fecha para el práctico en Zaragoza

En la capital de Aragón hay 10.000 personas que han aprobado el teórico, aunque solo el 20 por ciento estaría listo para enfrentarse a un examinador

Varios coches de autoescuela, en una imagen de archivo en Zaragoza.

Varios coches de autoescuela, en una imagen de archivo en Zaragoza. / NURIA SOLER

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Zaragoza

Zaragoza tiene más de 10.000 aspirantes a obtener el carné de conducir con la parte teórica ya aprobada. De ellos, alrededor de 2.000 podrían examinarse del práctico «en dos o tres semanas», si hubiera capacidad suficiente. Sin embargo, la realidad es otra: muchos jóvenes, y no tanto, esperan entre tres y seis meses solo para poder empezar las clases prácticas. Además, el atasco amenaza con agravarse de cara al verano.

En las autoescuelas zaragozanas este problema condiciona el día a día. Las agendas se ajustan en función de las plazas de examen que previsiblemente ofrecerá la Jefatura Provincial de Tráfico y eso obliga a frenar la formación de los alumnos para evitar que terminen las prácticas demasiado pronto y tengan que pasar meses esperando una fecha.

«El alumno puede estar varios meses sin comenzar la formación o ralentizándola para intentar hacer coincidir la finalización de su proceso formativo con la fecha de examen», explica Sergio Olivera, secretario general de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Zaragoza.

El volumen de aspirantes acumulados refleja la magnitud del problema. Según los cálculos del sector, en Zaragoza capital hay más de 10.000 alumnos con la teórica aprobada, o la prueba de destreza en motocicletas y vehículos pesados, que todavía no han superado el práctico.

Eso no significa que todos estén esperando fecha inmediata de examen. Muchos aún no han comenzado las prácticas o las han iniciado hace poco. Pero la bolsa de alumnos preparados para examinarse sigue creciendo.

«Nuestra estimación es que, de todos estos alumnos, aproximadamente el 20% sí estarían preparados para examinarse en un plazo próximo, de dos o tres semanas», detalla. El problema preocupa especialmente de cara al verano. La llegada de las vacaciones suele incrementar la demanda y, si no se recuperan efectivos, el atasco podría agravarse todavía más.

La situación ha ido empeorando en el último año. Según Olivera, Zaragoza no había sufrido históricamente grandes problemas de colapso en los exámenes prácticos, pero varios factores han coincidido en poco tiempo. «Se ha juntado la jubilación de algunos funcionarios examinadores que todavía no se han cubierto con alguna baja de larga duración y ha hecho que la capacidad de la Jefatura se haya visto disminuida», señala.

A eso se suma el aumento constante de alumnos. «Las escuelas estamos teniendo una gran demanda de alumnos en los últimos años, se ha producido la tormenta perfecta», resume.

La consecuencia directa es que muchos vehículos de prácticas pasan menos horas en circulación de las que podrían. Pero el mayor impacto lo sufren los futuros conductores, especialmente quienes necesitan el carné para acceder a un empleo.

«El permiso no les supone mayor esfuerzo económico, pero los meses de demora impiden su acceso al mercado laboral, con las consecuencias económicas que le pueden llegar a suponer», explica el presidente de las autoescuelas zaragozanas.

Un problema coyuntural

Pese a todo, desde la asociación mantienen cierto optimismo. Olivera insiste en que Zaragoza no tiene un problema estructural como ocurre en otras provincias españolas. «Quiero ser optimista. Nuestro problema no es estructural, sino coyuntural. Cuando la Jefatura recupere efectivos, que lo hará, estoy convencido de que veremos las cosas de otra manera», sostiene.

El pasado verano ya hubo señales de alerta. Según explica, se ofertaron dos plazas de examinador interino para Zaragoza que finalmente quedaron vacantes. «Si esas plazas se hubieran ocupado, estoy convencido de que ahora no tendríamos ningún problema», asegura.

El sector confía en el nuevo reparto nacional de plazas. Este verano está prevista la asignación de 100 plazas fijas de examinador correspondientes a la convocatoria de 2025. «Tengo la confianza de que las plazas que se asignen a Zaragoza serán cubiertas», apunta.

Dos alumnos esperan su turno para iniciar sus prácticas.

Dos alumnos esperan su turno para iniciar sus prácticas. / NURIA SOLER

La solución que reclama el sector pasa por reforzar de forma estable la plantilla de examinadores y cubrir las jubilaciones pendientes. También esperan que puedan reincorporarse cuanto antes los trabajadores que actualmente están de baja. «La medida que solucionaría de verdad el problema sería tener una capacidad adecuada de manera regular y permanente durante un largo periodo de tiempo», señala Olivera.

Además, las autoescuelas no descartan un posible plan de choque estatal para reducir el atasco acumulado en varias provincias: «Me consta que desde Servicios Centrales de la Dirección General se está trabajando en un plan ambicioso para solventar los problemas generados en diferentes provincias».

Todo dependerá ahora de la rapidez con la que lleguen esos refuerzos. Porque el escenario, advierte el sector, puede complicarse mucho en los próximos meses.

«Si no se cumplen ninguna de estas dos premisas, el verano será duro para aquellos que quieran obtener el permiso sin demoras», indica Olivera. «Si tuviéramos con continuidad un par de efectivos más examinando, estimamos que en unos pocos meses se diluiría este tapón», añade.

Mientras tanto, las autoescuelas trabajan a medio gas. Tienen alumnos y demanda suficiente, pero no capacidad real para acelerar la formación. «No podemos funcionar al 100 % de nuestra capacidad. Tenemos clientes, que son los alumnos, pero no podemos agilizar su formación», termina.

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