Majorel plantea indemnizaciones de 26 días para evitar despidos forzosos en Zaragoza: "Es una propuesta irrisoria"
Los empleados, que se han concentrado de nuevo este miércoles, tienen hasta mañana para acogerse a una voluntariedad que los sindicatos consideran insuficiente

PABLO IBÁÑEZ
La plantilla de Majorel ha vuelto a salir este miércoles a la calle para protestar contra el ere planteado por la empresa, integrada en el grupo Teleperformance, que prevé el despido forzoso de 422 trabajadores en Zaragoza sobre una plantilla de cerca de 700. Los empleados se han concentrado de nuevo a las puertas del edificio El Trovador, en una jornada marcada por la preocupación y la incertidumbre. La única propuesta trasladada hasta ahora por la compañía es abrir un proceso de bajas voluntarias con una indemnización de 26 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades, seis días por encima de lo que marca la ley. Una oferta que los sindicatos consideran claramente insuficiente.
Las movilizaciones de este miércoles llegan después de una nueva reunión del periodo de consultas celebrada el martes entre la dirección y los sindicatos, aunque sin avances destacados. Según denuncian los representantes de los trabajadores, la empresa sigue sin plantear alternativas reales a los despidos.
Tanto UGT como OSTA han acusado a la compañía de utilizar el ERE para facilitar el traslado de parte de la actividad fuera de España, concretamente a Colombia.
Raquel Fernández, secretaria general de UGT en Majorel y miembro del comité de empresa, asegura que la empresa “tiene su camino marcado” y lamenta que “lo único que han puesto encima de la mesa es una puerta de voluntariedad”.
“Siguen sin contemplar ningún otro tipo de negociación más allá del despido”, señala Fernández, que considera “irrisoria” la propuesta presentada teniendo en cuenta el número de la plantilla y la antigüedad de buena parte de los trabajadores.
La representante sindical explica además que el ofrecimiento de los 26 días de indemnización ha generado todavía más dudas entre los trabajadores, especialmente por el precedente del anterior ere. “La gente no sabe qué hacer. Muchos se preguntan si, en caso de no apuntarse voluntariamente, acabarán cobrando solo 20 días por año trabajado”, apunta.

Un momento de la protesta a las puertas del Trovador, este miércoles. / PABLO IBÁÑEZ
Los empleados tienen de plazo hasta este jueves para acogerse a esa voluntariedad. Ese mismo día volverán a reunirse empresa y sindicatos para analizar la situación y estudiar los datos de adhesión.
“Nosotros no entendemos este ofrecimiento. Los trabajadores están asombrados y descolocados porque no saben realmente qué camino tomar. Vamos a intentar resolver sus dudas e informar de las condiciones para que cada persona pueda tomar su decisión”, argumenta la representante sindical.
Mientras tanto, el ambiente entre la plantilla es de nerviosismo total. “La gente está muy alterada y con ganas de que esto termine, en un sentido u otro”, reconoce Fernández. Asegura además que muchos teleoperadores están haciendo un esfuerzo por mantener la calidad habitual en la atención al cliente pese a la incertidumbre que les está tocando vivir.
Por su parte, desde OSTA también han denunciado que la empresa no ha presentado ningún plan de viabilidad de Majorel, "lo que genera una enorme incertidumbre sobre el futuro de la plantilla y hace temer que este proceso pueda ser la antesala de nuevos expedientes en los próximos meses".
La negociación finalizará el próximo 28 de mayo, fecha de la última reunión prevista. Un día después, el 29, la empresa ejecutará su decisión. Sea cual sea. Si no hay acuerdo, el ere saldrá adelante con las condiciones mínimas que establece la ley, que son actualmente 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.
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