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Natalia Chueca sobre la atención a mujeres víctimas de violencia machista en las parroquias: "No son feministas las que lo critican, son sectarias"

La alcaldesa de Zaragoza considera que los puntos de atención en parroquias complementarán los servicios existentes y facilitarán la detección de casos

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, este miércoles en el barrio de Las Fuentes.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, este miércoles en el barrio de Las Fuentes. / Ayuntamiento de Zaragoza

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David Chic

David Chic

Zaragoza

"No son feministas las personas que critican el convenio, son sectarias". Así de contundente se ha mostrado este miércoles la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, sobre las críticas lanzadas por colectivos de víctimas de violencia machista y entidades políticas a su pacto con el Arzobispado para crear puntos de atención en cinco parroquias de la ciudad.

"No entiendo que un convenio como este sea polémico, pues solo tiene ventajas y beneficios", ha señalado durante la presentación de las obras de una nueva zona verde en el barrio de Las Fuentes. Para la regidora las críticas solo pueden llegar desde personas y colectivos que son "sectarios" al recordar que se han planteado acuerdos de colaboración similares con taxistas o con la hostelería sin que se hayan cuestionado.

La puesta en marcha de estos puntos de atención se anunció la semana pasada. "En ningún caso se busca sustituir los servicios que ya existen, sino de complementarlos y ampliarlos gracias a la capilaridad que tienen las parroquias", destacaron los promotores. De hecho, Chueca considera que las iglesias en los barrios pues permitir para detectar y reconducir casos que hasta ahora no sabían donde acudir.

En todo caso, desde la asociación de mujeres supervivientes de la violencia machista Somos Más cuestionaron este fin de semana que las iglesias puedan convertirse en espacios adecuados para atender a víctimas. “Una iglesia no es un punto de atención a una víctima de violencias machistas” y “un cura no está preparado para atender como se debe a una víctima”, ha señalado el colectivo, que también ha puesto en duda el papel de los sacerdotes en la primera atención a las mujeres.

Para Chueca estas críticas están fuera de lugar. "No entiendo lo que proponen, lo fundamental es tener más opciones donde pedir ayuda", ha expresado. Las cinco parroquias que, por el momento, se adhieren a esta red son Nuestra Señora de Montserrat (Ciudad Jardín), la iglesia de San Lamberto (Miralbueno), la basílica de Santa Engracia, la iglesia San José de Pignatelli (paseo Constitución) y la iglesia de la Sagrada Familia (Torrero- La Paz). 

La red de iglesias está en todos los barrios en todos los distritos y, por lo tanto, son muchas las mujeres que pueden acudir y son muchos los casos que se pueden detectar e identificar para poder "reconducir a la Casa de la Mujer y que los propios psicólogos y especialistas puedan tratarlo", ha añadido Chueca que ha insistido en que no se puede permitir que vuelvan a suceder casos de asesinatos a mujeres de manos de sus parejas o exparejas y que "muchas de ellas ni siquiera habían denunciado, ni estaban en el sistema Viogén, porque muchas lo sufren en silencio y lo que necesitan es esa persona que les da confianza para poder denunciar esa situación y poner los medios desde la administración para ayudarles".

Protestas del colectivo 8M

Este mismo martes, el colectivo 8M Zaragoza ha anunciado que se movilizará para exigir la retirada del convenio Parroquias seguras, al tiempo que han reclamado que se restituyan los Puntos Violeta "con perspectiva feminista" en lugar de los espacios seguros, que se habilitan ante eventos de gran concentración de personas.

Para trasladar su malestar por este acuerdo, el colectivo ha convocado una concentración este jueves, 21 de mayo, a las 19.00 horas, frente al Ayuntamiento de Zaragoza con el lema Más recursos, menos rosarios y en el cartel figura el interior de una iglesia en la que se señala al Crucifijo con un círculo y el texto "Esto no es un CAIVIS" en referencia a los Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual.

Han pedido la retirada de ese "convenio de la vergüenza" con el Arzobispado por "aberrante y fuera de la ley" al tiempo que exigen la restitución inmediata de los Puntos Violeta, presupuestos suficientes y formación especializada para combatir la violencia machista. Otras exigencias son la protección efectiva y espacios seguros, inclusivos y transformadores; un sistema de protección antirracista, transfeminista y anticapacitista, que ponga en el centro a las más marginadas que son las mujeres racializadas, con discapacidad, personas trans, migrantes y trabajadoras del hogar, han enumerado. Asimismo, apelan al reconocimiento de que los derechos "no son concesiones, son conquistas arrancadas con años de lucha".

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