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La sexta edición del Zaragoza Florece bate un nuevo récord con 395.000 visitantes

El sábado se contabilizaron 159.000 asistentes, el "día con más afluencia de la historia" del festival

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El Periódico de Aragón

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Zaragoza

La sexta edición de Zaragoza Florece llega esta noche a su fin con un nuevo récord de visitantes, según los datos facilitados por el ayuntamiento, que ha contabilizado en torno a 395.000 visitas en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Unos datos que hacen que el evento roce ya los dos millones de asistentes desde su primera entrega, registrando además durante el sábado el "día de mayor afluencia de su historia", con 159.000 personas.

Además, el jueves se registraron cerca de 41.000 asistentes, el viernes se superaron los 62.000 y este domingo se espera cerrar con un tránsito cercano a las 133.000 personas. Debido a las altas temperaturas registradas durante estos días en la capital aragonesa, la mayor concentración de visitantes se ha producido principalmente en dos franjas horarias muy marcadas: desde la apertura del recinto hasta las 13.00 horas, y desde las 18.30 horas hasta el cierre diario del festival. Cabe recordar que, según los datos municipales, en la primera edición de 2021 hubo 175.000 visitantes y el año pasado ya se superaron los 360.000.

La concejala de Movilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, Tatiana Gaudes, ha hecho un balance provisional muy positivo a escasas horas del cierre oficial de esta sexta edición, definiendo el festival como "uno de los eventos más queridos y esperados por los zaragozanos, además de un motor indiscutible para nuestra economía, el comercio y el turismo".

Como novedades, este año el Florece ha ampliado varios de sus espacios. La gran novedad de esta edición, La Placita by Enbotella, situada junto en el Monumento a la Exposición Hispano-Francesa, ha sido un "éxito rotundo", según el consistorio. A ella se suma la ampliación sustancial del área de mesas y sillas junto a la zona de conciertos y las foodtrucks. "Esta decisión estratégica ha permitido distribuir mejor a los visitantes, mejorar la comodidad del público y favorecer una experiencia mucho más agradable, respondiendo de forma proactiva al incremento de asistentes", defienden.

Más de 600 trabajadores

Bajo el concepto creativo de “El jardín que imaginamos”, el festival ha propuesto este año un recorrido artístico en el que creadores florales han reinterpretado la relación entre naturaleza, ciudad y creatividad. Para lograr este museo al aire libre, se han utilizado este año un total de 54.875 tallos y plantas, una cifra que multiplica exponencialmente el número de flores expuestas, dado que cada unidad botánica aporta múltiples floraciones.

Más de 600 personas han participado en esta edición en diferentes niveles y cometidos. En el ámbito técnico y de infraestructuras, el evento ha requerido la labor coordinada de 16 personas en tareas de organización, 32 operarios de Brigadas Municipales de Arquitectura encargados del montaje y desmontaje de estructuras, y más de 30 efectivos de Parques y Jardines activos durante todo el fin de semana.

Este despliegue logístico se ha completado con 16 profesionales de limpieza de empresas auxiliares —sumados a las contratas habituales—, 25 efectivos de seguridad privada en estrecha colaboración con la Policía Local, 69 voluntarios y un imprescindible equipo de 83 profesionales de montaje y logística pesada (stewards y local crew).

Artistas y maestros florales

Más allá de este esencial engranaje técnico, el festival ha cobrado vida gracias a los protagonistas que han dotado de alma a esta edición. Esta vertiente creativa y de servicios ha estado impulsada por el talento de 145 artistas musicales y 32 maestros florales de talla nacional e internacional. Junto a ellos, la experiencia del visitante se ha completado gracias a la dedicación de 57 trabajadores al frente de la veintena de foodtrucks y 112 profesionales encargados de atender al público en los puestos del Mercado de las Flores.

Asimismo, se han distribuido por todo el recinto más de 80 contenedores y cubos de diversas capacidades —principalmente de 1.000 y 240 litros— y se han instalado tres áreas de aportación completas. Estos puntos estratégicos permiten a los miles de asistentes realizar una correcta separación de los residuos en origen, clasificando adecuadamente la fracción resto, los envases o el papel y cartón.

Las estimaciones de limpieza apuntan a que, en total, el festival ha procesado hasta el momento alrededor de 20.000 kilos de residuos, demostrando que es posible albergar un evento de estas magnitudes garantizando la conservación y limpieza de uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad.

Resto de la ciudad

El impacto del Zaragoza Florece ha trascendido también los límites del Parque José Antonio Labordeta. La iniciativa Zaragoza florece en sus barrios, organizada por la FECOM, ha dinamizado el comercio de proximidad con concursos de escaparates protagonizados por la margarita en barrios como Torrero, Las Fuentes, El Gancho, Barrio Jesús, La Jota, Santa Isabel y Casetas.

Edificios emblemáticos, hoteles, el Teatro Principal y las marquesinas del tranvía han lucido decoraciones especiales. Se han registrado 150 participantes en el concurso de escaparates de FECOM y unos 50 establecimientos que han decorado voluntariamente sus fachadas.

La hostelería también ha vivido su propio festival paralelo con las rutas gastronómicas Florece Blum by Laus (con 40 establecimientos participantes) y El Tubo Florece (con 25 locales adheridos), multiplicando el impacto económico directo del evento en el tejido empresarial local. Además, se han celebrado talleres florales en sedes como el Work Café del Banco Santander, Ibercaja Xplora y diversas tiendas, así como el tradicional Concurso Fotográfico impulsado por la Junta Municipal de Universidad.

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