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La Policía Local apunta las matrículas de los coches antes del inicio de las obras: este es el motivo

Los vehículos estacionados antes de instalar la señalización provisional son trasladados a calles cercanas para evitar el depósito municipal

Tres coches estaban aparcados en la calle Pedro Cerbuna en el inicio de las obras.

Tres coches estaban aparcados en la calle Pedro Cerbuna en el inicio de las obras. / Laura Trives

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Zaragoza

Las obras que estos días avanzan por distintas calles y avenidas de Zaragoza dejan siempre una imagen repetida: señales provisionales de prohibido aparcar, grúas y vehículos que desaparecen de las zonas afectadas. Sin embargo, no todos estos coches terminan con sus ruedas en el depósito municipal. Cuando una obra comienza, es habitual ver varios coches aparcados junto a señales provisionales que lo prohíben. Sin ir más lejos, en la calle Pedro Cerbuna había este lunes tres vehículos estacionados coincidiendo con el inicio de la segunda fase de la obra.

¿Qué pasa con estos vehículos? La primera cuestión a resolver es la fecha en la que estacionó. Si estaba correctamente aparcado antes de que se señalizaron los trabajos, el protocolo es diferente. En el segundo tramo de Pedro Cerbuna no se puede estacionar desde este lunes 25 de mayo. Así será al menos hasta el próximo 18 de septiembre. Es lo que indican las señales de prohíbido aparcar que se han repartido por toda la calle.

Los agentes acuden habitualmente el día anterior al inicio de la obra para colocar la señalización temporal y tomar nota de las matrículas de los vehículos que se encuentran estacionados en la zona. De esta forma, queda registrado qué coches estaban aparcados antes de que entrara en vigor la prohibición.

La Policía Local recuerda que cualquier vehículo estacionado en la vía pública está sujeto a cambios en la señalización, por lo que el propietario debe comprobar periódicamente que sigue estando permitido aparcar en ese lugar. De lo contrario, el coche puede ser retirado.

Esta situación suele darse durante eventos especiales, periodos festivos como Semana Santa o las Fiestas del Pilar, carreras populares, maratones u obras que obligan a modificar temporalmente la circulación y el estacionamiento para garantizar la seguridad. Cuando se prevé una actuación de este tipo, se colocan con antelación señales provisionales de prohibido estacionar, a veces con 72 horas de margen y, en otros casos, incluso antes, como ocurrió recientemente en la calle Pedro Cerbuna.

La Policía Local explica que, cuando se instala esa señalización circunstancial, se comprueba qué vehículos ya estaban aparcados previamente. Esos coches no cometen ninguna infracción y, si es necesario retirarlos para desarrollar el evento o las obras, el traslado no tiene coste para el propietario.

En cambio, los vehículos que estacionan después de colocarse las señales sí incurren en una infracción de tráfico y pueden ser retirados por la grúa.

Desde la Policía subrayan que no existe ninguna obligación legal de avisar al titular antes de mover el vehículo. Aun así, en ocasiones y de forma voluntaria, los agentes intentan localizar a los propietarios para agilizar el proceso y evitar movilizar más grúas de las necesarias, siempre que los datos estén actualizados.

En este sentido, destacan la importancia de mantener actualizada la información en la DGT, especialmente teléfonos y domicilios, ya que muchas veces los datos son incorrectos o antiguos y hacen imposible contactar con el conductor.

Los vehículos retirados suelen trasladarse a zonas donde puedan quedar correctamente estacionados y donde la grúa pueda maniobrar con seguridad, como el parking Sur o el entorno del parque del Canal. Además, en el lugar donde estaba aparcado el coche se deja un aviso con la matrícula y un teléfono de contacto para informar al propietario.

Cuando comienzan los trabajos, y en determinadas situaciones, los agentes que se encargan de la vigilancia de la zona pueden tratar de contactar con los propietarios de esos vehículos para que puedan retirarlos. Si no es posible localizar a los conductores, la grúa municipal los desplaza, evitando así que acaben en el depósito y que el conductor tenga que asumir costes adicionales.

Sin embargo, la situación puede cambiar cuando un vehículo aparca después de que las señales ya estén colocadas, por mucho que la restricción aún no haya entrado en vigor. En esos casos, el coche sí puede ser retirado por la grúa y trasladado al depósito municipal por incumplir la señalización provisional.

En estos casos, a los propietarios no les queda más remedio que acudir al depósito municipal y abonar la tasa de la retirada.

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