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Proyectos de ciudad

Más sombras, bancos y fuentes de agua: esto piden los zaragozanos para la plaza del Pilar

La intervención municipal busca actualizar el espacio urbano, que no sufría una reforma profunda desde 1991

Recreación de una de las pérgolas de la plaza del Pilar de Zaragoza tras la reforma.

Recreación de una de las pérgolas de la plaza del Pilar de Zaragoza tras la reforma. / Ayuntamiento de Zaragoza

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David Chic

David Chic

Zaragoza

Más sombras y fuentes de agua. Y más bancos. Estas son las principales cuestiones que, según los zaragozanos, podrían mejorar la plaza del Pilar. Así lo piden al ayuntamiento de la capital aragonesa ahora que comienza una reforma controlada de uno de los espacios urbanos y monumentales más emblemáticos del país y el principal punto de encuentro ciudadano. Su configuración actual nació con la gran remodelación ejecutada en 1991, que permitió unificar y peatonalizar completamente el entorno de las dos catedrales permitiendo además la construcción de un gran aparcamiento subterráneo.

"Hace muchísimo calor en la plaza, por eso sería necesario diseñar pasillos de sombra que permitan protegernos del sol", asegura una vecina de San José que se siente perdida cada vez que atraviesa la enorme explanada, especialmente en fechas como las de esta semana. "También sería necesario contar con fuente y puntos de agua, algo que necesitan los niños y las personas más mayores para refrescarse", indica.

Aquella reforma de hace 30 años, a pesar de apostar por un diseño duro, incorporó algunos de los elementos más reconocibles del espacio, como la fuente de la Hispanidad, la fuente de Goya, las pérgolas, las columnas de iluminación monumental y el característico pavimento de granito que todavía hoy define la imagen de este espacio urbano.

"Me parece que la plaza del Pilar tendría que estar un poco más despejada, no puede ser que cada domingo haya tiendecitas y carreras", asegura una residente en las calles de los alrededores que vive habitualmente las molestias que provoca el exceso de programación. "Creo que existen otras zonas de la ciudad en las que se podrían hacer estas actividades, pues en el centro ya hay demasiadas cosas", manifiesta.

"O se te lleva el viento o te mueres de calor"

En todo caso, como las opiniones son para todos los gustos, otras personas creen que el diseño cumple a la perfección con su cometido. "Creo que no hace falta liarse con cambios, el dinero de la reforma debería destinarse a otras coas que también es necesario ir arreglando en la ciudad, no creo que el lugar esté andrajoso", indica una de las personas que pasean bajo las actuales pérgolas.

La fuente de la Hispanidad fue concebida como un homenaje a los vínculos culturales entre España y América Latina. Su diseño representa el mapa de Hispanoamérica desde el Caribe hasta Tierra del Fuego, combinando la gran cascada principal con el denominado vaso Patagonia, que reproduce la silueta del cono sur americano integrada en el pavimento de la plaza. En su origen la gran explanada se pensó como un lugar diáfano para acoger manifestaciones sociales. Algo que ha marcado su carácter hasta ahora.

"La verdad es que sí que está un poco desangelada, no estaría de más poner más sombras y algún otro banquito para que fuese un poquito más vivible, porque es que ni en invierno ni en verano se puede estar en la plaza. O sea, se te lleva el viento o te mueres de calor", explican los habituales.

Ahora, treinta y cinco años después de aquella primera transformación histórica, el Ayuntamiento de Zaragoza impulsa "una nueva etapa para actualizar y revitalizar" el emblemático espacio "manteniendo intacta su esencia monumental y patrimonial, pero adaptándola a las necesidades de accesibilidad, sostenibilidad y confort climático del siglo XXI", según destacan.

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