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La Peña, el bar con la mejor barra de tapas de Zaragoza: "Nuestra estrella sin duda es el jamón con chorreras"

Con más de 50 años de historia, este negocio se ha consolidado gracias a su menú sin carta fija y a sus elaboraciones caseras, incluyendo el cotizado 'jamón con chorreras'

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Zaragoza

Cada bar y restaurante tiene su historia, ya sea por su especialidad o por su esencia de barrio. Por eso mismo destaca el Bar La Peña, un pequeño negocio del barrio de San José en Zaragoza, que lleva abierto desde el año 1965. Ha pasado por varias manos hasta llegar hasta ahora, cuando Íker Mensuro lo lleva regentando por algo más de 11 años. Si por algo destaca La Peña es por su cercanía y la capacidad de servir mucho con muy poco: un local hostelero con una barra llena de tapas, con un par de pizarras de raciones y sin menú, una combinación que les ha llevado a hacerse eco en toda la zona.

"Empezamos casi de rebote, estaba cansado de currar por ahí, estaba en el catering y demás, ya llevaba como 20 años en el sector. Y salió la oportunidad: el día de mi cumpleaños escuché al dueño del bar, Paco, y a Lupe, que se jubilaban. Les dije: 'No habléis con nadie, que esto me lo quedo yo'", aclara a este diario, todo un regalo para su primera experiencia como hostelero. Todo un reto para el aragonés, que conforma un único equipo de dos personas.

Fachada del Bar La Peña, en el barrio zaragozano de San José

Fachada del Bar La Peña, en el barrio zaragozano de San José / Pablo Ibáñez

Este pequeño local está ubicado en la calle María Moliner, en el número 19, a apenas dos minutos del paseo Sagasta de la capital autonómica. Una dirección que por muy céntrica o visible que parezca, hay que callejear un poco para encontrar tanto su amplia terraza como su fachada de color rosado.

Si algo se puede comer en La Peña son tapas caseras, de todo tipo y de todos los colores: croquetas variadas, flamenquines, gildas, anchoas a la salmuera... pero si una destaca entre el resto es el jamón con chorreras, un rebozado de jamón, queso y huevo cocido que se empezó a hacer en los bares de Zaragoza hace décadas. "Un sábado de mucha actividad podemos llegar a vender unos 100, de 150 tapas en total sin contar raciones: La mayoría casero, pero no vamos a engañar a nadie, hay alguna cosa de cuarta gama, somos dos personas y los findes son una locura", calcula el propietario.

Jamón con chorreras, tapa estrella del Bar La Peña del barrio de San José

Jamón con chorreras, tapa estrella del Bar La Peña del barrio de San José / Pablo Ibáñez

¿Este nombre tan original? Toda una incógnita, aunque comenta Mensuro que puede ser el apellido de un distribuidor de hace años que iba mucho a la Plaza Santa Cruz del Centro.

Tapas desde 1,80 euros

Los precios son económicos donde los haya. En una sociedad en la que los clientes "se han acostumbrado" a que les cobren unos 3 euros por tapa, en La Peña la más barata puede llegar a salir por solo 1,80 euros y la más cara apenas llega a los 2,50 euros, todo un "lujo" en la hostelería de hoy en día.

"A mí me sorprende estar comiendo en sitios de que ya me van a dar y calidad-precio me ha parecido muy correctos, y hay otros sitios que te dan la calidad justa y mal hecho, mal presentado... y te cobran una pasta. Yo podría poner las cosas más caras. ¿Ganaría más dinero? Sí, pero igual venía menos gente, piensas un poco en las personas", detalla el hostelero.

Toda esta fama y expectación generada en el barrio le llevó a ganar el año pasado el premio entregado por la Asociación de Cafés y Bares a "Mejor Barra de Zaragoza y Provincia", que lucen con orgullo en su establecimiento.

El Bar La Peña fue galardonado el año pasado por ser la "Mejor Barra de Aragón"

El Bar La Peña fue galardonado el año pasado por ser la "Mejor Barra de Zaragoza y Provincia"" / Pablo Ibáñez

Sus raciones no tienen nada que envidiar a estos montaditos o bocados: desde albóndigas bañadas en salsa de mostaza y miel, pasando por mariscos, hasta hojaldre de ternasco con berenjena. Van variando su pizarra por temporadas, aprovechando el tirón de cada producto según la época del año.

"Es jodido, pero merece la pena"

Detrás de una barra llena de tapas caseras y del ambiente cercano que se respira en La Peña también hay sacrificio, presión y muchos años de trabajo. Íker Mensuro lleva tres décadas ligado a la hostelería y reconoce que no todo ha sido sencillo, especialmente durante la pandemia, una etapa que recuerda como “durísima”. “Llegas un momento en el que piensas: ¿Abandonamos el barco? Pero no, hay que seguir”, resume el hostelero, que continúa al frente del negocio junto a un equipo mínimo de apenas dos personas.

Uno de los tipos de gilda que vende en La Peña

Uno de los tipos de gilda que vende en La Peña / Pablo Ibáñez

Aun así, defiende la esencia del bar clásico de barrio frente a modelos más impersonales. “La gente entra y nos llama por nuestro nombre”, explica, orgulloso de haber creado un espacio donde vecinos y clientes socializan casi como si estuvieran en casa. Tras 11 años al frente de La Peña, define esta aventura como “trabajo, esfuerzo, lucha y risas”, pero también como “cariño, amor y emoción”, unas palabras que resumen la filosofía de un negocio que sigue resistiendo en plena supervivencia de la hostelería.

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