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Revés inesperado para el plan estrella que prometía mejorar la puntualidad del autobús urbano en Zaragoza

Una empresa recurre ante el Tribunal de Contratos los pliegos para impulsar la prioridad semafórica al considerar que los plazos dados para desarrollar el algoritmo inicial son insuficientes

Zaragoza quiere impulsar la prioridad semafórica para mejorar el servicio del autobús urbano.

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Carlota Gomar

Carlota Gomar

Zaragoza

Malas noticias en el Ayuntamiento de Zaragoza. La licitación de uno de los proyectos más potentes del área de Movilidad se ha topado con un recurso ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA). Se trata de la licitación del plan impulsado para poner en marcha la prioridad semafórica en la ciudad, mejorando así la puntualidad del servicio del autobús urbano. El proceso, por ahora, está suspendido.

El ayuntamiento va a invertir 1,7 millones en el desarrollo de la tecnología necesaria que permita conectar los autobuses en tiempo real con los semáforos para que detecten su llegada y pasen de rojo a verde. Un ambicioso proyecto que no estará en marcha en el centenar de intersecciones previstas hasta dentro de cuatro años.

Según ha podido saber este diario, una empresa presentó un recurso ante el TACPA alegando que el plazo dado para desarrollar el algoritmo inicial es insuficiente. Tras recibir la correspondiente información por parte del área de Movilidad, ahora deberá decidir si el plazo estimado por los técnicos municipales es suficiente o debe ampliarse. Mientras tanto, la licitación se ha suspendido de forma cautelar, como se solicitó en el recurso. Fuentes del Gobierno municipal aseguran que la licitación no se suspenderá en ningún caso al entender que los pliegos son correctos, por lo que confían en que el proceso se retome lo antes posible.

Cuatro fases en cuatro años

Precisamente, ese algoritmo debe desarrollarse en la primera fase de este proyecto, que se prolongará durante cuatro años. Además del algoritmo, la empresa adjudicataria tendrá que definir los parámetros de programación de la prioridad del autobús, así como el diseño del sistema V2X conectado al regulador semafórico, entre otros aspectos. Este sistema tendrá que ser compatible con el Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE) de la contrata del bus, así como con la Aplicación de Control de Tráfico municipal.

Semáforo en rojo en el paseo Constitución, en Zaragoza.

Semáforo en rojo en el paseo Constitución, en Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

En la segunda fase se ejecutará la prueba piloto en cuatro intersecciones. Las primeras pruebas serán simulaciones, es decir, pruebas teóricas en un ordenador para comprobar que el material es compatible. Para que sean lo más reales posibles, se harán basadas en el tráfico de cuatro intersecciones, entre las que destaca la plaza Paraíso por el volumen de tráfico que soporta a diario y porque en este mismo punto ya tiene prioridad el tranvía. También se testará en el cruce de María Zambrano con Pablo Ruiz Picasso, en el de Ronda de Boltaña y Majas de Goya (Parque Goya) y, por último, entre la avenida de los Estudiantes y Dieciséis de Julio (Santa Isabel).

En la tercera fase, la empresa ejecutará las primeras pruebas reales y en la cuarta se implementará el sistema de prioridad del bus sobre 100 intersecciones de la ciudad y en la totalidad de la flota, con los equipos embarcados necesarios.

Se trata de un proyecto a largo plazo, a cuatro años vista, que permitirá mejorar la puntualidad del servicio, como sucede ya con el tranvía. n

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