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El Ayuntamiento de Zaragoza sancionará a los responsables de las obras que han provocado el desalojo de siete pisos en el centro: "Es de extrema gravedad"

La licencia era para una "obra menor", condiciones que no cumplía la reforma que provocó las grietas, aunque los vecinos han ido regresando paulatinamente a sus casas

El edificio del centro de Zaragoza que tuvo que ser desalojado el martes.

El edificio del centro de Zaragoza que tuvo que ser desalojado el martes. / Josema Molina

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Los vecinos de los siete pisos desalojados en la tarde de este martes en la calle García Galdeano, en el número 25 y en pleno centro de Zaragoza, han ido regresando a lo largo de este miércoles a sus casas. La inspección técnica de Urbanismo ha determinado que con el apuntalamiento de los pisos afectados será suficiente, ya que el edificio en el que aparecieron grietas no presenta daños estructurales ni riesgo mayor de derrumbe. Aunque, eso sí, el ayuntamiento va a sancionar con una cantidad que va de los 600 a los 6.000 euros (en dos multas independientes) a los responsables de las obras que provocaron las grietas. Lo más probable en ambos casos es que la multa sea la más elevada, 6.000 euros para cada parte.

Esto es, para la promotora que solicitó la autorización para la reforma del cuarto izquierda (que es el dueño del piso) y la constructora que estaba realizando los trabajos, al haber cometido ambas una infracción "muy grave". Y es que se da la circunstancia de que los promotores contaban únicamente con una declaración responsable para llevar a cabo una "obra menor". Los técnicos de Urbanismo, en cambio, se han cerciorado de que la intervención era mucho más importante, por lo que requería de una licencia de obra mayor, que no se había solicitado, con el proyecto constructivo pertinente y la dirección técnica correspondiente. Ni la promotora ni la constructora cumplían ninguna de estas premisas.

Y no solo eso. El ayuntamiento ha tenido que apuntalar los pisos afectados (los de la parte izquierda del bloque) para garantizar el regreso del resto de vecinos a sus casas, y la factura de estas actuaciones también se cargará al propietario del inmueble que se estaba reformando, ya que se hacen de forma subsidiaria. Las viviendas afectadas, además del cuarto izquierda, fueron los dos pisos inmediatamente superiores: el quinto izquierda, que se hundió varios centímetros y que está deshabitado, y el sexto izquierda, en este caso en una proporción mucho menor y donde sí reside una familia.

En las obras se eliminaron varios muros (cuestión que, para más inri, fue compartida en redes sociales por la constructora), provocando el hundimiento de los tabiques del quinto izquierda. Ninguno de los tabiques derribados era de carga ni estructural, pero en su conjunto sí ejercían como tal, por lo que al eliminarse comprometieron la estabilidad de la planta. Ahora, el expediente pasará a manos del Servicio de Disciplina Urbanística, que será quien incoe el expediente sancionador, que como se ha mencionado podría alcanzar los 6.000 euros tanto para el propietario como para la constructora.

"Es de extrema gravedad", ha denunciado el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, quien ha explicado que la sanción seguirá "parámetros técnicos". "Se ha inspeccionado todo el edificio, está estable y, una vez se apuntale, ya no hay riesgo", ha sentenciado Serrano, confirmando el regreso de los vecinos a sus casas. Los primeros en hacerlo fueron los moradores de las cuatro primeras plantas (principal, primera, segunda y tercera), mientras que la familia que reside en el sexto izquierda, parcialmente afectado, lo hicieron más tarde.

El desalojo

Los técnicos municipales del área de Urbanismo visitaron a primera hora de la mañana el inmueble y emitieron una providencia que ordenó el apuntalamiento de tres pisos, cuya estabilidad se vio afectada en mayor o menor medida: el cuarto izquierda, el quinto izquierda y el sexto izquierda. La actuación se hizo de forma subsidiaria por parte del consistorio, según fuentes municipales, "para garantizar la seguridad y agilizar los trabajos necesarios para el regreso de los vecinos desalojados".

Fueron los propios vecinos de este inmueble quienes avisaron, pasadas las 19.00 horas del pasado inmueble, a los Bomberos de Zaragoza de la aparición de grietas en sus viviendas. La finca tiene en total 14 viviendas, repartidas de dos en dos en las siete plantas (baja más seis). De forma temporal, se desalojó la parte izquierda del edificio, hasta siete hogares, aunque dos de los afectados estaban vacíos: el cuarto, en el que se originó el problema, por las propias obras; y el quinto.

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