Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Ciclería explica qué ocurre en las paradas de bus y tranvía en Zaragoza cuando se corta el carril bici: "Un poquito de empatía"

La tienda especializada en reparación de bicicletas ha publicado un vídeo en sus redes sociales donde explica cómo deben actuar ciclistas y peatones en estos puntos conflictivos

Varios ciclistas en un carril bici de Gran Vía, en Zaragoza.

Varios ciclistas en un carril bici de Gran Vía, en Zaragoza. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La expansión de los carriles bici en Zaragoza ha supuesto la consolidación de un sistema de movilidad alternativo al de coches, motos o autobús cada vez más apreciado y utilizado por los ciudadanos. Ese crecimiento ha significado que la capital aragonesa ha superado los 130 kilómetros y la ha convertido en uno de los municipios con mayor extensión de toda España que recorren cada día decenas de miles de personas.

La proliferación de la extensión de la red y el mayor uso por parte de los ciudadanos -más de 10 millones de desplazamientos con las bicicletas públicas en año y medio- he generado un reto para la convivencia entre los conductores de los vehículos a motor, ciclistas, usuarios de patinetes y peatones.

Más allá de los puntos negros detectados en la ciudad, hay tramos de carril bici que plantean conflictos cotidianos que hacen saltar chispas por momentos entre los implicados y que la propia Ordenanza de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza aclara. Una de estas situaciones es qué ocurre cuando el carril bici desaparece durante unos metros, tal y como sucede en tramos que discurren detrás de paradas del tranvía.

"Convivir, convivencia"

La Ciclería, tienda especializada en la reparación de bicicletas, ha publicado un vídeo en el que responde a las dudas que puede generar este tramo. ¿Cómo deben actuar ciclistas y peatones?

"Son zonas de prioridad peatonal y la ordenanza deja bien claro como debemos comportarnos los ciclistas", comienzan en una publicación en Instagram.

Para resolver la duda hay que recurrir al artículo 50.8, que especifica que en estos puntos donde coincidan peatones y ciclistas, estos últimos "adecuarán su velocidad para no interferir ni poner en riesgo a las personas a pie, mantendrán una distancia que como mínimo será de un metro con ellas y deberán descender de su vehículo y circular andando cuando las condiciones de ocupación y movimientos peatonales no les permitan respetar esta distancia de seguridad".

Dos bicicletas circulando por un tramo del carril bici en Gran Vía, Zaragoza

Dos bicicletas circulando por un tramo del carril bici en Gran Vía, Zaragoza / Jaime Galindo

En otras palabras: "Si vas en bicicleta y justo ves que va a llegar el tranvía, ten cuidado porque va a bajar y subir gente y tienes que estar con las manos en los frenos reduciendo la velocidad", explican. "Y si ves que hay mucha gente, que esto pasa a veces, te bajas de la bici, y pasas andando que no pasa nada y no te pasa todos los días. Convivir, convivencia".

"Un poquito de empatía"

En el otro lado de la moneda, también plantean el posible conflicto desde otra óptica: los peatones que se quedan en esa zona de tránsito, dificultando el paso de las bicicletas y patinetes. "¿Debería ser como un paso de cebra, no? Y en los pasos de cebra no me pongo aquí en medio a hablar con mi tía", plantean.

"Que la convivencia en esta zona compartida es muy fácil, solo hay que tener un poquito de empatía entre usuarios del tranvía y ciclistas y pensar en lo que nos une, lo que verdaderamente nos une: Salou y Cambrils en verano".

Tracking Pixel Contents