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Los vecinos que han pasado la noche en el edificio medio desalojado en Zaragoza: "Miedo no, pero nervios sí que hemos tenido"

El susto para los vecinos del número 25 de García Galdeano ha finalizado con el regreso a sus viviendas tras la inspección de los técnicos del ayuntamiento

Imagen del edificio desalojado parcialmente el martes.

Imagen del edificio desalojado parcialmente el martes. / Josema Molina

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Zaragoza

La tarde del martes transcurría con absoluta normalidad en el número 25 de la calle García Galdeano. Nadie imaginaba que, en cuestión de minutos, varios vecinos tendrían que abandonar sus viviendas y pasar la noche fuera de casa. La aparición de grietas durante unas obras en uno de los pisos activó una intervención de emergencia que obligó a desalojar parte del edificio y sembró la incertidumbre entre los residentes.

A primera hora de este miércoles, tras la inspección realizada por los técnicos municipales, los vecinos afectados han podido regresar a sus hogares. El susto, afortunadamente, ha quedado solo en eso. "Esta mañana nos han avisado de que podíamos volver. Hemos pasado la noche tranquilos. Miedo no, pero algo de nervios sí que hemos pasado", explica Alfonso Hernando, uno de los residentes desalojados.

La situación les cogió completamente por sorpresa. Alfonso recuerda con claridad el momento en que todo cambió. "Estaba tranquilamente en casa y vienen los bomberos. Avisan y todos a la calle. Ha venido Policía y técnicos. Revisaron todo el problema en el quinto izquierda. Nos dijeron que los de los pisos de la izquierda nos teníamos que ir".

Como muchos de sus vecinos, tuvo que improvisar una solución para pasar la noche. En su caso, no tuvo que alejarse demasiado. "Me he podido quedar en casa de mi madre, que vive en uno de los pisos de la derecha", relata.

Imagen del portal del edificio.

El cartel de obras en el portal del edificio. / Josema Molina

Aunque la actuación de los servicios de emergencia fue rápida, las horas posteriores estuvieron marcadas por la incertidumbre. Los vecinos desconocían el alcance real del problema y cuándo podrían regresar a sus viviendas. Finalmente, la noche transcurrió sin incidentes. "He estado bastante tranquilo y esperamos que todo se quede en una anécdota. Tranquilidad absoluta. Si nos han dicho que podemos volver, será porque está todo bien", afirma Alfonso.

Según ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza, el origen del problema se encuentra en unas obras realizadas en una vivienda del cuarto izquierda. Durante la reforma se eliminaron varios tabiques que, aunque individualmente no eran elementos estructurales ni de carga, actuaban conjuntamente como un componente solidario del edificio. Su retirada comprometió la estabilidad de la planta.

El consistorio ha calificado la situación de "extrema gravedad" y ha anunciado que estudiará posibles responsabilidades tanto del propietario que promovió la obra como de la empresa encargada de ejecutarla.

Mientras tanto, para los vecinos, la normalidad ha regresado después de una tarde y una noche tan inesperadas como inquietantes. Una historia que comenzó con una llamada a la puerta de los bomberos y que, al menos por ahora, parece haber terminado con la vuelta a casa.

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