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Arquitectura

Shigeru Ban, el japonés que ganó el 'Nobel' de la arquitectura, en Zaragoza: "Mi sueño es diseñar una bodega de vino"

El nipón, que fue galardonado con el premio Princesa de Asturias de la Concordia en 2022, ha participado en una jornadas sobre arquitectura en el marco de la segunda edición de la Feria de la Garnacha

Shigeru Ban, este viernes en Zaragoza, antes de la entrevista con este diario.

Shigeru Ban, este viernes en Zaragoza, antes de la entrevista con este diario. / JAVIER RÍO

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Iván Trigo

Iván Trigo

Zaragoza

Zaragoza celebra estos días la segunda edición de la Feria de la Garnacha y la Gastronomía Sostenible y en este contexto el consistorio ha organizado una serie de "encuentros de excelencia", uno de los cuales ha versado sobre la relación entre la arquitectura y las bodegas y que ha tenido lugar en el Mobility City de la Fundación Ibercaja. Este es el motivo que ha traído hasta la capital aragonesa a Shigeru Ban, un reputado arquitecto que en 2014 fue galardonado con el premio Pritzker, el equivalente al Nobel de la arquitectura, y que recibió además el premio Princesa de Asturias de la Concordia en 2022 por su participación en proyectos humanitarios en situaciones de guerra o tras catástrofes naturales.

Nacido en Tokio en 1947, el trabajo de este arquitecto japonés se diferencia por proponer soluciones dignas y sostenibles tanto en zonas de desastre como para clientes de lujo. Sin embargo, más allá de narrar su experiencia profesional, Shigeru Ban explica de manera muy sencilla y con humor el motivo por el que ha viajado a Zaragoza: "He venido porque me han invitado", ríe y reconoce no saber mucho -nada- de la ciudad en la que ha pasado la noche. "Estuve paseando ayer por la tarde y el centro histórico es muy bonito", añade como para excusarse sin que hubiera hecho falta. "Vine porque me encanta el vino y quería probar los de la zona", explica también en un inglés con acento nipón.

Vine porque me han invitado y porque me encanta el vino, dice

Eso sí, su presencia en esta cita vinícola que el Ayuntamiento de Zaragoza se sacó de la manga el año pasado con el objetivo de atraer turistas hasta la ciudad, le va a servir a Shigeru Ban para perseguir el que es su "proyecto soñado": "Diseñar una bodega de vino". ¿El por qué de este sueño? Que le "encanta" el vino. Dicho por él.

Tres intentos

En caso de que alguna bodega o marca quiera contar con sus servicios, para lo que Shigeru espera que sirva esta entrevista, comenta entre risas, no será su primera incursión en este mundillo. "He diseñado ya tres bodegas y he presentado esos diseños a distintas competiciones, pero las he perdido todas. Quiero probar suerte en España, estoy buscando la oportunidad", insiste todo un premio Pritzker de arquitectura como si fuera un joven en busca de su primer empleo.

El jurado que le otorgó el Princesa de Asturias a Shigeru Ban destacó "su contribución solidaria al proporcionar refugio en condiciones dignas a personas en situación precaria derivada de emergencias sociales y naturales o situaciones de conflicto". Este arquitecto, célebre también por la utilización de materiales innovadores en la construcción como el papel y los tubos de cartón, ha diseñado refugios y viviendas después de distintas catástrofes humanitarias, incluidas varias guerras. "Su trabajo, guiado siempre por valores humanitarios y con la contribución del voluntariado, ofrece el ejemplo de una arquitectura sostenible con empleo de materiales reciclados que ha merecido un amplio reconocimiento internacional", rezaba el acta del jurado.

El arquitecto ha participado en proyectos humanitarios en casos de catástrofes

En ese sentido, con respecto a su implicación en asuntos humanitarios, Shigeru Ban explica que a pesar de las circunstancias en las que le toca trabajar, con toda la premura y carga emocional que requieren las catástrofes humanitarias, "no es algo triste". "Es una responsabilidad. Es una ocasión triste, eso sin duda, de ahí que no esté esperando nunca la próxima catástrofe para ponerme a trabajar, no es algo que pueda esperar. Pero cuando pasa no puedo estar triste porque tengo que cumplir igual que un médico cumple en este tipo de situaciones", explica. Y no es cuestión de ayudar, insiste, es un compromiso, una "responsabilidad", repite, en una respuesta que refuerza los estereotipos occidentales sobre los japoneses y su sentido del deber.

El vino, español

En Zaragoza ha participado en esta jornada dedicada a la arquitectura y las bodegas enmarcada en esta segunda edición de la Feria de la Garnacha junto con otros expertos de talla internacional como Martha Thorne, exdirectora mundial del premio Pritzker; Carlos Castanheira, un prestigioso arquitecto portugués y discípulo de Álvaro Siza; y Kurt Engelhorn, filántropo y propietario de la Finca Bell-Lloc.

El vino cierra la conversación entre Shigeru Ban y este diario. ¿Tinto, blanco o rosado?, se le pregunta recurriendo al tópico. El japonés responde dando cuenta de que algo más de vino sabe que el que le interpela. "Me gusta la uva chardonnay y la pinot noir", dice y añade: "Me gusta especialmente el vino español. Tengo que decir que hay muchas bodegas pequeñitas aquí que lo están haciendo muy bien y vino de muy buena calidad y eso no está pasando en Francia. Eso es sorprendente", zanja.

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