Barrios
Los vecinos de Torrero volverán a cenar en la calle después de la multa de 600 euros que recibieron la penúltima vez
Este año se han pedido permisos para 'ocupar' tres calles más

Imagen de una de las cenas que han celebrado los vecinos de la calle Esperanza de Torrero para las fiestas del barrio. / SERVICIO ESPECIAL

Hace tres años, como llevaban haciendo mucho tiempo, los vecinos de Torrero decidieron salir a la calle a cenar para juntarse y celebrar las fiestas de este barrio zaragozano. No era la primera vez. Unas veces habían pedido permiso al consistorio, pero en aquella ocasión informaron a través del registro sin obtener más respuesta por parte de los funcionarios municipales. Cuál fue su sorpresa cuando, un año después, a Ángel Martín, uno de los organizadores de aquella velada, recibió una multa de 600 euros por cometer una "infracción administrativa grave" con base en la ley de Espectáculos Públicos 11/2005 "entendiendo que la actividad realizada no se encontraba amparada por autorización municipal".
El asunto llegó hasta el pleno de la junta de distrito y se llegó a discutir en el ayuntamiento, pero los vecinos acabaron pagando. Eso sí, no han dado su brazo a torcer. Esta semana se celebran las fiestas de Torrero y, de nuevo, los vecinos del barrio prevén echarse a las calles, "ocuparlas", para cometer el revolucionario acto de cenar juntos a la fresca y utilizar el espacio público. "Este año salimos en el programa y tenemos permiso, no tendremos que aportar a las arcas municipales 50 euros por familia (600 euros dividido entre 12). ¡Qué historia aquella!", dice ahora Martín.
El motivo no es para nada un rebote ni un intento por tener la razón en esta pugna que mantuvieron con el consistorio. El objetivo es mucho más mundano y, al mismo tiempo, más ilusorio. "Quedar un día al año no hace daño y a lo largo de los quince que llevamos cenando, hemos descubierto que no pasa nada por juntarnos un rato a charlar y comer. Somos vecinos y vecinas, diversos, amigas antiguas o nuevos amigos", explica Martín.
"No hay que matarse la cabeza"
Es más, este año, a raíz de la multa y la repercusión mediática que trajo el tema, los vecinos de la calle Esperanza no serán los únicos en cenar a la fresca. "Hemos conseguido que se animen a quedar otras vecinas y vecinos. Hay permisos para 'ocupar' las plazas de la Memoria Histórica y Ángel Liso así como la calle San Marcial", explican.
En un simpático escrito, Martín anima a todos los vecinos de este siempre reivindicativo barrio a "repetir la experiencia de conocer un poco más a las gentes con las que convivimos a diario". "No hay que matarse la cabeza con la organización, es muy simple, coges tu cena, mesa y silla y te plantas en alguna de las calles o plazas con permisos concedidos, o en alguno de los espacios privados (jardines o plantas diáfanas) que tienen algunas comunidades. Hacer un poco de 'red social de cuerpo presente' siempre es bueno. Conocernos mejor sirve para poder pedir un poco de sal, un raro destornillador torx o agarrar 'capazos' con quienes hasta ahora apenas nos saludábamos", zanja este vecino, a sabiendas de que este año le saldrá algo más barata la cena.
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