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Protocolo urbanístico

La compra de suelo para construir viviendas públicas en Arcosur no será inminente: el Gobierno de Aragón, a la espera de 'cobrar' los pigas

El impulso residencial al que se comprometió la DGA el pasado mes de octubre podrá ser efectivo cuando las inversiones milmillonarias que han llegado a la comunidad estén en una fase más avanzada

Estado actual del desarrollo urbano del barrio zaragozano de Arcosur.

Jaime Galindo

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

El impulso del Gobierno de Aragón a la construcción a granel de viviendas públicas en Arcosur todavía tendrá que esperar "tres o cuatro años", pues está supeditado a la monetización de los distintos pigas que el Ejecutivo autonómico ha otorgado en los últimos tiempos a varias inversiones milmillonarias, principalmente relacionadas con los centros de datos.

Esos tres o cuatro años son, al menos, los plazos estimados que tienen ahora en el Pignatelli de cara al desarrollo de una de las patas del histórico protocolo firmado en octubre del pasado año junto a la junta de compensación, el Ayuntamiento de Zaragoza e Ibercaja, que se marcó como objetivo final la culminación del emergente barrio de la capital aragonesa en una década, en torno al 2035.

En dicho acuerdo, la DGA se comprometía con sus tres socios a adquirir suelos para construir 1.000 viviendas públicas en una primera tanda, cifra que se podría multiplicar hasta por tres, hasta las 3.300. Dichas adquisiciones de suelo se harán mediante concursos públicos a los que se podrán presentar cualquiera de los promotores que tienen parcelas residenciales en Arcosur, aunque una de las cláusulas obligaba tanto al consistorio como a la junta y a Ibercaja a presentar las suyas, garantizando así que los concursos no quedasen desiertos.

Iglesias (Ibercaja), Azcón, Chueca y Sáez (junta de Arcosur), durante la firma del convenio, este lunes.

Iglesias (Ibercaja), Azcón, Chueca y Sáez (junta de Arcosur), durante la firma del protocolo, en octubre. / Miguel Ángel Gracia

Estas licitaciones no saldrían, por tanto, hasta 2029 o 2030 en el mejor de los casos, aunque todo depende siempre de la rapidez con la que se desarrollen los distintos proyectos en la comunidad, que tienen distintas fases (los de Amazon Web Services son los más avanzados, por ejemplo). Y es que el Gobierno de Aragón calcula que realizará una inversión de unos 20.000 euros por vivienda, por lo que las primeras 1.000 vendrían aparejadas de un desembolso de 20 millones de euros.

Próximos pasos

Un líquido que provendrá del 5% que suponen los aprovechamientos urbanísticos de los distintos planes y proyectos declarados de interés general. Pero esa cantidad no llegará a las arcas autonómicas hasta que estas inversiones estén en las fases finales de ejecución, y solo en estos momentos hay más de una decena de pigas que acaban de terminar el período de exposición pública y están pendientes de ser aprobados definitivamente, trámites que todavía tardarán algunos meses hasta su resolución final.

Y luego deberán desarrollarse los proyectos para que la DGA pueda monetizarlos y reinvertir ese 5% en iniciativas públicas como la compra de suelos residenciales para levantar pisos. En este punto, Arcosur es la referencia más clara, aunque la idea también se quiere trasladar a otras localidades, especialmente en el entorno de Zaragoza, que van a acoger la llegada de inversiones.

Vista aérea de Arcosur; a la izquierda, parcelas que ocupará el gran parque central del barrio.

Vista aérea de Arcosur, hace unos meses. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Del mismo modo, otra de las cláusulas del protocolo a cuatro bandas firmado el pasado año pasaba porque las pastillas residenciales que compre el Gobierno de Aragón deberían estar ubicadas, sí o sí, en terrenos urbanizados. Y es aquí donde entra otra de las patas del protocolo de Arcosur, la urbanización de las calles del barrio que todavía quedan pendientes, con capacidad para unas 11.000 viviendas (la mayoría protegidas).

La fase 3 del barrio

Estas calles están en la fase 3 del barrio, que en estos momentos se está terminando de perfilar entre la junta de compensación y el Ayuntamiento de Zaragoza, de quien depende el visto bueno final. La intención, de hecho, es redactar el diseño definitivo de Arcosur después del verano, algo que inicialmente estaba previsto para principios de 2026 pero que se ha ido retrasando por varios motivos, como todo el protocolo, teniendo en cuenta que de por medio ha habido unas elecciones autonómicas anticipadas que no se contemplaban en octubre.

Estado de los desarrollos urbanísticos de Arcosur.

Estado de los desarrollos urbanísticos de Arcosur. / Gonzalo de Domingo

En síntesis, Arcosur debe completar, de aquí a finales de 2027, la fase 2 del barrio, llegando así a tener en torno a un 50% de su suelo ya habilitado. Tras esto, en 2028, las máquinas deberían empezar a urbanizar la fase 3, habilitando así más lotes de parcelas para poder construir en ellas los distintos bloques residenciales. Aquí es donde entraría el papel del Gobierno de Aragón, que en este impasse podría empezar a monetizar los pigas.

Antes, eso sí, no se renuncia a impulsar viviendas públicas, pues existen parcelas que ya son de titularidad municipal e incluso hay un par de ellas que pertenecen a la DGA. Por otra parte, también existe la fórmula del aprovechamiento de los suelos dotacionales, que ya tiene su primer ejemplo en Arcosur (y en otros ocho barrios de Zaragoza), donde el Gobierno de Aragón construirá 400 viviendas en un solar municipal, junto al golf, que inicialmente estaba previsto para equipamientos.

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