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Movilidad

Una mañana en el corazón del bus urbano de Zaragoza en plena ola de calor: "El número de incidencias en ruta se duplica en verano"

El transporte urbano se ha visto resentido en los últimos días por las altas temperaturas, un momento en el que la carga de trabajo se incrementa en los talleres de Avanza

Así es el taller de los buses urbanos de Avanza en Zaragoza.

Josema Molina

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Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Hasta 125 conductores del bus urbano de Zaragoza han estado en algún momento, durante el lunes y el martes, sin poder circular debido a la falta de vehículos, tal y como ha denunciado el comité de Avanza. Una situación que viene provocada por las altas temperaturas y que afectan, sobre todo, en dos sentidos. El más habitual, que el aire acondicionado que debe garantizar el confort térmico del conductor y los pasajeros falle, aunque también se dan casos de vehículos que alcanzan un nivel de temperatura que les hace detenerse.

"El número de incidencias en ruta se puede duplicar en verano respecto al invierno, sobre todo en días de calor extremo", afirma Javier Zueras, responsable del área de mantenimiento de la flota y la infraestructura de Avanza. Lo hace desde los talleres de la empresa que gestiona el servicio, en los que 70 mecánicos trabajan en distintos turnos para que las afecciones sean mínimas. En ese sentido, se intenta que el grueso de las reparaciones se haga de noche, cuando se revisan los buses de forma preventiva, aunque el trabajo no cesa en todo el día y lo habitual es que se puedan reparar en dos, tres o cuatro horas.

Con todo, desde Avanza matizan que en muchas ocasiones no es una avería real lo que obliga a retirar alguno de los vehículos a las cocheras, ubicadas en el mismo recinto que el taller, junto a la carretera de Castellón. Sobre todo, en episodios de calor extremo, cuando los sistemas de refrigeración no dan más de sí y los conductores toman la decisión de pararlos, al no tener garantizado el confort climático interno. Una vez se enfrían las máquinas, los buses regresan a las calles con normalidad.

Un mecánico, en los talleres de Avanza reparando uno de los buses urbanos de Zaragoza.

Un mecánico, en los talleres de Avanza reparando uno de los buses urbanos de Zaragoza. / Josema Molina

Carlos Agulló, director de Avanza Zaragoza, sostiene en relación a esto último que "la prueba la vimos ayer (por el martes)". "Hubo retiradas de buses, pero el servicio ha salido por la mañana con total normalidad. Cuando las máquinas se ven tan exigidas, necesitan periodos de refrigeración que nos obligan a tomar medidas", explica, contextualizando que existe una flota de reserva que "permite seguir trabajando en el taller cuando el grueso de los vehículos están en la calle".

Incidencias por calor

Zueras detalla que es a partir de los 38 grados cuando empiezan a generarse más incidencias y que el mantenimiento es "preventivo" durante todo el año pensando en el verano. Las averías, eso sí, se producen en buses "de todo tipo", tanto eléctricos como híbridos, teniendo en cuenta que funcionan "16 o 20 horas en condiciones extremas" cuando se producen las olas de calor.

Cuando llega la canícula, dice Zueras, "se lleva a cabo una actuación especial y un protocolo". Este último va acompañado de otro dirigido a la "salud laboral en época estival", con "islas térmicas y pausas de hidratación" para los mecánicos. Además, desde Avanza aseguran que se han instalado aires acondicionados para climatizar mejor los espacios y que a lo largo de la semana llegarán "dos más potentes", pese a admitir que son conscientes de que las instalaciones tienen 60 años.

La electrificación de la flota

A su vez, la electrificación de la flota de autobuses que comenzó en 2022 sigue su curso, con la mirada puesta en 2036, cuando el 100% de la misma deberá ser eléctrica y se retirarán los híbridos, como recogen las condiciones del nuevo contrato del bus que entra en vigor en 2027 y que ha vuelto a adjudicarse Avanza.

Reparación de un bus en los talleres de Avanza en Zaragoza, este miércoles.

Reparación de un bus en los talleres de Avanza en Zaragoza, este miércoles. / Josema Molina

Así las cosas, se espera la llegada de 23 nuevos Mercedes eléctricos a finales de año. Según Agulló, arribarán en plazo, pese a que están muy pendientes por los condicionantes geopolíticos. "Nos transmiten que los plazos son los que nos garantizaron y que no habrá retrasos", suscribe el director de Avanza Zaragoza.

Unos vehículos que, pese a ser del mismo modelo de los que llegaron el pasado año, ya llegan con un mayor grado de autonomía, que ahora varía de 190 a 232 kilómetros. "Estamos notando bastante evolución en la tecnología de un año para otro. De las primeras remesas a las últimas se nota la diferencia en que ahora tienen más autonomía y fiabilidad respecto a la capacidad de las baterías", concluye Agulló.

Con el calor, dicha autonomía se ve resentida porque, con las altas temperaturas, gran parte de la energía de las baterías se deriva al sistema de refrigeración. Cabe señalar que las baterías de los buses eléctricos promedian una degradación del 2% al 3% anual, aunque por su propia caducidad y sin tener en cuenta el calor.

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