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ZARAGOZEANDO

Las sombrillas pierden la vergüenza en Zaragoza: "O llevas paraguas para el sol o te quedas como un huevo frito"

Antes eran cosa de turistas, pero en las calles de la capital aragonesa cada vez se divisan más personas protegidas del fuerte calor con paraguas preparados para evitar la radiación ultravioleta

Las sombrillas pierden la vergüenza en Zaragoza: "O llevas paraguas para el sol o te quedas como un huevo frito"

Josema Molina

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David Chic

David Chic

Zaragoza

Las calles de Zaragoza en estos días de calor abrasador están llenas de gorras, sombreros, viseras y pañuelos. Casi cualquier cosa sirve para protegerse de los rayos del sol. Y cada vez más un complemento se cuela en los paseos y traslados, pues las sombrillas, parasoles y paraguas están llegando con naturalidad y lo que antes parecía una rareza de turistas orientales se ha convertido en una obligación.

La centenaria tienda Redondo lleva toda la vida ofreciendo "complementos para las cuatro estaciones". Desde la entrada del mes de mayo han notado un "boca a boca" que ha normalizado el uso de las sombrillas y se ha disparado la demanda, con ventas diarias y muchos clientes que entran a consultar precios y modelos. Además, explican que la gente cada vez "está más concienciada" con el cuidado de la piel y se es más consciente del peligro para la salud que supone la exposición solar. "A veces creen que un paraguas es suficiente para hacer una sombra, pero los buenos son los que están preparados aunque aparentemente sea el mismo tejido", dicen las propietarias, las hermanas Patricia, Marta y María Redondo.

Las sombrillas y los parasoles que arrasan son los plegables, que caben en el bolso y están dispuestos para ofrecer una sombra en el momento que es necesario. "La gente está superando esa vergüenza innata de llevar una sombrilla los días de verano pues hasta ahora parecía que solo se podían utilizar los días de lluvia", confirman. Por esa razón muchas personas han dado el paso a la sombrilla precisamente este año. "Con la falta de árboles y el asfalto cada vez más presente en esta ciudad, hay calles que o llevas paraguas para el sol o te haces como un huevo frito", afirma la zaragozana Cecilia Terrer.

Varias personas pasean con sombrillas por el centro de Zaragoza.

Varias personas pasean con sombrillas por el centro de Zaragoza. / Laura Trives

En los bazares y las tiendas especializadas es posible encontrar una gran variedad de modelos adaptados a las necesidades de cada persona. Algunos de ellos están diseñados exclusivamente para ofrecer protección contra el sol. Sin embargo, la opción más común es el modelo de doble función: este sirve tanto de paraguas impermeable para la lluvia como de escudo térmico para el sol, gracias a que incluye una capa especial que aísla de las radiaciones solares. Además, como muchos de estos diseños son plegables, se pueden llevar con total comodidad dentro de la mochila, lo que permite utilizarlos rápidamente tanto si se presenta un día de calor extremo como si sorprende una tormenta inesperada, algo también muy propio de los veranos.

"Lo llevo en el bolso con las gafas de sol y la crema protección 50, se ha convertido en un accesorio imprescindible para el verano en Zaragoza", indica Terrer. Como muchas otras personas, ha sido el ver a mucha gente usarlos con naturalidad lo que provocó que diera el paso. "Al principio me parecía raro sacarlo, pero cada vez somos más las personas que lo abrimos en verano", considera.

Complementos

En las tiendas en línea, el abanico de opciones disponibles es verdaderamente infinito. Es posible encontrar desde diseños ultraligeros que apenas pesan 220 gramos y miden un palmo, hasta modelos más robustos y pesados que son perfectos para compartir paseos bajo el sol. Los precios también varían enormemente, abarcando desde alternativas muy económicas hasta opciones que superan los 50 euros, muchas de las cuales prometen reducir la temperatura entre 3 y 5 grados bajo su sombra. Asimismo, la variedad técnica es notable, ya que existen paraguas con varillas de fibra reforzada, mástiles de madera o sistemas antiviento entre otros acabados.

Archivo - Unos turistas pasean por la ciudad resguardados por un paraguas, a 19 de julio de 2024, en Sevilla, Andalucía (España). La primera ola de calor del verano pone en alerta a Sevilla por altas temperaturas, tanto en la campiña como en la sierra nor

Unos turistas pasean resguardados por un paraguas, en una imagen de archivo. / Europa Press

Estos últimos son los ideales para una localidad habitualmente azotada por el viento, incluso en medio de las olas de calor. Una realidad que los hace incompatibles con la protección que se busca. "Es difícil luchar contra el cierzo", asegura otro zaragozano que recurre a la sombrilla para evitar el sol directo.

Si la sombrilla está ganando terreno en la lucha contra el calor, en la centenaria tienda Redondo siguen ofreciendo el socorrido abanico que lleva toda la vida aliviando sofocos. "Se vende todo el año, pues además de ser muy bonitos son un regalo perfecto", explican. Clásicos o modernos, también son un complemento indispensable en bolsos y mochilas.

De un marcado estilo vintage, en Redondo, que comenzó siendo una fábrica de paraguas, también se pueden encontrar sombreros, bolsos de diseños especiales y bastones. Todo tipo de complementos para cualquier época del año. "Somos la cuarta generación y somos tres hermanas que hemos ido introduciendo novedades aprovechando lo que hemos estudiado cada una de nosotras, siempre relacionadas con la moda", dicen.

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