Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

OLA DE CALOR

Zaragoza tiene un refugio climático perfecto que no se utiliza: esto opinan los expertos

Más de 60 espacios municipales en la capital aragonesa ayudan a proteger a la población frente a las altas temperaturas, pero las organizaciones sociales reclaman ampliar la red

El pabellón de Aragón en la Expo de Zaragoza en la actualidad no tiene ningún tipo de uso.

El pabellón de Aragón en la Expo de Zaragoza en la actualidad no tiene ningún tipo de uso. / El Periódico de Aragón

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Chic

David Chic

Zaragoza

La actual ola de calor ha obligado a cambiar muchos hábitos entre los aragoneses. Las altas temperaturas, muy poco habituales para las primeras semanas del verano, están golpeando con dureza en toda la comunidad. Sin embargo, la ciudad de Zaragoza, por su densidad y características constructivas, está sufriendo especialmente los estragos del calor. Los expertos y entidades sociales han destacado que aunque la capital está suficientemente dotada para atender a la ciudadanía en su red de más de 60 refugios climáticos, todavía se puede avanzar más en su desarrollo. Además, desde Ecodes consideran que existen "importantes retos" como mejorar su cobertura, ampliar horarios o garantizar alternativas para las personas que sufren pobreza energética. "Es una cuestión de salud pública, justicia social y derecho a la ciudad", afirman.

En este sentido, desde Ecodes recuerdan que 19,1% de la población aragonesa se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social y que en la propia ciudad en torno al 15% de la población pasa calor en verano y frío en invierno por no poder pagar la factura de la energía. Por ese motivo reclaman a las autoridades que se tomen en serio la difusión y mantenimiento de estas opciones para escapar de las altas temperaturas. Así, las organizaciones sociales alertan de que el calor extremo "agrava desigualdades ya existentes" y tienen consecuencias en la salud, en el aislamiento social, en las dificultades para desempeñar algunos trabajos y en el incremento de los gastos. Una realidad que empeora en el caso de las personas de más edad: todas ellas están más expuestas a estos peligros cuando se disparan los mercurios.

Greenpeace es otra de las entidades que pide tomarse en serio las redes de refugios climáticos, destacan que no son únicamente "espacios con aire acondicionado" pues deben cumplir con una función social de primer orden. "Las soluciones existen: más verde, más sombra, más ventilación, edificios que no acumulen calor, espacios públicos que sean refugio", asegura la arquitecta y responsable de proyectos en el área de Políticas Públicas de Ecodes, Isabel León.

Las calles sin arbolado como las de Torrero favorecen el efecto isla de calor en Zaragoza.

Las calles sin arbolado como las de Torrero favorecen el efecto isla de calor en Zaragoza. / Pablo Ibáñez

En este contexto desde Ecodes han lanzado la propuesta de convertir de nuevo el recinto de la Expo 2008 en un referente de adaptación climática, recordando que nació precisamente bajo el lema Agua y desarrollo sostenible. "Edificios como el pabellón de España o el pabellón de Aragón incorporan soluciones bioclimáticas avanzadas y podrían formar parte de una futura ampliación de la red de refugios, pues además de ofrecer protección frente al calor, permitirían recuperar patrimonio arquitectónico actualmente infrautilizado", aseguran.

De hecho, se considera que estos espacios podrían mejorar el servicio social mediante la creación de refugios diseñados para estancias de varias horas. Así señalan que experiencias como la habilitación del museo Reina Sofía en Madrid demuestran la viabilidad de adaptar estos lugares incorporando vegetación interior, zonas de lectura, conexión wifi, actividades culturales, espacios de descanso y una programación específica dirigida tanto a la infancia como a las personas mayores.

Evidencia científica

Según los datos disponibles el Ayuntamiento de Zaragoza ha activado más de 60 espacios municipales repartidos por toda la ciudad. Entre ellos figuran centros cívicos, centros de convivencia para mayores y otros equipamientos públicos. La estrategia se complementa con cerca de 700 fuentes públicas, dispensadores de agua fresca (a pesar de que algunos ya sufren averías), zonas de juegos de agua infantiles y la habilitación de las piscinas municipales con medidas especiales en episodios de emergencia climática.

De forma paralela, según se ha destacado este verano por la evidencia científica de que el centro de la capital aragonesa funciona como un acumulador de calor desde Ecoder hablan de priorizar estos recursos en los distritos con mayor vulnerabilidad térmica. "Las investigaciones desarrolladas en Zaragoza muestran que la exposición al calor no es homogénea, pues los barrios con menor presencia de vegetación y mayor densidad edificatoria sufren más intensamente el fenómeno de isla de calor urbana", explican.

De este modo desde Ecodes recomiendan que las futuras ampliaciones de la red se planifiquen teniendo en cuenta estos indicadores. Para ello insisten también en avanzar en crear áreas con más sombra, más árboles y más espacios públicos habitables. Otras opciones efectivas a corto plazo son la instalación de toldos permanentes, pavimentos menos absorbentes o reverdecer plazas. "Zaragoza es una de las ciudades más expuestas a las olas de calor y al efecto isla de calor, y una forma de hacer frente son propuestas encaminadas a la renaturalización, como el Bosque de los Zaragozanos", asegura el director del área de Acción Climática y Bioeconomía de la asociación, Pablo Pevidal.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents