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URBANISMO

Los vecinos 'indultan' el laberinto vertical de la avenida de Navarra: "Ahora toca que hagan uno para mayores"

Aunque todavía no se ha tomado una decisión definitiva por parte de Urbanismo, la innovadora zona de juegos en la acera del barrio de las Delicias de Zaragoza podría quedarse donde se instaló debido a su gran aceptación por parte de los menores

Los vecinos 'indultan' el laberinto vertical de la avenida de Navarra

Pablo Ibáñez

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David Chic

David Chic

Zaragoza

La instalación de un laberinto vertical de diseño innovador en el tramo final de la avenida de Navarra en Zaragoza tras sus obras de renovación provocó un gran tsunami de opiniones entre el vecindario. Muchas de aquellas voces ellas dudaban sobre si una acera era el emplazamiento más adecuado para la zona de juegos. De hecho, ante la polémica, el área de Urbanismo indicó que estaban dispuestos a estudiar un cambio de situación. Sin embargo, seis meses después, sin que se haya movido ni un centímetro, la mayoría de los vecinos aceptan el área de recreo y solicitan el indulto tras comprobar que es muy usada por los niños y que no provoca situaciones de peligro.

"Ahora toca que hagan algo parecido, pero para los mayores", bromea el presidente de la asociación de vecinos, José Luis Zúñiga. En conjunto, considera que el paso del tiempo desde que se generó la polémica ha servido para que se calmen los ánimos. "Hemos visto que desde el primer día los niños lo han estado usando y que no se producen incidentes", reconoce.

De hecho, la reforma de la avenida, que ahora cuenta con amplias aceras de once metros de ancho y nuevas zonas verdes ha permitido el desarrollo de nuevos espacios de encuentro vecinal como pueda ser esta área de juegos. Además, han salido a la calle más terrazas y los paseos son más agradables.

El arquitecto que se encuentra detrás del diseño del laberinto vertical, Carlos Martín, reconoce que la propuesta era arriesgada porque buscaba desde el primer momento "buscar una singularidad", pero que también quería ofrecer nuevos usos a espacios tradicionalmente infrautilizados. Esta iniciativa sigue el camino ya emprendido por otras capitales nacionales y europeas de trasformar anchas avenidas de tráfico en ejes urbanos pacificados, naturalizados y vecinales, apostando decididamente por dotar de "todos los usos posibles" al espacio urbano. 

El Ayuntamiento de Zaragoza indica que todavía no se ha tomado una decisión firme sobre el destino final del laberinto vertical y que todavía se está trabajando en la escucha de los vecinos y las asociaciones del entorno, aunque desde la concejalía de Urbanismo señalan que las sensaciones que han recibido en este tiempo es que el conjunto de rampas y toboganes ha tenido "buena aceptación".

El arquitecto recuerda que el espacio, pensado para adaptarse a la acera, ya ha servido para inspirar reformas similares en Madrid y otras capitales. "Está teniendo éxito y una buena acogida porque realmente es un juego muy atractivo", explica. Así, indica que en su diseño se ha tenido en cuenta que el recorrido por el interior de la instalación, dividido en varios módulos hexagonales, permita muchos movimientos físicos. Pero al mismo tiempo garantiza la seguridad de los niños ya que aunque está diseñado en altura no existe ningún tipo de riesgo de caída.

La nueva zona de juegos de la avenida de Navarra generó un intenso debate también en el salón de plenos del Ayuntamiento de Zaragoza. Especialmente críticos fueron desde el grupo municipal Vox, que exigió su retirada inmediata calificando la instalación de "despropósito raro y hostil", argumentando que resultaba impracticable por las altas temperaturas y reclamando un parque tradicional que atendiera las necesidades reales de los menores. En respuesta, desde urbanismo se defendió el proyecto, diseñado y fabricado por empresas aragonesas para fomentar la psicomotricidad, asegurando que cumplía con toda la normativa de seguridad y que la "rareza" era parte de su atractivo. Con todo, se acabó anunciando que se estudiaría el traslado de la estructura innovadora a una zona verde para sustituirla en la avenida por un área infantil convencional.

A falta de la decisión final, todo parece indicar que el laberinto vertical no se moverá. "Desde mi punto de vista lo mejor es dejarlo donde se han instalado, aunque se hayan lanzado propuestas cercanas", explica el diseñador. Esto se debe a que a la hora de elegir su emplazamiento se buscó un lugar de paso que estuviera protegido del sol por la orientación de las viviendas. "Está en un lugar en el que se puede utilizar a todas horas", detalla. Algo fundamental en unos años en los que se encadenan las olas de calor y en los que las recomendaciones oficiales para el diseño de zonas de esparcimiento infantil ya piden que se tenga en cuenta la necesidad de generar zonas de sombra.

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