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Urbanismo

Comienza en Zaragoza el apuntalamiento del edificio de la calle Arcadas que será derribado tras su desalojo urgente: "Si no se puede vivir, que no se viva"

Técnicos de Inspección Urbanística y Bomberos analizan el edificio colapsado, que presentaba patologías por humedad y dos forjados hundidos

Comienza el apuntalamiento previo al derribo del edificio de la calle Arcadas: "Si no se puede vivir, que no se viva"

Laura Trives

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Zaragoza

Avanza la situación del edificio declarado en ruina este jueves en la calle Arcadas, en el barrio de La Magdalena en Zaragoza. Las autoridades y servicios municipales han comenzado esta mañana el apuntalamiento del inmueble para comenzar el derribo lo antes posible, para garantizar la seguridad de los vecinos de los edificios colindantes y de la zona que se encuentran en mal estado según confirman los residentes del entorno. "Hay uno muy próximo que también está para derrumbarse y dos edificios enteros colindantes que también sufren bastante peligro", ha comentado una vecina de estas calles.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha explicado durante su comparecencia que "el edificio había recibido requerimientos por parte de urbanismo para que fuera revisado y reforzado, sin conseguirlo". Además, ha añadido que ya se está tratando de contactar con los propietarios de la construcción para poder decidir cuáles van a ser los siguientes pasos, a pesar de la confirmación total del derribo tras su declaración en ruina. A esto, sumaba que el ayuntamiento asumirá los gastos de la obra de derribo de emergencia a la espera de la respuesta de los propietarios debido a la peligrosidad de la situación.

Obreros comenzando el apuntalamiento del edificio de la calle Arcadas

Obreros comenzando el apuntalamiento del edificio de la calle Arcadas / Laura Trives

A lo largo de toda la zona del barrio de La Magdalena ya se habían dado situaciones similares como confirman los vecinos: "No es la primera vez que pasa por esta zona". Al igual que en el Casco Histórico, en torno a las calles Zamoray y Pignatelli, donde el ayuntamiento ya realizó un plan extraordinario para la revisión y comprobación de la situación, se va a realizar el mismo proceso en la zona de El Tubo con el fin de extenderlo próximamente a La Magdalena.

El deterioro y la dejadez de la zona preocupan a los zaragozanos que tienen sus viviendas, vidas y rutinas en el barrio: "Las baldosas están completamente levantadas, las calles destrozadas y muchos edificios tapiados o con riesgo de derrumbe". "Solo pedimos que revisen el estado de esas viviendas y, si no se puede vivir, que no se viva, provoca muchos riesgos", aseguran los vecinos, reclamando una seguridad mínima para poder vivir tranquilos.

Los obreros accediendo al inmueble para comenzar el apuntalamiento

Los obreros accediendo al inmueble para comenzar el apuntalamiento / Laura Trives

Tras el derrumbe, los técnicos de Inspección Urbanística hicieron un análisis del edificio y su entorno en el que también se empleó la unidad de drones del cuerpo de Bomberos de Zaragoza para realizar la inspección. El edificio, que contaba con requerimientos de Urbanismo a la propiedad para subsanar sus deficiencias, tiene un colapso de dos forjados y la estructura está muy afectada por múltiples patologías relacionadas con la humedad. Por eso se optará por su derribo.

Accesos clausurados

Asimismo, se han clausurado los dos accesos al inmueble: el principal y un acceso al patio por calle lateral. El tramo de la calle desde la esquina de la plaza San Agustín hasta finalizar la fachada del inmueble de la calle Arcadas 38 permanecerá cerrada al tránsito y con vigilancia policial.

La Policía local vigilando el inmueble de la calle Arcadas

La Policía local vigilando el inmueble de la calle Arcadas / Laura Trives

En cuanto a las personas que habitaban el inmueble y que salieron alertadas por los ruidos previos al colapso, la alcaldesa Natalia Chueca ha comentado que, de momento, "nadie" ha solicitado alternativa de alojamiento. "Entendemos que vendrán a lo largo del día, pero de momento no tenemos noticias y suponemos que tienen sus necesidades esenciales cubiertas", ha declarado.

Tras el incidente, los servicios sociales municipales les ofrecieron alojamiento provisional a los quince residentes, cinco de ellos menores, si bien todos ellos lo declinaron al contar con alternativas. Estos vecinos tenían red familiar y, por lo tanto, no han requerido de los servicios municipales, aunque se les ha pedido que este viernes acudan a los servicios sociales para poder atenderles y evaluar cada situación, ha agregado.

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