Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

HUELLA DE CARBONO

Zaragoza dejará de enterrar basura en el vertedero: un proyecto de 200 millones de euros busca convertir en gas los restos no reciclables

Una nueva empresa evitará enterrar en el vertedero unas 150.000 toneladas anuales y evitará el coste de unos 4,5 millones de euros al año asociados al depósito de los restos urbanos

Trabajadores en una de las plantas de recilado de Zaragoza en una imagen de archivo.

Trabajadores en una de las plantas de recilado de Zaragoza en una imagen de archivo. / Miguel Ángel Gracia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Chic

David Chic

Zaragoza

En Zaragoza, la basura que no se recicla dejará de ser algo inservible. Al menos ese el objetivo del Ayuntamiento de Zaragoza que ha preparado un plan de gestión de residuos para convertir los desperdicios que ahora se entierran en vertederos en gases reaprovechables de los que obtener un rendimiento económico. El proyecto se coloca en la vanguardia en la gestión sostenible y podría estar en marcha en 2030.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha avanzado este lunes que la licitación podría estar lista en la primavera del próximo año. "La nueva instalación supondrá un paso decisivo para culminar la transformación del actual modelo de tratamiento de residuos, al permitir que aquellos materiales que hoy no pueden recuperarse y terminan depositados en vertedero se conviertan en nuevas materias primas de alto valor para la industria, como metanol, hidrógeno u otros gases y combustibles de baja huella de carbono", ha dicho.

Para llevarlo a cabo será necesario levantar nuevas instalaciones que también servirán para impulsar el empleo. Según el consistorio la futura planta se implantará como una instalación complementaria al actual Complejo para el Tratamiento de Residuos Urbanos de Zaragoza (CTRUZ) que ya permite recuperar más del 50% de los residuos generados en la ciudad. Con esta nueva instalación la capital aragonesa espera recuperar la totalidad de los residuos municipales, evitando que los materiales no reciclables tengan como destino final el vertedero.

De este modo Chueca ha indicado que el proyecto supone "un paso decisivo" para consolidar a Zaragoza como una ciudad referente en innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental. "La nueva refinería permitirá cerrar definitivamente el círculo de la economía circular, pues nuestro objetivo no es únicamente reciclar más, sino aprovechar absolutamente todos los recursos contenidos en los residuos, minimizando las emisiones, eliminando prácticamente el vertido y contribuyendo a la descarbonización de la industria mediante la producción de nuevas materias primas sostenibles", incide.

Esquema del futuro modelo de reciclaje de residuos en Zaragoza.

Esquema del futuro modelo de reciclaje de residuos en Zaragoza. / Ayuntamiento de Zaragoza

La nueva instalación procesará aproximadamente 150.000 toneladas anuales de residuos que actualmente no encuentran una vía de aprovechamiento material y cuyo destino es el vertedero. En lugar de eliminarlos, estos residuos serán sometidos a procesos avanzados de reciclaje químico o molecular que permitirán aprovechar el carbono contenido en ellos para transformarlo en productos sintéticos destinados tanto a usos energéticos como a la fabricación de nuevos materiales industriales.

Desde el punto de vista tecnológico, la instalación utilizará procesos termoquímicos de última generación para convertir los residuos en un gas de síntesis limpio, conocido como syngas. Posteriormente, ese gas servirá como materia prima para obtener productos finales de elevado valor añadido, como metanol, hidrógeno u otros combustibles renovables o materias primas destinadas a la industria química, permitiendo sustituir productos de origen fósil por alternativas obtenidas a partir de residuos urbanos.

Además, el hecho de reducir drásticamente, incluso a cero, los residuos que acaban enterrados en el vertedero, permitirá evitar los costes actualmente asociados al depósito de estos residuos, que se destinarán a financiar parcialmente el nuevo tratamiento. Este ahorro se cifra en unos 4,5 millones de euros al año, como mínimo.

El proyecto contempla una inversión mínima de casi 200 millones de euros (176,5 millones + IVA), que será asumida por la entidad adjudicataria y cuyo modelo económico se basa en la comercialización del metanol y del resto de productos obtenidos durante el proceso industrial. "La inversión se recuperará con la materia prima que se logrará con la basura", ha adelantado la regidora.

El Ayuntamiento de Zaragoza asegura que este modelo representa "un cambio de paradigma en la gestión de residuos". Hasta ahora, las políticas ambientales se han centrado en maximizar la reutilización y el reciclaje convencional de materiales como papel, vidrio, metales o envases. Sin embargo, siempre ha existido una fracción residual compuesta por materiales complejos o mezclados cuya recuperación resultaba técnicamente inviable y que acababan depositándose en vertedero.

El proyecto Zaragoza Zero Residuos, como se le conoce, nace precisamente para actuar sobre esa última fracción, eliminando prácticamente la necesidad de vertido y cerrando definitivamente el círculo de la economía circular. La futura refinería de residuos se sumará además a otras dos importantes actuaciones desarrolladas recientemente en vertedero de la capital aragonesa, como puedan ser el proyecto Circular Biocarbon y la nueva línea específica para el tratamiento de la fracción orgánica, ambas respaldadas mediante financiación europea.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents