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El emblemático bar de un barrio de Zaragoza que Kase.O ha colocado en el panorama nacional de la gastronomía: "Es cliente y un gran amigo"

El establecimiento ha sido reconocido con un Solete Repsol y la C de Tapas de Aragón por su cocina tradicional y su vermú casero

Vídeo |Así es el bar Amblas, el emblemático bar de Zaragoza que Kase.O ha colocado en el panorama nacional de la gastronomía

Jaime Galindo

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El Amblas es uno de esos bares que explican un barrio. Abrió en 1965, cuando Andrés Blasco levantó un pequeño local en la calle Caspe que pronto se convirtió en un punto de encuentro para vecinos, trabajadores y familias de Delicias. Hoy lo regenta, Ana Blasco, que ha heredado no solo el negocio, sino una forma de entender la cocina y el trato al cliente que ha resistido seis décadas sin perder autenticidad. Esa fidelidad a la tradición es, precisamente, lo que ha llevado al Amblas a dos de los reconocimientos más importantes de su historia: un Solete de verano de la Guía Repsol y la C de Tapas de Aragón en la categoría de Clásicos.

El Solete llegó de manera inesperada. “Me llamaron para decirme que me lo habían concedido y que no podía contarlo en quince días”, recuerda Ana. La sorpresa fue doble cuando supo quién había propuesto al Amblas: Kase. O, cliente habitual y amigo del bar. El rapero zaragozano, que conoce bien la esencia del local, quiso que el reconocimiento recayera en un establecimiento que representa la cocina tradicional del barrio. “Me hizo una ilusión tremenda”, confiesa Ana. El galardón se entregó el 23 de junio y ha supuesto un impulso para un establecimiento que siempre ha buscado conservar la gastronomía aragonesa.

Un mes antes, el 25 de mayo, el Amblas viajó a Madrid para recoger la C de Tapas de Aragón otorgada por Tapas Magazine. El premio, que distingue a un bar clásico por comunidad, reunió a establecimientos históricos de toda España. “Fue muy bonito. Había bares con 50, 60 u 85 años de historia. Todos emocionados”, cuenta Ana. El establecimiento encaja a la perfección en esa categoría: cocina tradicional, recetas que pasan de generación en generación y una barra donde se sigue comiendo como antes.

El vermú casero, la bebida por bandera

El vermú casero es uno de los símbolos del bar. Reposa durante cinco meses en pipas de roble americano de 1897, con una capacidad total de 300 litros. En unas guardan vino tinto; en otras, el vermú que adquiere el sabor de la madera con el tiempo. Incluso la botella de vidrio donde se sirve el sifón tiene varias décadas de antigüedad, porque —como explica Ana— “las actuales no consiguen tanta presión”. El Amblas conserva también una cámara frigorífica tradicional, en lugar de una nevera moderna, como parte de una forma de trabajar que se mantiene intacta.

Este es el emblemático bar de Zaragoza al que Kase.O le ha otorgado un premio: "Es cliente y un gran amigo".

Bar Amblas, el emblemático establecimiento de Zaragoza con más de 60 años de historia. / Jaime Galindo

La cocina es otro de sus pilares. Las manitas de ternasco, los callos, las lechecitas y la cabeza de ternasco asada, la cual solo se pide por encargo, son platos que requieren horas de cocción y paciencia. Muchos jóvenes los descubren como si fueran algo exótico. “Hay gente que viene desde Madrid o Barcelona solo para probar la cabeza. Y cuando se la comen, alucinan con las texturas: el seso, la varilla, la lengua…”, explica Ana. Muchas de las recetas no se encuentran en otros bares de Aragón, algo que le hace distinguirse respecto a otros bares gastronómicos de la comunidad.

Mantiene su filosofía desde 1965

Este bar del barrio de Delicias ha completado distintas etapas a lo largo de su historia. En los años de su padre, los clientes almorzaban, tomaban café, jugaban una partida y volvían por la tarde. Con el tiempo, los horarios laborales han cambiado y la hora del vermú ha ganado protagonismo. A día de hoy, la mayoría de la gente acude a comer, mientras que las cenas han ido desapareciendo. No obstante, el vínculo con el barrio sigue siendo el mismo: muchos clientes son amigos, personas que llevan décadas entrando por la puerta y encuentran al local como un lugar donde conversar y sentirse arropados.

El Solete Repsol y la C de Tapas ponen en valor lo que siempre ha sido el bar Amblas: un lugar hogareño y familiar con cocina aragonesa realizada con el máximo cuidado.

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