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Crisis de la vivienda

Pisos en alquiler sin salón ni comedor: la fórmula que gana terreno en Zaragoza

Los propietarios utilizan los salones y comedores como dormitorios para maximizar los ingresos

Pisos en alquiler sin salón ni comedor: estas es la nueva tendencia en Zaragoza

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Carlota Gomar

Carlota Gomar

Zaragoza

En la calle de la Torre Nueva Alfonso, en Zaragoza, se alquila una habitación por 360 o 450 euros al mes, con todos los gastos incluidos en un piso de seis habitaciones, dos baños, cocina y dos terrazas. ¿Falta algo? Exacto, esta vivienda no tiene ni salón ni comedor, pero sí un una Smart tv en cada una de las habitaciones además de wifi. Esta es la nueva tendencia en la capital aragonesa, importada de otras grandes urbes como Madrid o Barcelona: dividir al máximo las viviendas para tener el mayor número posible de habitaciones y alquilarlas de forma individual. De esta manera, el ingreso final es mucho más elevado.

La demanda del alquiler no deja de crecer en la capital aragonesa, donde alquilar un piso se ha convertido en un lujo que la mayoría de los jóvenes no pueden permitirse. Para los estudiantes también es la opción más factible, uno de los grupos que más demanda este tipo de pisos, y los miembros de parejas que se separan, que necesitan rápidamente un lugar donde dormir durante unas semanas o meses hasta que consiguen un hogar estable. También recurren a esta fórmula los temporeros y las familias migrantes, que buscan emprender una nueva vida en una ciudad donde por menos de 700 euros al mes difícilmente se encuentra un alojamiento digno.

Alquilar en los pequeños municipios es incluso más difícil que en las grandes ciudades.  | EUROPA PRESS

Alquilar en los pequeños municipios es incluso más difícil que en las grandes ciudades. / Servicio Especial

Fuentes del sector admiten que esta práctica no es nueva y cada vez son más los pisos compartidos en los que solo hay un baño o dos y una cocina, el resto son habitaciones. "De esta manera los propietarios sacan más rentabilidad. Además, evitan que la gente que vive ahí monte fiestas. Lo que hacen es instalar mesas en las cocinas para que los inquilinos puedan comer y cenar, pero poco más", explica Juan Morgado, de Morgado Inmobiliaria Big House Pisos.

Más habitaciones que pisos en alquiler

Solo hace falta echar un ojo al portal inmobiliario Idealista para confirmarlo. Ahora mismo hay en alquiler 473 pisos frente a las 655 habitaciones ofertadas cuyo precio incluyen, en su mayoría, los gastos de electricidad, agua, calefacción, wifi. En algunos casos se contempla la limpieza semanal de las zonas comunes (baño y cocina) y hasta suscripciones a Netflix.

También se han incrementado las exigencias. En muchas habitaciones no se admiten parejas, menores de edad ni mascotas, y está prohibido fumar. Aunque normalmente no se hacen distinciones entre géneros, en algunos anuncios sí se especifica. Y, en el caso de que el alquiler sea para una pareja se exige un extra. "Es normal que por habitación individual que se anuncia por un precio determinado se cobre un extra si la alquila una pareja porque van a ser dos personas las que hagan uso de la vivienda y de las zonas comunes", añade Morgado.

En cuanto al tamaño, la mayoría de las habitaciones apenas tienen diez metros cuadrados en los que se apelotonan la cama, la mesa, el armario y algún que otro elemento más del mobiliario. Y, si son más grandes, puede darse el caso de que se destinen a varias personas. Esta es otra realidad del momento, muchos se ven obligados a compartir habitación con desconocidos.

28/08/2025. Castellón. Jóvenes buscan alquileres para estudiar. Inmobiliarias

Dos jóvenes buscan alquileres para estudiar. / El Periódico

También empieza a ser frecuente compartir piso con el propietario. Hay personas solas que no llegan a fin de mes y que optan por esta alternativa y ponen en alquiler las habitaciones que no utilizan para poder hacer frente a los gastos de la vivienda y, de paso, ganar algo de dinero y de compañía.

Estos pisos 'vuelan' y es muy fácil alquiler una habitación porque los precios son mucho más razonables y asequibles. En general, en Zaragoza los pisos están en alquiler una media de 10 días. Y los que están a la venta, un poco más. Esta alta demanda ha provocado que los arrendadores pongan más condiciones, siempre buscando su seguridad. Por ello, lo habitual es que se exija un seguro de impago, contratos laborales indefinidos y todo lo que consideren necesario. En el caso de las habitaciones son más flexibles.

Hay que tener en cuenta que los propios arrendadores prefieren la fórmula del piso compartido porque así se aseguran el acceso a la vivienda, un derecho que pierde cuando alquila el piso. Así, en caso de impago, pueden acceder al inmueble.

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