Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un creador de contenido analiza al detalle el edificio Ruiseñores, emblema de la burguesía en Zaragoza: puertas de lujo, piscina en la azotea y estanque japonés

Jacoveo, a su paso por la capital aragonesa, ha desglosado punto por punto las curiosidades del edificio de esta glamurosa calle, concretamente de los números 14 y 16

Vídeo | Un creador de contenido analiza al detalle el edificio Ruiseñores, emblema de la burguesía en Zaragoza: puertas de lujo, piscina en la azotea y estanque japonés

El Periódico de Aragón

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

Por mucho que se esté edificando lujo en barrios 'recién nacidos' como lo son Rosales del Canal, Parque Venecia o Arcosur, gran parte de los zaragozanos coinciden en que este alto standing se sigue ubicando en el Centro o en sus alrededores. El paseo Ruiseñores sigue siendo referencia en este aspecto, con viviendas unifamiliares que atraen las miradas de aquellos que avanzan a su paso, pero también con joyas arquitectónicas de decenas de pisos que esconden detalles curiosos desde su consctrucción.

El creador de contenido valenciano Jacoveo (@jacoveoo en TikTok e Instagram), que acostumbra a sus seguidores a vídeos de eventos culturales y curiosidades de diversos temas, ha acudido al edificio Ruiseñores zaragozano para analizarlo al detalle. Desde la mismísima entrada, hasta la punta del inmueble.

El primer vistazo desde fuera no deja indiferente a nadie. Un puente que flota sobre un estanque japonés, un portal "de lujo" y una estética curva que se puede observar desde los pies del edificio inauguran este vídeo que ha acumulado casi un millón de visualizaciones entre las dos plataformas sociales. "Para entender esto hay que saber donde está ubicado. Paseo Ruiseñores es conocido por ser donde vivía la gente con pasta en Aragón. Nuestro edificio era el rarito, aunque con personalidad. Para suavizar este contraste y en una zona llena de casitas preciosas, Delso utilizó la arquitectura y los materiales a su favor", relata el de Valencia.

"La idea era crear una villa en altura y estas terrazas (las curvaturas) hacen que se creen un espacio entre las viviendas y el exterior de la calle, es decir, un jardín. Cada planta parece una enorme bandeja horizontal que se proyecta hacia fuera y al repetirse planta tras planta, se crea toda la imagen visual del edificio", detalla.

Una composición asimétrica

El reparto de viviendas privadas del edificio Ruiseñores no es simétrico. Tiene 11 plantas en total y dos escaleras que conducen a las casas. La izquierda tiene un piso por planta y la derecha dos, lo que dejan un total de 33 viviendas a lo largo y ancho de todo el inmueble.

Ya en la planta baja, Jacobo destaca la "misión" del arquitecto Mariano Delso a la hora de levantar este proyecto: convertir una vivienda unifamiliar burguesa de la zona en una "supergrande". "Si tú en la villa tenías un jardín y un espacio para poder socializar, él en su edificio también iba a necesitar de estas zonas comunes", explica adentrándose en su interior.

Hasta las losas, las paredes y el diseño del suelo están puestos a idea: "dar sensación de amplitud", a la vez que refuerzan el concepto de estar en el exterior, a pesar de que están cubiertos por 11 pisos con viviendas de lujo.

A pocos metros de esta zona de uso compartido hay una cristalera que ilumina un mosaico de las paredes interiores, una pintura/escultura muy característica de las casas de la época (estamos hablando de los años 60). Tras esta pared translúcida hay una cafetería con varios sofás, sillones y sillas donde pasar el rato. A la vez que hay una mesa de billar para que los más clásicos maten el rato echando unas partidas.

La joya de la corona

La guinda del pastel la pone su piscina, pero antes de eso quedan varios detalles que mencionar. Tras subir por el ascensor a la planta 'P', que prácticamente lleva a la azotea, hay un pequeño espacio en el que se encuentran varios trasteros y tendedores más antiguos, y hasta unos vestidores para aquellos que quieran subir a darse un baño.

La construcción del edificio Ruiseñores data del año 1967. Una novedad rompedora para los proyectos urbanísticos de la época

Llegamos a la parte "imprescindible de cualquier villa de lujo", que también tiene una pequeña barra donde los propietarios antes se tomában sus cócteles antes de meterse al agua. Una piscina de forma ovalada y de buena amplitud en la azotea que se convierte en la joya de la corona de este peculiar y lujoso lugar.

Esta obra de Delso tiene más remates finales apreciables en el vídeo, como pueden ser las salidas de la ventilación con forma de palacio chino, talladas en los bordes del inmueble y que aportan más estética todavía del edificio Ruiseñores, símbolo de la burguesía zaragozana del siglo XX.

Tracking Pixel Contents