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MOVILIDAD URBANA

Los taxistas de Zaragoza piden mano dura contra las VTC: "Les falta mucha transparencia"

Conductores de taxi reclaman mayor control en la regulación de las licencia de Uber y Bolt para garantizar una competencia sana en la capital aragonesa y desconvocan las protestas durante el Vive Latino

Dos taxis circulando por Zaragoza en una foto de archivo.

Dos taxis circulando por Zaragoza en una foto de archivo. / El Periódico de Aragón

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David Chic

David Chic

Zaragoza

Es una conversación recurrente en las paradas de taxis de Zaragoza. Entre los conductores. O entre los clientes y los conductores. Qué está pasando con las llamadas VTC (Vehículos de Transporte con Conductor) que operan en la capital aragonesa: el mes de agosto ha dejado ver una gran cantidad de estos coches por las calles cuando deberían estar mucho más limitados. El propio Gobierno de Aragón ha anunciado esta semana que tiene la intención de endurecer la normativa para poder inmovilizar a los trabajadores que trabajen sin el correspondiente permiso municipal. Sin embargo, los taxistas de toda la vida piden todavía más. "En ese sector falta mucha transparencia", denuncian.

El verano en la capital aragonesa ha permitido escenificar el malestar de un colectivo profesional que tiene que lidiar con su competencia en lo que creen inferioridad de condiciones. "Nadie está controlando lo que hacen los Cabify, Uber o Bolt, la competencia tendría que ser sana, pero así es imposible", lamenta el zaragozano Rubén Lanaspa que comenzó a conducir un taxi hace seis años, justo en el momento en que la nueva oferta llegó a la ciudad. Notan especialmente la caída de clientela joven al tiempo que defienden que las tarifas reguladas evitan las sorpresas en los momentos de gran demanda.

Así lo explica Antonio Hernández, con quince años de experiencia en las calles de Zaragoza. "Es una locura lo que se aprovechan los nuevos operadores", dice. En su móvil guarda algunos pantallazos de servicios ofrecidos por las VTC en días de lluvia o de grandes conciertos y aglomeraciones. En uno de ellos un trayecto entre la plaza de Aragón y la plaza de España, esto es, el recorrido del paseo Independencia, suma más de 18 euros. "Estas son las cosas con las que se encuentra el cliente cuando el trabajo no está bien regulado", denuncia.

Al igual que Lanaspa, en su opinión lo fundamental es garantizar que se cumplen las condiciones y que solo circulan por la capital las licencias autorizadas. Y después que todos cumplan con la legalidad o que la Policía Local la haga cumplir. "Cada vez es más habitual ver que suben clientes al paso, algo que no está permitido, o que realizan maniobras ilegales", asegura. "Tienen mucha impunidad", manifiesta, al tiempo que confía en que los clientes, especialmente los más jóvenes, acaben renunciando a las VTC cuando vean "los estacazos que pueden llegar a meter".

Las dos asociaciones de taxi de la ciudad han acordado, por el momento, suspender las protestas previstas durante la celebración del festival de música Vive Latino, pero mantienen la amenaza para la celebración de las fiestas del Pilar.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Transportes a 1 de agosto de 2026, la provincia de Zaragoza suma 311 licencias de VTC activas. La cifra refleja un aumento constante: son 96 autorizaciones más con relación a febrero de 2026 (cuando había 215) y un incremento del 70% respecto a todo el acumulado en Aragón en cinco años. Cabe precisar que estos permisos habilitan únicamente el transporte interurbano y que para operar dentro de la ciudad de Zaragoza se requiere una licencia municipal adicional, de la cual solo hay 59 concedidas.

Con media vida profesional al volante, el zaragozano Mariano Abad pide abordar con calma el debate. "No podemos vivir agrios todo el día", indica. Por eso confía en que las administraciones aumenten la vigilancia igual que ha sucedido con el aumento de patinetes o con las bicicletas eléctricas. "En Zaragoza se está trabajando bien, con clientes de toda la vida que enseguida llaman al teléfono", dice. El reto está en las personas más jóvenes, acostumbradas a las aplicaciones móviles. En este sentido destaca que la plataforma Moza puesta en marcha por el consistorio va ganando adeptos poco a poco. "Cada vez se usa más", asegura.

Con menos tiempo de servicio, Alejando Sánchez confía en que se pueda lograr un punto de equilibrio. En su primer año como taxista, en todo caso, se muestra escéptico sobre la posibilidad de que la legislación se adopte en el corto plazo. "Son muchas propuestas, pero nada cambia", dice, como convencido defensor del taxi. "Esto es algo legal que me puede proporcionar seguridad para el futuro", manifiesta.

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