El obrador del barrio de Torrero cambia de manos tras más de 40 años: "Ya era hora de perseguir nuestros sueños"
La pastelería Mil Max en Zaragoza se traspasa a una nueva pareja que busca innovar respetando la tradición del negocio

PASTELERIA MIL MAX TORRERO / Laura Trives / EPA
Zaragoza cuenta con muchos negocios que han ido pasando de mano en mano. Esto permite que se mantenga el mismo modelo sin perder una gran parte de su esencia. También facilita que los barrios más alejados del centro de la ciudad cuenten con sus propios comercios en los que se sigue haciendo los diversos productos a mano, como siempre se han hecho. Por esto, muchos de los dueños deciden traspasar antes de simplemente cerrar y alquilar el local.
Este es el caso de la pastelería Mil Max, un negocio que lleva más de 50 años abierto en el barrio zaragozano de Torrero. El negocio lo llevaba, hasta mediados de este año, Máximo: un maestro pastelero con más de 40 años de experiencia a sus espaldas. Tomó el relevo de su padre sobre el año 1984, tras estar de aprendiz con él durante años. Esto ha permitido que sus diversos pasteles y tartas sean reconocidos por su sabor y textura, manteniéndose como una de las mejores pastelerías de todo el barrio.
A partir este octubre, una pareja tomará el relevo de la histórica pastelería. La pareja que tomará el relevo, cansados de la dificultad de compaginar turnos y las dificultades a las que se enfrentaban para poder cuidar de su hija, decidieron tomar la oportunidad en cuanto se les presentó. Sergio, que había sido vecino del barrio, optó por volver después de 5 años para poner en práctica su pasión por la repostería. "A pesar de ser un negocio duro, que requiere mucha dedicación, estamos trabajando para nosotros mismos. Eso hace que todo merezca la pena", menciona sobre esta nueva etapa del comercio y de sus vidas personales.

PASTELERIA MIL MAX TORRERO / Laura Trives / EPA
Un nuevo comienzo, una esencia similar
"No somos reposteros como tal, pero sí que hemos hecho muchos cursos online de repostería. Estábamos cansados del trabajo de fábrica y, cuando vimos que el negocio se traspasaba, decidimos que era el momento idóneo para dar el paso", menciona Sergio sobre su motivación tras el relevo que se va a efectuar. La pareja lleva algo más de dos meses aprendiendo cómo funciona el negocio y las recetas tradicionales que se llevan elaborando años. A estas se le añadirán distintas recetas que son tendencia hoy en día, como tartas de queso. "Vamos a hacer lo mismo que hacía Máximo, pero queremos innovar un poco para poder atraer a clientes más jóvenes". Además, al modelo de pastelería se le añadirá una cafetera, con opción de poder completar los desayunos: "No seremos una cafetería al uso, solo serviremos café para llevar". El anterior dueño afirma que tiene toda su confianza depositada en ellos.
Afirman también que se van a mantener los postres de fechas señaladas, como los roscones de Reyes o el mantón de la Virgen del Pilar, que causaban filas en las entradas de la panadería: "Trabajaremos bajo pedido, aunque sí que tendremos algo de producto para los que vengan a comprar". Mencionan que su apertura, el 1 de octubre, vendrá acompañada por el manto del Pilar y, junto a este, un cachirulo. Además de la pastelería, que será el principal foco del negocio, también se mantendrá la parte de panadería. Se ampliarán las opciones de pan, de las dos que lleva habiendo años a cuatro. Muchos de los vecinos de la zona solían acudir a comprar el pan a pastelería, por lo que no era inusual que se acabara antes del cierre.

La pastelería Mil Max se encuentra actualmente en reformas / Laura Trives / EPA
La nueva imagen de un negocio clásico
"Queríamos darle un toque un poco más rústico, manteniendo lo que ha hecho al negocio tan reconocido, pero renovando la estética un poco", menciona sobre las reformas efectuadas al local para que esté más al gusto de sus nuevos dueños. A pesar de haber renovado la estética de la parte exterior del negocio, la interior se mantiene muy similar. "No hemos cambiado los hornos, son lo mismos que usaba Máximo. Lo único que hemos comprado ha sido un microondas y una batidora eléctrica". Dicen también que están muy contentos con el resultado de las renovaciones y que, por lo que los transeúntes comentan al pasar, han conseguido el resultado esperado.
Uno de los nuevos cambios que se realizará el negocio será el horario, aunque aún no está fijado: "Pensamos abrir un poco antes, sobre las 08:00 h. También cerraremos más tarde, a las 16:00 h. No lo tenemos muy claro aún, pero empezaremos con estos tiempos y luego iremos viendo qué tal funciona". A pesar de tener épocas con una demanda mayor de postres, como las ya mencionadas fechas señaladas, afrontan este nuevo proyecto con mucha alegría e ilusión.
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