Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vox presiona a Natalia Chueca en la recta final de la legislatura: "O quiere estabilidad o sumergir a Zaragoza en el fango del transfuguismo"

La formación exige explicaciones a la alcaldesa Natalia Chueca ante el incumplimiento de los compromisos presupuestarios, como la modificación de ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones

Natalia Chueca atiende a Eva Torres (Vox) durante la presentación del acuerdo presupuestario de 2026 en Zaragoza.

Natalia Chueca atiende a Eva Torres (Vox) durante la presentación del acuerdo presupuestario de 2026 en Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Carlota Gomar

Carlota Gomar

Zaragoza

No parece que la negociación presupuestaria en el Ayuntamiento de Zaragoza vaya a ser rápida y fácil. Todo lo contrario. Aunque suene a clásico, las diferencias entre el PP y su socio preferente han vuelto a salir a relucir, una vez más, coincidiendo con el inicio de un curso político particular, puesto que en mayo de 2027 habrá elecciones municipales. Si ayer la alcaldesa Natalia Chueca tendía la mano al resto de formaciones para negociar las cuentas del próximo año, hoy Vox le avisaba de que no le dará su apoyo a cualquier precio. No parece, en cambio, que vaya a tener problemas con la ex de Vox, Marisa Gaspar, que sí apoyará el proyecto de la conservadora.

Nunca sale gratis el 'sí' de una formación y, para los presupuestos de 2026, la regidora aceptó, in extremis y tras una tensa negociación, dos de las líneas rojas de la ultraderecha: encontrar la fórmula que impidiera aplicar la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) e iniciar un plan para reducir la estructura de la Administración. A día de hoy, ninguna de las dos se ha cumplido.

Ya lo decía la alcaldesa ayer: «Nos esperan meses difíciles». Y así será, porque, por ahora, solo se ha ejecutado el 18 % de las partidas presupuestarias exigidas por Vox para las cuentas de 2026, según ha explicado la portavoz de la formación, Eva Torres, que ha sido muy clara: «El Gobierno del PP no ha cumplido con los pactos presupuestarios».

Partidas sin ejecutar

No lo ha hecho, por ejemplo, con las partidas destinadas a la compra de pistolas Taser para los policías locales o a la instalación de nuevas cámaras de videovigilancia. Tampoco Chueca ha cumplido con las inversiones previstas en los polígonos o los barrios rurales, ni con el desalojo de la cárcel de Torrero que se comprometió a iniciar. De los aparcamientos compensatorios nada saben en Vox, ni tampoco de la instalación de toldos para dar sombra en verano en algunas calles.

Así que, con este balance, Torres cree que no se dan las circunstancias para dar su apoyo al PP. «Si la alcaldesa pretende incumplir sus compromisos, lo tendrá que explicar. Incumplir un acuerdo dice mucho y mal de la parte que lo incumple», ha afirmado, refiriéndose, claro está, a Chueca. Para la portavoz de la formación ultra está clara la maniobra que pretende hacer la regidora o, al menos, su plan B, que es sacar adelante las cuentas con el apoyo de Marisa Gaspar, la ex de Vox y concejala no adscrita. «Debe decidir si quiere mantener la estabilidad institucional o sumergir a Zaragoza en el fango del transfuguismo y asumir las consecuencias», ha apuntado tajante Torres.

Entre las promesas incumplidas que más molestan en las filas de Vox destaca la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Los ultras, negacionistas del cambio climático, quieren que únicamente se active cuando haya un episodio de alta contaminación, único momento en el que se multaría a aquellos conductores sin etiqueta que se colaran en el pequeño perímetro que abarca la ZBE en la capital.

Antes de las vacaciones estivales, la alcaldesa apuntó a Vox como responsable de que la ordenanza no se aprobara antes del verano. «Hemos estado hablando de la ordenanza de ZBE, que era uno de los acuerdos que teníamos, y ahora parece que tampoco les gusta, después de todo el trabajo que hemos hecho», declaró Chueca, generando cierta sorpresa en Vox, que, según sus representantes, no había alcanzado acuerdo alguno con el PP. Es más, según Torres, será ahora cuando hagan llegar una propuesta al Gobierno del PP para tratar de cerrarla antes de las negociaciones presupuestarias.

La ex de Vox lo tiene claro, apoyará la propuesta de Chueca siempre y cuando sea "razonable". Aunque Gaspar no esconde sus dudas sobre la necesidad de construir un estadio de fútbol millonario en este momento, admite que está dispuesta a garantizar la gobernabilidad en la ciudad. "PP y Vox están obligados a entenderse, fue el mandato de las urnas", apunta la concejala, que cree que la alcaldesa optará por un proyecto de continuidad que, a priori, apoyará.

Tracking Pixel Contents