PROYECTO ‘NO HAY BARBECHO’
Letux acoge un taller de pintura con Román Linacero
El proyecto 'No hay barbecho' apuesta por una cultura viva arraigada en lo rural, con fases de memoria colectiva, creación mural y formación

El artista compartió su sensibilidad y forma especial de acercarse a la pintura al óleo. | SERVICIO ESPECIAL / Servicio especial
La Crónica del Campo de Belchite
El Salón Cultural La Muela acogió el pasado mes de julio el taller de pintura impartido por Román Linacero, una propuesta enmarcada en el proyecto de cooperación No hay barbecho, aquí cultivamos el arte siempre.

Letux acoge un taller de pintura con Román Linacero
Durante los días 11 y 12 de julio, las personas participantes trabajaron la mirada, el color y la composición de la mano de Román, que compartió técnica, sensibilidad y una forma muy especial de acercarse a la pintura al óleo.
El alumnado, mujeres y hombres procedentes de distintos municipios del territorio como: Lagata, Lécera, Azuara, La Puebla de Albortón, Almonacid de la Cuba, Belchite, y del propio Letux, pudieron aprender y trabajar en este taller, conceptos como la luz, el color, la observación y la forma de acercarse a una obra, desde piezas sencillas hasta principios aplicados al retrato para quienes ya contaban con más recorrido.
Román firma el mural realizado en Letux, una obra que rinde homenaje al trabajo en el campo y que también habla de arraigo, despedidas y memoria.
Su forma de entender la pintura conecta muy bien con el espíritu de No hay barbecho: da igual que sea ante un caballete o sobre un gran muro, porque en ambos casos está el mismo oficio, la misma entrega y el mismo respeto por lo que se crea. En su trabajo conviven la parte más íntima de la pintura y esa otra dimensión más abierta que aparece cuando la obra se comparte con el territorio y con quienes lo habitan. Tradición, investigación, aprendizaje y amor por lo físico del proceso se unen en una mirada artística muy personal.
No hay barbecho es más que un proyecto: es una declaración de intenciones que apuesta por una cultura viva, arraigada en lo rural y sin pausas estacionales. Su nombre alude al barbecho agrícola, para contraponer la idea de pausa con la de continuidad en la creación cultural. A través de una estructura en tres fases —recuperación de memoria colectiva, creación mural y formación en artes plásticas— el proyecto quiere activar nuevas dinámicas en los pueblos, fomentar el sentimiento de pertenencia e incentivar la participación vecinal.
Dentro de unos meses podremos disfrutar del último de los murales que se llevará a cabo en Lagata, de la mano de la artista Arantxa Recio «Harsa». La artista y muralista zaragozana intervendrá una casa de arquitectura popular con una propuesta vinculada a la pintura de historia, en diálogo con el imaginario colectivo local.
- La mayor residencia de estudiantes de Zaragoza abre sus puertas con un 85% de ocupación: 'Hemos conseguido llegar a tiempo
- El refugio de David Broncano en Aragón: un encantador pueblo del Pirineo donde se celebra un festival internacional cada verano
- El Ayuntamiento de Zaragoza asegura que sigue buscando un nuevo tren para el Galacho de Juslibol después de que se incendiara
- La voluntad de dar la cara de A.GAIN y el próximo presidente del Real Zaragoza
- El Gobierno de Aragón premiará en el reparto de ayudas a las entidades que discriminen entre sus usuarios y apliquen la prioridad nacional
- El Real Zaragoza blinda a Manolache, el portero del futuro, hasta 2031
- César Arzo, entrenador del Juventud Torremolinos y exjugador del Real Zaragoza: '¿A quién ficharía? Igual a Ander le apetece playita...
- Kristine Vitola, presentada con el Casademont Zaragoza: 'Enero está muy lejos, mi trabajo es venir, entrenar duro y rendir