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PROGRAMA SIEMPRE ACOMPAÑADOS DE FUNDACIÓN 'LA CAIXA'

¿Cómo se puede reconstruir la vida cuando nos falta el otro?

La pérdida del "nosotros es una de las formas más duras de soledad no deseada

"La soledad no desaparece, pero la miras de otra manera", explica una de las personas que ha participado en el programa.

"La soledad no desaparece, pero la miras de otra manera", explica una de las personas que ha participado en el programa. / FUNDACIÓN LA CAIXA

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¿Cómo se reconstruye la vida cuando desaparece el otro? El programa Siempre Acompañados de la Fundación ”la Caixa”, que cumple diez años de trayectoria, aborda una de las grandes realidades silenciosas del envejecimiento: la soledad no deseada. Un fenómeno que afecta a una de cada cinco personas mayores en España y que no tiene una única forma de manifestarse. Detrás de cada caso hay historias de pérdidas, vínculos rotos, cambios vitales y redes de apoyo que se debilitan o desaparecen con el tiempo.

Cambiar la pregunta para cambiar la respuesta

El mayor logro de los investigadores, liderados por Javier Yanguas, ha sido reformular el problema: la soledad no es solo falta de compañía, sino un fenómeno emocional, relacional y existencial. Marije Goikoetxea refuerza esta visión al destacar el papel clave de los vínculos en la construcción de la identidad.

NO ES SOLO AUSENCIA DE COMPAÑÍA

Los expertos advierten de que la soledad no es solo ausencia de compañía, sino una experiencia emocional compleja que puede afectar a la identidad, al sentido de vida y al bienestar psicológico de la persona. Lo más importante es cómo se vive esa ausencia y qué impacto tiene. El programa propone un enfoque que va más allá de la atención puntual, basado en la escucha activa, el acompañamiento continuado y la intervención personalizada.

¡HAY UNA OPORTUNIDAD!

Cambiar la forma de enfrentarnos a la soledad

La soledad no puede abordarse como un problema homogéneo ni únicamente como falta de compañía. Los expertos subrayan la necesidad de cambiar la forma en la que la sociedad la entiende y, sobre todo, la afronta. Para ello, se debe incorporar una mirada más amplia que tenga en cuenta la historia, el contexto y la situación emocional de cada persona.

Acompañar es más importante que cuidar

El acompañamiento va más allá del cuidado básico. Implica presencia, escucha y una relación significativa basada en la comprensión real de la persona. No es solo atender necesidades físicas, sino de compartir tiempo, generar vínculo y sostener emocionalmente a quien atraviesa la soledad. El acompañamiento cercano y de confianza es clave para revertir el aislamiento.

Y el objetivo es ayudar a recuperar su dignidad

El objetivo es ayudar a las personas mayores a recuperar su dignidad, evitando que se perciban como una carga para su entorno. Los especialistas destacan la importancia de reforzar su autoestima, su sentido de utilidad y su papel activo dentro de la sociedad. Sentirse escuchados y valorados es esencial para reconstruir su bienestar emocional en esta etapa de la vida.

El vacio provoca reacciones indeseadas

La ausencia de vínculos significativos puede generar un importante malestar emocional en las personas mayores. Este vacío no solo provoca tristeza, sino también miedo, inseguridad y una tendencia al aislamiento progresivo. Muchas personas acaban encerrándose en sí mismas y reduciendo su vida social, lo que refuerza los sentimientos de exclusión y desconexión.

María Teresa: "Nunca pensé que volvería a sentirme acompañada"

María Teresa tiene 80 años, fue maestra y conoció a su marido ahí. Este último tuvo siempre la ilusión de montar una agencia de viajes y, por ello, su mujer se pasó «toda la vida en la agencia. Viajamos mucho, y me gustaría seguir viajando, aunque mis piernas ya no me lo permiten», explica. Y todo cambió cuando perdió a su marido. Con sus tres hijos fuera de casa, se vio sumida en una soledad repentina para la que no estaba preparada. «Nadie está preparado para la soledad. Es horroroso. Solo conoce bien la sensación el que la ha sufrido. Se me hacía grandísimo el piso, era la primera vez que me sentía así. No hablaba con nadie», afirma. Hasta que decidió ponerle solución y acudió al psicólogo. Este, le apuntó al programa Siempre Acompañados, y fue lo mejor que le ha pasado. «Me ayudaron desde el primer momento. Me han llevado donde ahora estoy, pensé que jamás me volvería a sentir acompañada», concluye.

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