Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PASIÓN POR EL FOLCLORE EN ALMONACID DE LA SIERRA

El Grupo de Jota Almonastir emociona de nuevo

Bajo el título ‘El arca de la abuela’, el hilo conductor del espectáculo ofreció una tierna estampa costumbrista.

Bajo el título ‘El arca de la abuela’, el hilo conductor del espectáculo ofreció una tierna estampa costumbrista. / SERVICIO ESPECIAL

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La Crónica de Valdejalón

Almonacid de la Sierra

El Grupo de Jota Almonastir de Almonacid de la Sierra ha vuelto a contagiar su entusiasmo y pasión por el folclore aragonés con la celebración de su tradicional festival de fin de curso. Una cita muy esperada en la que tanto los alumnos mayores como los más pequeños del grupo saltaron al escenario para demostrar todo lo aprendido y ensayado a lo largo del año.

El grupo de jota puso el broche al curso con un gran festival.  | SERVICIO ESPECIAL

El grupo de jota puso el broche al curso con un gran festival. / SERVICIO ESPECIAL

La puesta en escena de este año evidenció, una vez más, el profundo compromiso de la agrupación con la cultura popular y el amor a las raíces de nuestros pueblos. De manera especial, el festival sirvió como un emotivo homenaje a las generaciones pasadas, a aquellas personas que, con un esfuerzo incansable, trabajaron para transformar y hacer próspera nuestra tierra aragonesa.

Bajo el título El arca de la abuela, el hilo conductor del espectáculo ofreció una tierna estampa costumbrista. A través del entrañable diálogo entre una abuela y su nieta, se rescató la historia y sabiduría popular ligada a diversos utensilios cotidianos, hoy olvidados en el fondo de un viejo baúl de madera.

La magnífica representación artística contó con el respaldo de un equipo docente de primer nivel. La rondalla estuvo capitaneada con maestría por el profesor Antonio Gordillo, mientras que Efrén Romero se puso al frente del canto, y Teresa Betoré coordinó con éxito el cuadro de baile, reflejando en cada pieza el buen hacer y la dedicación de sus alumnos.

El repertorio transportó al público a la vida rural de antaño a través de la música y la danza, recreando labores tradicionales con el uso de zoquetas y hoces para segar, o antiguos peines para la recogida de olivas. Tampoco faltaron estampas tan cotidianas como el ir a por agua a la fuente con los cántaros, o el lucir las mantillas camino de la iglesia.

Entre cantos de siega, jotas de labradores, canasteras y la popular Jota de Aguas, los integrantes más pequeños del grupo volvieron a hacer las delicias de un público completamente entregado y respetuoso, que ovacionó el talento local y el orgullo de mantener vivas nuestras tradiciones cada día del año.

Tracking Pixel Contents