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Sala de máquinas

Resurrección del mejor payaso del mundo

 

Juan Bolea Juan Bolea
10/11/2017

De vez en cuando una figura o una voz nos llaman desde el pasado con un grito y al detenernos y volver la vista atrás descubrimos una memoria o un tesoro.

En el caso de Mariano García Cantarero, ha descubierto ambas cosas.

Porque el personaje del payaso Marcelino, hasta hoy olvidado, pero cuya voz ha sabido oír el biógrafo, es en sí mismo memoria de los inicios del circo y una mina de historias y anécdotas.

Pocos recordaban y casi nadie conocía al gran Marceline. Ha sido el tesón de Mariano García quien ha resucitado en forma de libro: Marcelino, El mejor payaso del mundo (Mira Editores), la portentosa aventura de este genio del espectáculo.

Parece demostrado que Isidro Marcelino Orbés Casanova nació en 1873 en Jaca, pero incluso este sencillo dato se torna neblinoso en la bruma de su devenir. El clown que reinaría en ciudades como Nueva York, Londres o París, conocido, generalmente, como el payaso Marceline, había borrado de tal manera sus orígenes y peripecias de juventud que el trabajo de documentación ha sido ímprobo. El artista mantuvo la nacionalidad española durante toda su vida, buena parte de la cual (entre 1905 y 1927) transcurrió en Nueva York, en cuyo Hippodrome llegó a actuar diariamente ante miles de personas.

Hijo de un peón caminero, Manuel Orbés, y de una mujer de Bailo, María Casanova, Marcelino huyó de casa muy niño para enrolarse en un circo.

A partir de ahí, las versiones se multiplican. Él mismo contó en alguna entrevista que su maestro fue un acróbata llamado Martini, de quien tomaría su primer nombre artístico, Marcelino Martini. Contratado por el circo Alegría, comenzó su carrera como equilibrista y acróbata. En Londres creó su gran personaje, el clown Marceline, que le abriría las puertas de Nueva York y de la fama mundial.

Charles Chaplin, con quien mantuvo relación, pudo haber inspirado en él algunos rasgos de Charlot, y cuando años después le preguntaron a Buster Keaton quién era el mejor payaso del mundo, repuso sin duda: «Marceline».

Una extraordinaria historia, maravillosamente contada por Mariano García. El investigador ha dedicado más de diez años a esta monumental biografía de Marcelino Orbés. Editada por Berta Sariñena y Joaquín Casanova con un alarde de generosidad y gusto. Imprescindible.