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La hora de la verdad de un centro de datos: así se asegura la puesta en marcha de la instalación

Aragón acelera como polo de inversión en ‘data centers’ y, con ello, crece el peso de una fase clave, verificar, probar y documentar cada sistema crítico antes de abrir. Alan Commissioning trabaja en ese punto poniendo el foco en la retención de talento y la generación de empleo

Alan Commissioning cuenta con una plantilla de 65 trabajadores y prevé duplicarla.

Alan Commissioning cuenta con una plantilla de 65 trabajadores y prevé duplicarla. / Laura Trives

Rebeca Magallón

Rebeca Magallón

Zaragoza

Aragón se ha convertido en uno de los territorios españoles con mayor tracción para proyectos de centros de datos, impulsados por la combinación de suelo, conectividad y energía disponible, además de una ubicación estratégica. La llegada de grandes inversiones y nuevos proyectos —con anuncios relevantes en los últimos meses y un horizonte especialmente intenso entre 2026 y 2029— ha elevado el listón, ya no basta con «terminar la obra». Ahora el foco está en la fiabilidad, la eficiencia energética, el cumplimiento normativo y los plazos.

En ese contexto, hay un momento que suele pasar desapercibido para quien no vive el sector desde dentro, pero que decide la disponibilidad futura del edificio, se trata de la puesta en marcha real. Un centro de datos no «arranca» cuando se entrega la construcción, sino cuando se verifica, se prueba, se integra y se documenta el funcionamiento de cada sistema crítico (eléctrico, climatización, control, protecciones, tierras…). Y ahí entra Alan Commissioning.

Ángel Bernad y Alejandro Martínez fundaron esta compañía aragonesa con el objetivo de prestar servicios especializados de commissioning, garantizando la calidad, conformidad técnica y correcta puesta en marcha de equipos e instalaciones críticas.

Cuatro años después de su creación, Alan Commissioning ha aprovechado el boom de los data centers, no solo en Zaragoza y Aragón, sino a nivel nacional y europeo, para crecer y asentarse. En 2026, la compañía cuenta con 65 personas en plantilla y proyectos repartidos por Madrid, Barcelona o Lisboa.

En la comunidad, Bernad destaca su implicación en las obras de Amazon Web Services, «repartidas por la geografía aragonesa». Asimismo, el cofundador resalta la colaboración con empresas que «confiaron en nuestro proyecto desde el principio», como Levitec —que «sigue apostando por nosotros»—, o Ferrovial, a los que «debemos gran parte de nuestra expansión en Madrid».

Un crecimiento continuo

Alan Commissioning comenzó su actividad en 2022 de la mano de Ángel Bernad y Alejandro Martínez, contando desde el inicio con el apoyo de Levitec. «A medida que Levitec iba creciendo, Alan Commissioning también fue consolidando su estructura y ampliando su capacidad técnica», explica Bernad. Con ese impulso, la empresa diversificó sus servicios y comenzó a colaborar con otras compañías españolas, pero también europeas —especialmente irlandesas— que requerían soporte técnico especializado en procesos de commissioning y puesta en marcha en instalaciones críticas. Esto ha permitido a Alan Commissioning abordar nuevos proyectos fuera del país y les ha permitido trabajar en Lisboa, Frankfurt, Londres o Bruselas.

El aumento de proyectos ha abierto la puerta a nuevas líneas de actividad. Por un lado, Bernad destaca la consolidación de los servicios de «testing y commissioning» para compañías internacionales implantadas en el territorio, así como la creación de un nuevo departamento de Comunicaciones y Control, orientado a dar soporte técnico y aportar soluciones a nuestros clientes. Por otro, la empresa ha ampliado su actividad al ámbito del alquiler, mantenimiento y operación de bancos de carga, equipos fundamentales para la realización de pruebas a plena carga y necesarios para la validación de las instalaciones de los centros de datos. «Es un sector que acaba de iniciarse y que va a necesitar muchos profesionales en un futuro no muy lejano», subraya el cofundador.

Ángel Bernad, co fundador de Alan Commissioning.

Ángel Bernad, co fundador de Alan Commissioning. / Laura Trives

Escuela de talento

Con una demanda creciente de perfiles técnicos, desde Alan Commissioning impulsan un plan formativo interno para que ingenieros e ingenieras recién graduados puedan conocer el sector y los entresijos de los centros de datos desde dentro. Con esta «escuela de talento», los jóvenes profesionales tienen la oportunidad de realizar pruebas in situ en las instalaciones de la compañía y formarse con trabajo real.

Bernad vincula esta apuesta con la generación de empleo y el refuerzo del tejido productivo regional. Actualmente, Alan Commissioning cuenta con 65 personas en plantilla, pero mantiene una «búsqueda continua de talento» y se marca como objetivo, de cara a 2027, «doblar el número de trabajadores».

Lo consideran un reto, pero Bernad insiste en que la prioridad es «tratar mejor a nuestros trabajadores» para favorecer la retención y, al mismo tiempo, atraer a nuevos profesionales.

En paralelo a la captación de talento, Bernad apunta a la «competencia incipiente» como otro de los grandes desafíos. Con la llegada de cada vez más centros de datos, crecerá también el número de empresas involucradas y, por tanto, la rivalidad en el mercado. La respuesta, sostiene, pasa por retener y formar a los equipos y por ofrecer el mejor servicio a los clientes.

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