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El Periódico de Aragón

TOROS EN ARAGÓN

El Aragón Taurino vuelve con más fuerza que nunca

Tras dos años de pandemia, la actividad taurina de la comunidad ha resurgido con fuerza

Los festejos taurinos volverán a la normalidad tras dos años de pandemia.

La corriente de ilusión que ha despertado un abundante plantel aragonés de aspirantes a toreros, el excelente momento de una ganadería como Los Maños, la vuelta a la actividad de la plaza de toros de Zaragoza y los festejos populares en nuestros municipios da buena muestra de ello.

Dos años después de la declaración de pandemia en 2020, la actividad taurina en Aragón ha florecido con una fuerza inusitada. El impulso y la corriente de ilusión que han despertado, sobre todo, dos colectivos formativos como son la Escuela de la Peña Taurina Oscense y Mar de Nubes, precursora del actual Centro de tauromaquias de Aragón (CETA) han puesto en circulación a un buen número de aspirantes a torero que ya gozan de un notable número de seguidores.

Por su parte, el logro de la ganadería aragonesa de Los Maños, que afrontará una doble comparecencia en las Ventas de Madrid; Tarazona recuperará su plaza de toros después de casi una década cerrada; La Misericordia reabre sus puertas este sábado incrementando su número de abonados; el matador de toros aragonés Jorge Isiegas vuelve al ruedo en el que tomó la alternativa y un becerrista como Cristiano Torres (hijo del matador de toros Ricardo Torres) está en boca de todos. Mientras, en el día del patrón de Aragón, se habrán tramitado un buen número de permisos para celebrar festejos populares.

Hito de Los Maños

De una gozosa efeméride puede calificarse la participación mañana de la ganadería aragonesa –con fincas en Luesia y Sobradiel– de la familia Marcuello que lidian este domingo en la plaza de toros de Las Ventas a la que acuden con tres toros en un desafío ganadero frente a tres ejemplares de Saltillo. Un reto mayúsculo que tendrá segunda parte pues también está anunciada en una novillada en plena feria de San Isidro (9 de mayo), la más importante del planeta de los toros.

35 años después de su formación y tras repetidos éxitos defendiendo genéticamente un encaste como es el de «Santacoloma», a pesar de ser una ganadería corta, José Luis Marcuello está dispuesto a afrontar la responsabilidad de dar un salto cualitativo reservando motu proprio una corrida de toros para la feria del Pilar "por si la piden".

Mientras, tiene marcadas numerosas fechas en el calendario, principalmente en plazas francesas donde goza de un extraordinario prestigio como Parentis en Born, Bayona o Aire Sur l’Adour.

La calle del desengaño

La calle del desengaño forma parte del callejero de Huesca y en ella se sitúa la sede de la Peña Taurina Oscense. Seis aficionados la formaron en 1978. Hoy cuenta con 225 socios que amparan "una locura" como es su escuela taurina al frente de la cual están el matador de toros El Molinero y el banderillero Pablo Ciprés.

Tutelan a 16 jóvenes que van desde los 8 años (aspirantes a alumnos ya que hasta los doce no pueden inscribirse) hasta los 23 años. También caben aficionados prácticos que aspiran a «defenderse» técnicamente siquiera ante una becerra.

En julio del pasado año se presentaron en público ante siete becerros de Los Maños. La respuesta del público fue tan abrumadora, tan rotunda, que en noviembre el festejo ya fue integral (con muerte). La experiencia se repitió en Sobradiel y ya hay prevista otra clase práctica para el 14 de mayo. Entre tanto, los alumnos más destacados han participado en diferentes bolsines como Ciudad Rodrigo, Palencia, Cariñena, La Carlota, el Coso de los Donceles…

Y esto, ¿cómo se sostiene? Pues sin un céntimo público. Gracias a las aportaciones de la propia peña y de empresas colaboradoras.

Mar de nubes

Mar de nubes, la asociación que fue germen del Centro de Tauromaquias de Aragón (CETA) es otro ejemplo de la fuerza de las nuevas generaciones vinculadas al toreo. Entre sus objetivos está no solo formar toreros o recortadores (tiene también su escuela específica) sino por encima de todo personas educadas en valores para afrontar el siglo XXI en materias como la ética, la comunicación, etc., todas ellas tutorizadas por profesionales titulados en distintas áreas.

En cuanto a lo puramente taurino, CETA ha conseguido que este año vuelvan a la actividad plazas con cierres intermitentes recientes como Biota o Tauste, que acogerán festejos con noveles. El Club Torericos es otra valiosa aportación que realiza medio centenar de actuaciones anuales en distintos puntos de la geografía con gran acogida entre los más pequeños, que son dirigidos por monitores titulados que son contratados como personal fijo discontinuo.

Este año incorporan un cine taurino de verano en el que dos actores explican las fases de la vida del toro y sus características y que es cada vez más demandado por los ayuntamientos.

El cuadro directivo está formado por el novillero y técnico superior en actividades físicas y deportivas Miguel Cuartero; Mariano Ruiz, banderillero, recortador y graduado en fisioterapia; Rocío Pros, abogada y experta en gestión de entidades sin ánimo de lucro por la Universidad Juan Carlos I además de Alicia Martínez, profesora de educación primaria, como jefa de estudios.

Tarazona revive

Después de casi una década cerrada, la plaza de toros de Tarazona será reabierta a finales de agosto con motivo de sus fiestas patronales para la celebración de, al menos, dos corridas de toros los días 28 y 29.

La iniciativa particular del empresario turiasonense Juan José Vera al adquirirla recientemente tiene como objetivo primero alcanzar el estado óptimo para la superación del peritaje reglamentario y, ya con menos premura, emprender una fase de actualización de servicios, dependencias (ya se han derribado con los corrales primitivos, por ejemplo, para posibilitar nuevos accesos) y entonces acometer el posterior embellecimiento en una fase mucho más ambiciosa que seguro, dejará irreconocible un coso erigido en 1870.

En la calle

Pero uno de los puntales básicos sobre los que se asienta la tauromaquia es sin duda el mundo de los festejos populares. La suelta de reses en plazas o en las calles de los municipios de Aragón representa un movimiento económico muy considerable que aporta además a localidades pequeñas, una gran visibilidad que sin esas jornadas de espectáculo taurino popular tendrían menos fiesta, menor número de visitantes.

En Torosocial lo saben bien. Este gabinete dirigido por Alberto Joven (socio de la prestigiosa asesoría zaragozana Seico Consultores y que cuenta además con el respaldo del abogado José Antonio Visús) tramitará esta temporada más de 60 expedientes. Esa es su especilización mediante un protocolo que intentan potenciar impulsando la gestión telemática con el uso de certificados digitales para adaptarlo a las necesidades de las Sedes Electrónicas de la Administración que todavía arrastra trámites que deben realizarse excesivamente manualizados.

Los municipios, sobrepasados a veces por la carga administrativa ven resuelta así la contratación de equipos médicos, ambulancias, y por supuesto, la gestión de la documentación del ganado, con sus contratos, sus certificaciones y saneamientos de los que da fe el veterinario en el propio festejo.

Los ganaderos

Claro que para que todo sea posible es necesaria la materia prima: el ganado. Félix Ozcoz posee junto a su hermano Sergio uno de los hierros de más solera del territorio. Su prestigio les lleva a menudo más allá de los límites autonómicos. Resulta extraño oír a un hombre de campo decir que este año ha tenido que rechazar solicitudes porque comienzan a faltarle fechas para lidiar. Para esta campaña augura volver a las 160 sesiones de media de la época de prepandemia.

Echando la vista atrás, reconoce que estos dos años malditos han podido mantener la explotación de casi 500 bocas que comen cada día, que precisan un alto grado de sanidad y un manejo especializado, gracias a las ayudas del Gobierno de Aragón, Diputación de Zaragoza y Fondos europeos. De otro modo hubiera sido insostenible.

No obstante, no han tenido que recortar el número de cabezas. Las bajas por antigüedad se han suplido con dos excelentes parideras. Y, aunque ahora se muestra exultante, Félix (57) y Sergio (63 años) sin renovación familiar, dejan entrever que si apareciera un comprador podrían llegar a vender su ya mítico hierro.

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