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El Periódico de Aragón

CRÍTICA LITERARIA

Crítica de Javier Lahoz de 'El vuelo del Snegir': Con la muerte en los talones

La obra de Nacho López Llandres es una novela bien estructurada e incluye elementos que ayudan a vivirla como una aventura continua

El escritor y periodista Nacho López Llandres. EL PERIÓDICO

Hay que lanzarse a descubrir. Me encanta que se haga en general en la vida y que se haga en particular en la literatura. Apenas unas semanas atrás se me despertó la curiosidad por la obra de un autor al que todavía no había leído, periodista y profesional de la Cadena SER, Nacho López Llandrés, que va sumando títulos poco a poco y líneas argumentales muy diferentes, tanto como para que cada novela se desarrolle en espacios y tiempos que anuncian una experiencia única. Tras ojearlas, y hojearlas, decidí no comenzar por la última, sino por una que ya debería formar parte del fondo de una buena librería, 'El vuelo del Snegir'. El inquietante relato arranca en el invierno de 1945 con un suceso que anuncia suspense, y se va alternando con hechos ocurridos en el pasado y con las consecuencias que habrán de vivirse en el futuro.

La emoción va a más conforme las páginas se suceden, circunstancia que siempre se agradece porque nada más importante para cualquier lector que sentirse parte implicada de la historia. Lo que al protagonista le duele acaba siendo somatizado por aquel que sigue sus pasos línea a línea, párrafo a párrafo, temeroso de qué va a pasar con su suerte, que en todo momento está al límite, y sabido es que una vez que lo cruce no existirá la posibilidad de volver atrás. Hay dudas con su vida y hay dudas con su muerte, pues no faltan épocas convulsas en las que tanto la una como la otra penden de un hilo y la identidad se pierde en el camino. Las fechas y los escenarios en los que transcurre la acción son tan protagonistas como el propio Mihail Skotnikov, venerado y odiado a partes iguales, espía y espiado, perseguidor y perseguido.

Me gusta cómo está contada su vida, repleta de ficciones que saben a realidades rotundas, amores incondicionales imposibles y miedos que ayudan a afrontar lo que venga. En cualquier fiesta celebrada en aquel contexto podía aparecer un personaje que de repente pareciera significarlo todo y quisiera encender la mecha de la dinamita. La legendaria Coco Chanel, sin ir más lejos, tiene su papel haciendo un despliegue de medios que sirven para dejar claro que ella va por delante tanto en las modas como en los modos. Aliados y alianzas, recelos y desconfianzas, chantajes y ultrajes, violencia que se esconde tras el telón de fondo del que emerge un nuevo orden. Y de entre tantos despropósitos, alrededor de este pájaro con ansias de libertad giran una niña, una mujer y algunos hombres que buscan su bienestar. Las historias se entrecruzan y adquieren belleza. La empatía funciona. La escritura logra por fin abrir la jaula.

Los saltos en el tiempo suelen funcionar bien, especialmente cuando la trama busca culminar en un puzle en el que la colocación de la última pieza provoca el suspiro de quienes sostienen entre sus manos el libro. En esos casos hay pocos que se resisten a caer rendidos a los recursos con los que el autor los mantiene tensos. Los antecedentes ayudan a entender el recorrido y los acontecimientos futuros reparten inquietud y desasosiego por un igual. Es obvio que las sorpresas aguardan en el camino y que la linealidad no va a ser una constante. Mihail Skotnikov, que sostiene sobre sus hombros todo el peso de la obra, sabe jugar a ser una especie de moneda de dos caras y cada una mira en una dirección. Quizás el Snegir, algo así como un pájaro de la nieve, no haya comenzado a volar, no como a su alrededor creen. O sí. Cuando el mundo está convulso escasean las certezas. Es emocionante que la literatura permita todo tipo de cábalas y la ficción se imponga. Más todavía si está tan bien hilada, componiendo retratos que por su sensibilidad y su perseverancia bien podrían trasladarse a los tiempos actuales.

Publicada por la editorial Palabras de Agua, la novela se presenta en un formato muy manejable que pesa poco y que cuenta con un tamaño de letra estupendo. Insisto en que siempre hay autores a los que descubrir e historias que nos están esperando porque, sin nosotros saberlo, parecen confeccionadas a nuestra medida. La elección en este caso parece clara. Bien escrita, bien construida, bien estructurada y con elementos que ayudan a vivirla como una aventura continua en la que no queda claro lo que se muestra y lo que se oculta hasta el desenlace mismo, les propongo dejarse llevar por esta peculiar ave.

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