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El Periódico de Aragón

Automovilismo

Un triunfo forjado en Alcañiz

Carlos Sainz ha visitado en numerosas ocasiones Motorland, tanto en competición como en entrenamientos. «Le tengo un cariño especial», decía el madrileño

Carlos Sainz atiende a sus fans en el circuito de Motorland. Motorland

Solo Carlos Sainz sabe todo el trabajo que hay detrás de su primer triunfo en la Fórmula 1. Pero por fin ha podido recoger los frutos. Un esfuerzo del que el circuito de Motorland ha sido testigo en varias ocasiones

Su primera visita al trazado de Alcañiz fue en 2014, cuando el madrileño competía en las World Series by Renault, un prestigioso campeonato, considerado históricamente como un trampolín a la máxima categoría. Sainz llegaba como claro líder del Mundial y no decepcionó, llevándose la victoria en una carrera que dominó de principio a fin. Al finalizar esa temporada, con el campeonato de las World Series bajo el brazo, Carlos Sainz fichó por Toro Rosso para hacer su debut al año siguiente en la Fórmula 1. Ya con su nuevo coche y justo un año después de su primera aparición en Motorland, Sainz fue el invitado de lujo para amenizar el evento con una exhibición en el circuito bajoaragonés.

Desde entonces el flamante ganador del Gran Premio de Gran Bretaña ha visitado con frecuencia el trazado de Alcañiz durante los inviernos, ya que Motorland es uno de los circuitos elegidos por las escuderías de Fórmula 1 para realizar las pruebas de pretemporada para desarrollar sus monoplazas. Incluso en el año 2017 consiguió batir el récord del circuito aunque posteriormente ha sido superado. «Motorland tiene unas magníficas instalaciones para albergar tanto carreras de MotoGP como de Fórmula 1. Es increíble, de los circuitos más grandes, más seguros y más espectaculares en los que he estado», reconocía el piloto en una entrevista a este diario. «Tiene muchísimos cambios de elevación y eso lo hace muy bonito de conducir para un piloto, porque hay curvas ciegas, el sacacorchos y una recta muy larga, que es en bajada y donde se logra una de las mayores velocidades puntas del campeonato», decía.

Un circuito con el que el de Ferrari tiene una química especial. «Que no me pregunten por qué, pero siempre que he estado en Motorland he ido rápido. Se me ha dado bien y por eso le guardo un especial cariño», aseguraba. Este domingo, en el día más feliz del piloto español, las incontables vueltas de Carlos Sainz al trazado de Motorland por fin encontraron su merecida recompensa.

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