El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, quiere acudir al Senado esta semana para defender en persona sus alegaciones a la iniciativa de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. El Senado le ha comunicado que podrá hacerlo a partir del jueves a las cinco de la tarde, la fecha y la hora en la que prevé tener listo el dictamen que se elevará a pleno para su votación. Obviamente, a Puigdemont no le interesa ese calendario una vez que el Parlamento catalán ha oficializado que tendrá su propia sesión plenaria, dedicada precisamente al 155, justo el jueves. Y así se lo ha hecho saber a la Cámara Alta cuyo presidente, Pío García Escudero, ha respondido con una segunda oferta: darle la oportunidad de participar directamente en la sesión del viernes, justo antes de que la propuesta del Ejecutivo de Mariano Rajoy se someta a votación.

La última propuesta de García-Escudero ha llegado a la Generalitat a través del portavoz del PDECat en el Senado, Josep Lluis Cleries, encargado de mediar con la mesa de la institución para encontrar, si es posible, un hueco en el que Puigdemont pueda comparecer. El Senado alega que no puede ser flexible en los márgenes para comparecer en la ponencia creada ad hoc para debatir sobre el 155 porque están tasadas y decididas desde el pasado sábado -con lo que pretenden insistir que previamente a que el Parlament haya fijado su propio pleno-, pero sí en el pleno del viernes, dado que la elaboración del orden del día es potestad de presidente de la Cámara en exclusiva.

Pero el interés de Puigdemont es ir al Senado antes del pleno del Parlamento catalán del jueves, convocado por Junts pel Sí y la CUP para responder al 155. Fuentes cercanas al presidente afirman que las dos ofertas de día y hora del presidente del Senado a Puigdemont parecen no querer que finalmente este acuda a la Cámara alta. Por ello, la presencia en Madrid de Puigdemont está en el aire, a la espera de un cambio del calendario en una u otra institución, el Senado o el Parlament.

Podría suceder, pues, que la Cámara catalana vote la declaración de independencia el viernes mientras el Senado está reunido aprobando la aplicación del artículo 155 que cercenará la autonomía de Cataluña. Fuentes del PDECat dan por muy probable que Junts pel Sí y la CUP presenten, tras el debate del jueves, una resolución que dé complimiento al resultado del referéndum. Es decir, que proclame la independencia.

ERC está convencida de que este jueves «se culminará» el proceso iniciado el 1-O con el referéndum. La CUP, por su parte, amaneció ayer con un comunicado en el que reclamaba que se declarara de inmediato la independencia, informa Xabier Barrena. Mientras, en la Generalitat y en la mayoría de Junts pel Sí se sigue descartando la convocatoria de elecciones por la que suspiran algunos agentes económicos y partidos como el PSC. Incluso el portavoz de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela, abría ayer la puerta a avanzar los comicios si contribuyen «a evitar la caída en picado de la capacidad de autogobierno de Cataluña».

Mientras, la comisión del 155 se constituirá en el Senado este martes a las 13 horas, creará una ponencia y dará un plazo a la Generalitat para que envíe por escrito las alegaciones y designe a un representante que acuda a defenderlas, si lo estima oportuno. El plazo para enviar alegaciones por escrito terminará el jueves a mediodía, que es cuando se volverá a reunir la ponencia para empezar a redactar un dictamen. Y este dictamen será de nuevo debatido en la comisión convocada para ese jueves a las 17 horas. Sería en este contexto en el que, según el vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, podría acudir Puigdemont si quisiera sin problema alguno.

«Estaríamos encantados, será un honor», señaló Sanz en declaraciones públicas. Si llegase a producirse, la presencia de Puigdemont en el Senado sería novedosa. El presidente catalán no acudió a la reunión en el Senado de la Conferencia de Presidentes en enero, pero pidió después una sala para ofrecer una conferencia en la que defender el referéndum, que le fue denegada.