El líder del PP, Pablo Casado, ha recriminado este miércoles al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que "calle" y no aclare en el Parlamento si "autorizó" la entrada a España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, si "ordenó falsear las cuentas públicas para cuadrar un Presupuesto radical a martillazos" y si va a "presionar para que se juzgue en España al golpista" Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat. "Váyase, señor Sánchez", ha espetado.

En su respuesta en el Pleno del Congreso a esta pregunta de control del jefe de la oposición, Sánchez ha eludido referirse a esas cuestiones y ha presumido de hacer "política útil" en beneficio de los ciudadanos. Además, ha recalcado que los españoles están "hasta la coronilla de la bronca, los insultos y los gritos".

Después de que Casado le haya formulado en dos ocasiones las mismas tres preguntas sin obtener respuesta, Sánchez ha criticado este "juego de sí o no" y le ha retado a contestar si el PP está a favor de validar el acuerdo de pensiones con los agentes sociales. A su entender, eso es lo que debe responder el Partido Popular porque es lo que se "merecen los españoles".

El líder del PP ha abierto su intervención recordando a Sánchez que la sesión de control al Gobierno "está para responder a lo que se pregunta" y ha lanzado tres cuestiones "muy directas". La primera, si es "la X del caso Gali" y ha "ordenado que se deje entrar a un individuo en busca y captura por genocidio, terrorismo y violación".

A este respecto, ha avisado al presidente que si "usa su cargo para eludir una investigación judicial comete un delito de encubrimiento y si dicta una resolución a sabiendas de que es injusta, comete un delito de prevaricación". En su opinión, esto es "muy grave" porque "por mucho que pague" a la exministra de Exteriores Arancha González Laya "con un cargo europeo" y a la exvicepresidenta Carmen Calvo con la presidencia de una comisión parlamentaria, la "responsabilidad" es del jefe del Ejecutivo.

En segundo lugar, Casado ha preguntado a Sánchez si "ordenó falsear las previsiones económicas del INE para cuadrar a martillazos el Presupuesto con Podemos" y ha criticado que pretenda "mentir" a los españoles con la recuperación y a Europa con las reformas.

Pablo Casado al presidente: "¿Ordenó falsear las previsiones económicas del INE?". Agencia ATLAS | EFE

"Poner orden en la jaula de grillos"

Tras asegurar que "por culpa" del Gobierno España es el país desarrollado que "más PIB y empleo ha perdido y más va a tardar en recuperarlo", Casado ha afirmado que es de "vergüenza" ver a ministros "peleándose en público por las pensiones, la reforma laboral, el salario mínimo o la luz". "Ponga orden en esa jaula de grillos de una vez", ha demandado.

En tercer lugar, el presidente del PP ha preguntado si Sánchez "cumplirá su palabra" prometiendo traer a España a Carles Puigdemont o seguirá "torpedeando a la Justicia" con los indultos y con la labor de la Abogacía del Estado.

Además, Casado ha aludido a las declaraciones del presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, insistiendo en el referéndum de independencia y ha recalcado que "solo por eso el presidente del Gobierno debería levantarse de esa mesa de independentistas". "Está claro que su proyecto para España es permanecer en el poder incluso con aquellos que quieren romperla", le ha espetado.

En su turno, Sánchez ha recalcado al PP que los españoles están "hasta la coronilla" de "la bronca, los insultos y los gritos" y ha subrayado que su Gobierno tiene un proyecto para España basado en una "recuperación económica justa".

Tras asegurar que se han enfrentado a la peor pandemia de los últimos 100 años de la historia de la humanidad, ha afirmado que su Ejecutivo hace "política útil" con medidas como las que se vieron en este martes en el Consejo de Ministros: la subida del Salario Mínimo, la prolongación de los ERTE hasta febrero o las ayudas a la isla de La Palma.

"Hacemos política en beneficio de la ciudadanía porque si la pandemia la hemos sufrido todos los españoles, la recuperación tiene que llegar a todos los españoles, en particular a aquellos que más han sufrido y son más vulnerables", ha manifestado, para pedir al PP que "arrime el hombro" y ayude a su país.

En este punto, Sánchez ha echado en cara una vez más al PP que "no cumpla con la Constitución" y permita la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que lleva casi tres años caducado, máxime cuando el Grupo Popular "perdió en el Congreso una votación para cambiar la forma de elegir a los jueces" en el Consejo. "Acepten que están en minoría, que han sido derrotados en las urnas y cumplan con la Constitución y la legalidad democrática, abandonando la insumisión constitucional", ha solicitado a Casado.

"Por encima del bien y del mal"

En su réplica, el presidente del PP ha recriminado a Pedro Sánchez que no aclare en sede parlamentaria si él es la "X del caso Gali", si "falseó" las previsiones económicas y si cumplirá su palabra para "traer a España a Puigdemont".

"Quién calla otorga, se cree usted por encima del bien y del mal. Viene aquí y no contesta a nada", se ha quejado, para formularle de nuevo las mismas tres cuestiones y recalcar que si Sánchez no está dispuesto a "defender a España de delincuentes y la crisis económica", debe irse y "dejar a los demás".

Sánchez, que ha obviado esos asuntos, ha criticado este "juego de sí o no" de Casado y la ha preguntado si el PP está a favor de "garantizar las pensiones conforme al IPC". "¿Están a favor sí o no de validar en las Cortes Generales el acuerdo de pensiones con los agentes sociales? Eso es lo que tiene que responder porque es lo que se merecen los españoles", ha finalizado.

El Gobierno evita la confrontación

Por su parte, el Gobierno ha evitado la confrontación sobre la reciente detención y puesta en libertad del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el caso del líder del Frente Polisario, Brahim Gali.

El Ejecutivo ha querido evidenciar en el Hemiciclo que no elude las preguntas de la oposición y hasta 15 ministros han acudido a la sesión de control tras las críticas que recibió la semana pasada, cuando se ausentó más de la mitad del gabinete mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encontraba de viaje para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas.

En esta ocasión, la sesión ha transcurrido menos bronca que la pasada y la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, ha sido más exigente con los diputados, que ha mantenido a raya.

"Ha utilizado algunos términos absolutamente inadecuados para el decoro y la dignidad de esta casa como recordaba ayer (...) me permito recordárselo, no le voy a dar la palabra", avisaba Batet a primera hora de la mañana a la portavoz de JxCAT, Miriam Nogueras, que acababa de calificar de "putiferio" el caso que ha rodeado la detención y puesta en libertad de Puigdemont.

Un asunto, que Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han intentado no confrontar con la oposición, pese a que el líder del PP, Pablo Casado, y otros diputados populares han insistido en saber si el Gobierno va a cumplir su palabra de traer a Puigdemont a España para ser juzgado.

"Estamos en el marco de resoluciones judiciales, de lo que se llama diálogo entre tribunales europeos... dejemos que actúen", ha pedido Marlaska mientras el jefe del Ejecutivo aclaraba minutos antes a JxCAT que no hay ningún "plan satánico" detrás de la mesa de diálogo en Cataluña y eludía el improperio que le lanzaba Miriam Nogueras.

"Un putiferio"

"Nos han pegado, encarcelado, llevado al exilio, intervenido ilegalmente móviles a muchos, incluso nos acusan de terrorismo", ha denunciado la diputada que considera que se ha llevado a cabo una "cacería" contra Puigdemont que -en su opinión- ha dejado en evidencia al Gobierno ante la puesta en libertad de su líder.

"Lo que hemos visto estos días es, en boca de periodistas italianos y periodistas españoles, un putiferio", ha recalcado al tiempo que acusaba al Gobierno de crear una mesa de diálogo que solo pretende engañar a los catalanes.

Poco después el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, insistía a la CUP que den un paso adelante y no quieran "volver a congelar el conflicto". Lo cierto es que tanto la bancada popular como la de Vox han arremetido contra toda la política del Gobierno, en materia presupuestaria, energética o laboral y mientras la portavoz del PP, Cuca Gamarra, ha cuestionado las previsiones económicas de la ministra Calviño y el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, reprochaba a los ministros "no dar ni clavo", la diputada de Vox Macarena Olona mostraba una foto de la ministra de Trabajo enfrentándose a la policía cuando era diputada durante una manifestación de trabajadores de Alcoa.

"Silencio pido nuevamente", remarcaba una vez más la presidenta del Congreso, que en este Pleno ha exigido más educación que nunca a los diputados después de que la Mesa de la Cámara recibiera varias quejas tras el insulto de un diputado de Vox a una parlamentaria socialista. Batet, que la jornada previa pidió a los diputados respeto y educación en sus intervenciones, ha sido contundente e incluso ha apercibido a la diputada de ERC Marta Rosique cuando se ha dirigido al ministro de Exteriores en catalán para pedirle que exija la oficialidad de las lenguas cooficiales en el Tratado de la Unión Europea.

"Señora Rosique supongo que su principal objetivo es que el ministro la entienda para que pueda responder adecuadamente a su pregunta", le ha puntualizado en una mañana en la que el presidente del Gobierno también ha ironizado con Ciudadanos cuando su líder Inés Arrimadas le ha recordado que siempre le ha tenido la mano. "La verdad es que siempre he sentido la mano tendida de los liberales españoles", le ha respondido Sánchez con sarcasmo después de que la dirigente naranja le haya advertido de que el país no avanza por sus "chanchullos con los separatistas".