El reciente descubirimiento en el municipio oscense de Arén por parte de la Universidad de Zaragoza de restos de una especie de dinosaurio desconocida en Europa, supone uno de los hallazgos más importantes hechos en Aragón y el más destacado realizado en la provincia de Huesca.

La dimensión del logro reside en que los expertos estaban convencidos de que el Blasisaurus canudoi, un hadrosáurido con cresta emigrante de Asia, no podría haber vivido en el continente europeo, constituido hace 66 millones de años, por grandes islas que habrían impedido su dispersión. "El hallazgo confirma que el mar fluctuó en algún momento y bajó su nivel, lo que creó puentes entre islas e hizo posible que cruzaran de Asia a Europa, ya que los dinosaurios como animales terrestres tenían dificultades para nadar en grandes masas de agua marina", explicó Penélope Cruzado, uno de los miembros del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA y en el que también han participado investigadores de la Universidad del País Vasco y el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA).

Blasisaurus canudoi pertenecía al grupo de hadrosáuridos (picos de pato), llamados lambeosaurinos, que se caracterizaban por la presencia de estructuras alargadas o crestas en la cabeza. Se trataba de un dinosaurio herbívoro relativamente pequeño, que oscilaría entre los cinco y los siete metros de longitud, y con un peso que rondaría entre los 400 y 500 kilos. "Eran bípedos, pero también podían andar con las patas delanteras", apuntó Cruzado.

Además, poseía unas mandíbulas con cientos de dientes capaces de triturar las plantas más duras. La cresta craneal, formada por una serie de tubos por los que pasaba el aire, era utilizada para producir sonido y bramar en época de celo. Precisamente, la cresta del animal no ha sido encontrada por los investigadores. "Es una pena y no sabemos si es que no ha salido, ya que solo podemos excavar con la radial y el martillo mecánico en la superficie, o no se ha conservado", lamentó la investigadora

LA 58ª ESPECIE En todo el mundo existen unas 57 especies de hadrosaurios, y la hallada en Arén añade una más. El nombre de blasisaurus ha sido dedicado al yacimiento Blasi (Arén), en el que se encontraron los restos y canudoi, al paleontólogo aragonés José Ignacio Canudo, líder del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, por su contribución al estudio de los dinosaurios ibéricos.

Por el momento, los investigadores han certificado una parte de los fósiles hallados, como los craneales, aunque continúan trabajando sobre vértebras, fémur y húmero, muy probablemente pertenecientes a la misma especie. En concreto, los fósiles craneales de este nuevo hadrosáurido fueron hallados y excavados en el yacimiento denominado Blasi 1, en Arén, cuya edad está próxima a la de la extinción de los dinosaurios.